Jerjes Aguirre Avellaneda
¡Para el debate por Michoacán!
Morelos: el pasado desde el presente
Viernes 7 de Octubre de 2016
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Son muchas las razones por las que se debe recordar al Siervo de la Nación en este CCLI Aniversario de su natalicio. En la perspectiva de las circunstancias, problemas y retos del presente, son extraordinariamente importantes las enseñanzas y significados de lo que hizo y pensó José María Morelos y Pavón. Las condiciones históricas de hoy son distintas a las que prevalecían a principios del siglo XIX, hace 200 años. Sin embargo, las ideas centrales y los principios del cura de Churumuco, Nocupétaro y Carácuaro, representan una guía que facilita el encuentro de soluciones a las dificultades y desafíos del presente.

Morelos vivió, se formó, luchó y murió en una etapa de la historia en la que México no existía, en la que todavía no había nación, sino colonia. Él fue uno de los grandes iniciadores de las luchas de liberación características de los siglos XIX y XX en escala planetaria. Él vivió y luchó por la Independencia respecto de España y esta lucha es equivalente a la lucha contra el sistema colonial en el mundo. Fue un ideólogo de las nacientes naciones y fue el primer gran nacionalista mexicano.

Morelos vivió, se formó, luchó y murió en una etapa de la historia en la que México no existía, en la que todavía no había nación, sino colonia.
Morelos vivió, se formó, luchó y murió en una etapa de la historia en la que México no existía, en la que todavía no había nación, sino colonia.
(Foto: Carmen Hernández )


Debe destacarse que en las condiciones de dominación colonial, en todas partes del mundo implicaron necesariamente que los movimientos de liberación tuvieran como finalidad la defensa de lo que es propio, la defensa de la tierra y la lucha contra el colonialismo, no sólo perseguía expulsar a los colonialistas derrotados, sino también realizar los cambios en la organización de la sociedad colonial que permitían su condición de sociedad dominada.

En su significado de origen, los movimientos de liberación colonial tienen un significado nacionalista y representan un proceso natural en la formación de las naciones, en los hechos y en la teoría. Así ocurrió en las guerras de liberación contra España, Francia, Holanda, Bélgica, Inglaterra o Portugal. Así ocurrió en las colonias de Asia, África y América Latina, fue lo que ocurrió en México, como contexto en el que debe comprenderse la obra de ese gran creador de historia que fue José María Morelos y Pavón.

Los procesos de globalización del mundo, en sus distintas etapas, constituyen un indispensable marco de referencia para el análisis y formación de conciencia respecto de los problemas actuales y las ideas con las cuales tendrían que resolverse. El mundo avanzó siempre hacia su integración global. De hecho, cada etapa de la historia sería equivalente a una etapa determinada de la globalización. Este tema no está a debate, pero sí el tipo de globalización de que se trate, negando el fatalismo de una globalización del mercado para crear una sociedad global de mercado como única opción y como única forma de existencia para todos.

El pensamiento de Morelos, tanto en los Sentimientos de la Nación de 1813 como en la Constitución de Apatzingán de 1814, expresa necesidades históricas de un mundo nuevo y el surgimiento de una nación soberana. Por primera vez utiliza los conceptos de “nación” y de “soberanía del pueblo”. En el numeral 1° de los Sentimientos establece categórico: “Que la América (México) es libre e independiente de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía…”, agregando en el numeral 5°, “que la soberanía dimana inmediatamente del pueblo…”, reservando los empleos públicos para que “los obtengan sólo los americanos (hoy mexicanos)…”.

El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana destaca a la “Nación misma en el goce de sus augustos imprescriptibles derechos la conduzca a la gloria de la independencia y afiance sólidamente la prosperidad de los ciudadanos…”, afirmando en su artículo 9: “Ninguna nación tiene derecho para impedir a otra el uso libre de su soberanía…”, ejercida a través de tres atributos, según el texto del artículo 11: “La facultad de dictar leyes, la facultad de hacerlas ejecutar y la facultad de aplicarlas a los casos particulares”. Morelos es en consecuencia el fundador de la nación y del Estado mexicano independiente y soberano. Hombre grande ayer y hoy.

Por otra parte, la nación y el Estado deben organizarse conforme a principios y normas que reconozcan y apliquen derechos y obligaciones para los ciudadanos. El numeral 12 de los Sentimientos establece el principio jurídico supremo, indicando “que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto”, hasta culminar con el criterio de igualdad, proscribiendo la esclavitud, para que todos sean iguales y sólo distinga “a un americano de otro el vicio y la virtud”.

En cuanto a la Constitución de 1814, en el capítulo V denominado “De la igualdad, seguridad, propiedad y libertad de los ciudadanos”, quedan definidos los derechos humanos básicos como derechos constitucionales adoptados por los insurgentes mexicanos hace más de 200 años, representando objetivos esenciales en la lucha por la Independencia del coloniaje español. En este capítulo de la Constitución de Apatzingán están los derechos adoptados por las Naciones Unidas 140 años después, entre otros, los relativos a que “todo ciudadano se reputa inocente mientras no se declara culpado… después de haber sido legalmente”, en tanto que “la casa de cualquier ciudadano es un asilo inviolable”, a la vez que los ciudadanos poseen libertad para “reclamar sus derechos ante los funcionarios de la autoridad pública”, de igual manera que su “libertad de hablar, de discurrir y de manifestar sus opiniones…”.

Para eso se luchaba por la Independencia y por eso y para eso México debe seguir siendo independiente y soberano, sin modas e improvisaciones, sino como resultado de una larga historia. Ningún compromiso global, ninguna clase de globalización puede colocarse por encima de la independencia y soberanía de la nación, que es equivalente a la soberanía del pueblo en los contenidos concretos establecidos por Morelos.

¡Globalización sí!, ¡apertura sí!, sin que ello signifique que otros decidan por los mexicanos y sin que los mexicanos pierdan su esencia de pueblo único, con historia e identidad. Las naciones independientes podrán ponerse de acuerdo en la creación de un mundo nuevo, unido en su diversidad y en el respeto a sus soberanías.

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