Ignacio Hurtado Gómez
Aula Nobilis
Reivindicar a Ario 1815. Justicia y felicidad
Jueves 10 de Marzo de 2016
A- A A+

Dos referencias históricas para explicarme: Justicia y felicidad, y viceversa. La primera sobre la justicia. Cuenta el historiador Catón que, en vísperas de la instalación del Congreso de Anáhuac (1813), el Generalísimo José María Morelos y Pavón señalaba a don Andrés Quintana Roo de la necesidad de hablar sobre valores que a la postre serían recogidos en los Sentimientos de la Nación, fuente ideológica de la Constitución de Apatzingán de 1814.

El propio Quintana Roo relata: “Era la víspera de la instalación del Congreso. La estancia en la que estábamos era reducida y con un solo asiento; en una mesilla de palo, blanca, ardía un velón de sebo que daba una luz palpitante y cárdena. Morelos me dijo: Siéntese usted y óigame, señor licenciado, porque necesidad de hablar tengo mañana y temo decir un despropósito; yo soy un ignorante y quiero decir lo que está en mi corazón; ponga cuidado, déjeme decirlo, y cuando acabe, me corrige para que sólo diga cosas con razón. Yo me senté, el señor Morelos se paseaba con su chaqueta blanca y su pañuelo en la cabeza. De repente se paró frente a mí y me dijo su discurso: … quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales, pues del mismo origen procedemos; que no hay abolengo ni privilegios; que no es razonable, ni humano, ni debido que haya esclavos, pues el color de la cara no cambia el del corazón ni el del pensamiento; que se eduque a los hijos del labrador y del barretero como a los del más rico hacendado y dueño de minas; que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que le escuche, le ampare y le defienda contra el fuerte y el arbitrario; que se declare que lo nuestro ya es nuestro y para provecho de nuestros hijos; que tengamos fe, una causa y una bandera bajo la cual todos juremos morir antes que ver nuestra tierra oprimida como lo está ahora, y que cuando ya sea libre, estemos siempre listos a defender con nuestra sangre toda esa libertad preciosa. Concluyó magnífico y me dijo: ¿Ahora qué dice usted? Digo, señor, que Dios bendiga a usted, que no me haga caso ni quite palabra de lo dicho, que es admirable…”.

Y esta es la base para que en la Constitución de Apatzingán de 1814 se diera origen al Supremo Tribunal de Justicia, con un tratamiento de alteza, al establecerlo de esa forma en los artículos 44, 181 y 185 del Decreto.

Así, con base en esas disposiciones constitucionales, el 7 de marzo de 1815 se instaló el Supremo Tribunal de Justicia para la América Mexicana, en Ario de Rosales, Michoacán. Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que le escuche, le ampare y le defienda contra el fuerte y el arbitrario.

La segunda premisa sobre la felicidad. En el mismo Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, conocido como la Constitución de Apatzingán, en su artículo 24 dice: “La felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos, consiste en el goce de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. La íntegra conservación de estos derechos es el objeto de la institución de los gobiernos y el único fin de las asociaciones políticas”.

Visto así, no hay más, y no se requieren mayores explicaciones. La historia es sabia, y más quienes la escribieron. La exigencia de contar con justicia como condición para la felicidad de los pueblos, de las personas.

La necesidad y exigencia de contar con instituciones encargadas de procurar e impartir justicia, como elemento fundacional de un verdadero Estado democrático. La exigencia de contar con verdadera justicia como presupuesto necesario para el respeto ineludible de los derechos humanos.

En fin. Justicia y libertad, y viceversa, como finalidad última de los gobiernos y anhelo de los pueblos. Justicia y libertad como responsabilidad de tod@s.

Por eso, bienvenido el ofrecimiento de sacar a la justicia y al propio Morelos de los discursos, y situarlos como referentes del día a día. Al tiempo.

Una pequeña dosis de historia Nicolaita. … “A causa de la expulsión de los jesuitas y de otros incidentes políticos y religiosos… el Colegio de la Compañía de Jesús se extinguió, quedando en Morelia únicamente desde fines del siglo XVIII, dos colegios importantes de enseñanza profesional, de tendencias marcadamente definidas: el Seminario Tridentino, del obispo Sánchez de Tagle, fábrica de curas cultos, pero absolutistas y perversos los más, y el Colegio de San Nicolás Obispo, precursor del materialismo filosófico e histórico en América, donde se gestaron las ideas sociales que en 1821 cristalizaron en la independencia política de México”.



Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Tiempos de deliberación democrática

La Revocación de Mandato y la SCJN

Día del democrático taco y la reivindicación de la salsa

Violencia política contra la mujer por razones de género

¿Por qué los órganos autónomos?

Reflexiones constitucionales

Repensando la democracia municipal

¡Es la cultura democrática, o la cultura política, o la de la legalidad, o la educación cívica!, ¡la que sea!

Pacto deliberativo por la UMSNH

La democracia a debate en 2018

Twitter, entre lo público y lo privado

¿Reformar por reformar lo político-electoral?

Reglas para la cancha pareja para las elecciones de 2018

Lo de hoy es ser anti establishment

La Enccívica

Sergio García Ramírez en Michoacán y los derechos humanos

¿La felicidad como derecho?

Ser hombre y ser mujer, Encuesta Nacional de Género

A 202 años de Ario de Rosales y 25 de Justicia Electoral en Michoacán

Encuesta de Cultura Constitucional

Encuesta de Cultura Constitucional

Encuesta de Cultura Constitucional

Quo vadis?

Constitución de Apatzingán de 1814

¿Un nuevo constitucionalismo para Michoacán?

Sentencias II

Democracia, transparencia y reelección

Falsas promesas de la democracia

La aceptabilidad de la derrota

Inseguridad, Palermo y cultura de la legalidad

Resiliencia social

Día del democrático taco y la reivindicación de la salsa

Debilidad institucional y exigencia social

Día Internacional de la Felicidad

Reivindicar a Ario 1815. Justicia y felicidad

La verdadera Reforma Educativa

La reelección en Michoacán

Es la impunidad…

Aula nobilis