Aquiles Gaitán
En el desierto
Martes 11 de Octubre de 2016
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 ¿De quienes se rodean los gobernantes para interpretar la información que tienen? Ya no es posible tener a compadres y amigos de asesores de cabecera
¿De quienes se rodean los gobernantes para interpretar la información que tienen? Ya no es posible tener a compadres y amigos de asesores de cabecera
(Foto: TAVO)

Las sociedades humanas las hacemos entre todos, los pueblos nórdicos hacen de su convivencia un ritual de respeto y libertad, los pueblos africanos viven su triste circunstancia, los pueblos árabes, unos viven en la opulencia y otros en guerras interminables de muerte y destrucción; Europa se reinventa cada día y busca su integración, los pueblos asiáticos, el pueblo norteamericano, los del cono sur, ¡todos! Y en ese todos estamos nosotros, buscan desde su realidad la mejor de las vidas posibles. Nadie busca su desgracia o la de su pueblo, pero se hace lo que se puede, no lo que se quiere. Michoacán es hoy un laboratorio donde se prueban políticas públicas diseñadas por los estrategas del gobierno federal, todavía estamos aferrados al intervencionismo del comisionado y sus adláteres, al Mando Único, a la desmesura del discurso, preparándonos para el futuro, pero el futuro de ayer es hoy y seguimos donde mismo o brincando para atrás, con eso de la tolerancia y el diálogo de sordos; algo está pasando, tampoco voy a decir que sé lo que no sé, pero veo y escucho; por todas partes es lo mismo, el desmesurado descredito de las fuerzas de seguridad por un lado y el errático concepto de los representantes del pueblo y los partidos, que dejan de ser representantes al momento que se vuelven parte de un poder del Estado, una minoría oligárquica frente a sus representados. ¿Y la democracia? Esa déjela para la temporada de las campañas políticas del dedo y del atole, entre esas dos fuerzas, la seguridad y la representación, están los hechos y los valores, sobre ellos tendrá que edificarse el futuro.

Si no evolucionamos para mejorar en ambos aspectos, el futuro se irá recorriendo como el arcoíris que desaparece al momento de llegar a él. En uno y otro campo de acción se requiere contar con información privilegiada, pero además, interpretar esa información para dirigir las acciones con tiros de precisión, no con ráfagas al viento. ¿De quienes se rodean los gobernantes para interpretar la información que tienen? Ya no es posible tener a compadres y amigos de asesores de cabecera, se requiere ser cuidadosos y no rodearse sólo de aquellos que piensan igual o de quienes tienen goznes en la espalda proclives a la reverencia o de los que nos dan por buenos, producto de la negociación política, aquí ya se nos fue un año persiguiendo fantasmas y se nos fueron cuantiosos recursos y se nos está escurriendo de las manos la credibilidad como un puño de arena que deja el puño vacío, apretado, con la sensación de la impotencia. No es lo mismo tomar decisiones personales que tomar decisiones que benefician o perjudican a un pueblo, es ahí donde radica el momento del ser y no ser, el de cumplir o no cumplir, el de la ignorancia o la sabiduría, el de poder o no poder; escuchar frases como esa de que “ni un árbol más caerá en Michoacán” ¡ay señor!, ¿pues donde vive? Simplemente da pena ajena. Y si así es, me trago mis palabras y apoyo como siempre lo he hecho una veda forestal en Michoacán, donde no se expida ni un permiso más de aprovechamiento forestal, ni de cambio de uso de suelo, y se aplique cárcel sin derecho a fianza para los talamontes. Igualmente apoyo el cierre del Parque Nacional de Uruapan hasta su recuperación ecológica y la expulsión de vendedores ambulantes y fijos de su interior, actualmente, ¡da pena!

Repase usted los sitios privilegiados de la naturaleza, los sitios arquitectónicos que constituyen el patrimonio de los michoacanos y el de la humanidad y me dará la razón en que requerimos acciones correctivas y requerimos acciones a desarrollar para su mejoramiento y preservación, comenzando con Morelia, ¿Cuántas edificaciones del Centro Histórico, patrimonio de la humanidad, están en ruinas o ya se cayeron o están abandonados? ¿Qué hacer ante la desgracia? ¿Cómo se gestionan los centros históricos de otras ciudades del mundo que son Patrimonio de la Humanidad? ¿No pueden destinar los recursos del fondo municipal de reserva territorial para expropiar esas casas, rehabilitarlas, reconstruirlas y venderlas nuevamente para habitaciones o negocios? Algo hay que hacer, no nada más llevar las estadísticas de las desgracias: tantas casas destruidas, tantas a punto de caerse, tantos muertos a balazos, tantos feminicidios, tantos degollados, tantos con tiro de gracia, tantos en Zamora, tantos en Vista Hermosa, tantos en Cuitzeo, tantos en Ecuandureo, tantos en Lázaro, tantos en Apatzingán , aún así, decimos con gusto, ¡lindo Michoacán!, no te puedo nunca olvidar, primero, porque aquí nací, aquí vivo y seguramente aquí acabaré; mientras eso suceda mantendré mi puño en alto y mi voz seguirá predicando en el desierto.

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