Aquiles Gaitán
La luna de octubre
Martes 18 de Octubre de 2016
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La luna de octubre sin duda es bella, trastoca todo lo que toca; con su intensa luz se altera el ritmo del mundo, la tierra se calienta, la savia de los arboles sube hacia las ramas, los retoños crecen, las flores revientan, las yeguas relinchan, las gatas maúllan, llega la fertilidad con un grito de luna que abre la noche, llena el cielo, grito al fin que busca el infinito, desgarra el silencio, lo vuelve luz, preside la distancia, acerca el viento. La luna, cuando nace, también llora; la plata de su llanto quema el llano y las olas del mar se vuelven fuego plateado. Es noche de gritos, las palabras son luciérnagas que vagan por la noche dando vueltas ¡sólo grita!, no llores, desgañita con los puños cerrados porque los gritos de luna nunca mueren, simplemente se van cuando amanece. Hablar de la luna de octubre me conduce a pensar en el diálogo de Platón llamado “Hipias mayor”, el más sublime discernimiento sobre la belleza entre Sócrates e Hipias, “¡Hipias, el bello y sabio!, ¡cuánto tiempo hace que no recalabas en Atenas!”, pregunta Sócrates a Hipias. ¿Qué es lo bello, no que es bello? Sentémonos en una roca a ver pasar el agua cristalina de un arroyo que discurre tranquila haciendo remolinos de puro gusto, rodando cantarina en su camino hacia endulzar el mar, que una y otra vez comienza el ciclo interminable de las olas. Pensemos en lo bello, ¿Qué es lo bello? Lo que es bello para el alfarero, no es bello para el arriero, ni para el carpintero, ni para el orfebre, si bien el oro embellece las cosas que lo tienen, no porque un objeto sea de oro es bello, si además las cosas son útiles serán bellas, pero, ¿qué es lo bello? Podemos decir ¡qué bonito es lo bonito!, ¡qué bello es lo bello! Pero bonito y bello no es lo mismo, los dos tienen a la belleza en sus entrañas, lo bonito es atractivo y agradable y lo bello es la hermosura que produce placer al contemplarla, pero la respuesta es inacabada ¿Qué es lo bello? Lo bello es siempre bello, por cuya virtud lo bello es bello, el dialogo transcurre bellamente en el desarrollo de silogismos y conceptos profundos sobre lo bello para llegar, Sócrates, a la conclusión de que “difícil cosa es lo bello”.

“De las lunas la de octubre es más hermosa…”, dice el bolero popular y tiene razón, esta luna cautiva alienta los sueños, esos donde se sueña que se está soñando, pero la realidad, también iluminada por la luna, nos hace tomar conciencia del mundo real, de su transformación cotidiana, de su destrucción cotidiana, de la histórica metamorfosis donde los gusanos se vuelven mariposas, pero también en la histórica ausencia de la ley, de su implantación y de su consecuencia que empodera la anarquía.

Estoy totalmente de acuerdo con cuidar el medio ambiente, la virtud, la seguridad, la educación; tenemos leyes y más leyes y proyectos de más leyes, pero no se aplican y en cada uno de esos apartados existe un problema sin solución que crece y crece como una pústula que tarde o temprano revienta llena de putrefacta pus, la ley y su implantación, ¡he ahí el problema! Si es así, el problema es de quien aplica la ley, de su falta de organización para aplicarla, de la perversa inercia de la tolerancia desmedida, en espera de dialogar con los delincuentes, profesionales de la dadiva y el chantaje. ¿De qué sirve gastar un dineral en promociones del estado, en ponderar Morelia, Pátzcuaro y Uruapan, si estamos en la manifestación nuestra de cada día, si andamos con el Jesús en la boca con tanto delincuente suelto, si cierran las carreteras de la Meseta Purépecha, tienen meses con autobuses secuestrados, roban camionetas en la autopista a los paseantes de la Costa y no pasa nada?, Zamora, Sahuayo, Vista Hermosa, La Piedad, una larga fila de cruces, ya no se diga Apatzingán, a punto de celebrar sus fiestas del 22 de octubre, digamos para no aburrirlos, etcétera, ya sabemos de qué estamos hablando, agregue usted los becarios del gobierno que estudian en Tiripetío y Cherán, que nos hacen favor de venir a rayonear las paredes de la ciudad con pintura de aerosol.

Según se ha dicho, Michoacán tiene todo el respaldo del gobierno federal, aquí andan los gendarmes, los policías federales, el Ejército y la Marina y sigue el desmadre; “¡qué te falta Librado!, ¡qué te falta!”, decía Librado frente al espejo, “carita, tienes; cuerpecillo, tienes; dinero, no te quejas”; su padre, parado por detrás, viéndolo le dijo, “¡vergüenza para trabajar! Es lo que te hace falta”.

Según se ha dicho Michoacán cuenta con el respaldo del gobierno federal, sin embargo el conflicto sigue latente
Según se ha dicho Michoacán cuenta con el respaldo del gobierno federal, sin embargo el conflicto sigue latente
(Foto: Cambio de Michoacán)

Así nosotros, nos falta vergüenza para trabajar, para ejercer cada quien su función social ¿o no están para eso? Para cumplir una función social de policías, ¿Qué no son la fuerza pública del Estado para hacer cumplir la ley? Pero además, hacerlo bien y no taparle el ojo al macho o pasarse de lanza y abusar de la gente. No nos vengan a hacer el favor, justifiquen su función social, devenguen su salario y hagan su trabajo. Por algo estamos en el pacto federal, si apoyaron las reformas estructurales los diputados y senadores de todos los partidos, hoy se requiere evaluar los resultados, evaluar el desempeño del Ejecutivo federal, evaluar esas reformas, sus efectos y resultados, como se requiere evaluar los resultados de las acciones de coordinación en Michoacán, no sólo en materia de seguridad, que es donde está punzando, sino en materia de medio ambiente, en materia de salud, en materia fiscal, en infraestructura. Está claro que existen inversiones, sólo queremos que se hagan bien en beneficio de los michoacanos. Ya no hay cheques en blanco para el presidente de la República, ya no se escucha el dicho lambiscón “¡gracias, señor presidente!”. Todo está sujeto a evaluación del desempeño.

Todos damos por hecho que ya no hay otra cosa que el capitalismo a ultranza, que venga el capital internacional a generar empleos, que los ricos de México inviertan su dinero, pero ni una cosa ni otra, debemos intentar nuevamente organizar la explotación de nuestros recursos organizando a los trabajadores del campo y de la ciudad en empresas productivas bajo esquemas modernos de administración, de maquinaria, equipo y tecnologías, la agricultura, la piscicultura, la ganadería, la pequeña minería, quien tenga un ojo de agua tiene un tesoro que puede aprovechar, los herederos de los oficios deben tomar conciencia de que sus conocimientos valen y no los pueden perder, desde el zapatero que hace zapatos a mano sin más herramienta que el punzón y la charrasca, el gabanero que carda la lana y teje los gabanes, el curtidor de pieles, el humilde dulcero, todos son importantes y no podemos dejarlos en el olvido, ¿o tendrán que ir a China o a la India a ver cómo le están haciendo?, ¿que no queremos emprendedores?

La luna nos habla, trata de decirnos cosas que sólo pensamos cuando vemos la luna, porque sabemos que hay millones de ojos cada noche contemplando la luna y cada quien dialoga con ella a su manera, no hay que olvidar que como en la sociedad en que vivimos, la luna tiene un lado oscuro, que todos sabemos que está ahí pero nadie lo conoce.
Pd: Tal parece que el gobierno municipal de Morelia cayó en un profundo bache.

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