Alejandro Vázquez Cárdenas
Fabula de la cigarra y la hormiga
Miércoles 7 de Diciembre de 2016

Versión clásica

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La hormiga trabaja incansablemente todo el verano bajo un calor agobiante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera. La cigarra, sin comida y sin cobijo, muere de frío.

La hormiga trabaja incansablemente todo el verano bajo un calor agobiante.La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
La hormiga trabaja incansablemente todo el verano bajo un calor agobiante.La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
(Foto: Especial)

Versión mexicana (o argentina o peruana o venezolana, da igual)



La hormiga trabaja incansablemente todo el verano bajo un calor agobiante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

La cigarra, tiritando, organiza una rueda de prensa con periodistas e intelectuales "comprometidos" en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre. La televisión organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y muestran un video de la hormiga en su casa y con la mesa llena de comida.

El publico se indigna de que en un país como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia. Una nube de ONGs y comisiones de derechos animales se manifiestan delante de la casa de la hormiga. Los periodistas organizan una serie de artículos en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra e instan al gobierno a que aumente los impuestos de la hormiga.

Respondiendo a las encuestas de opinión, el gobierno elabora una ley sobre la igualdad económica con carácter retroactivo, antidiscriminación. Los impuestos de la hormiga se van a las nubes y además le llega una multa porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano. Las autoridades embargan la casa de la hormiga, ya que ésta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos.

La hormiga se va de México (o de Argentina, o Perú o Venezuela) y se instala y prospera en otro país.

La televisión hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, ya que se ha comido casi todo lo que había mucho antes de que llegue la primavera. La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue para cigarras, alacranes y otros insectos similares y se deteriora al no hacer sus inquilinos nada para mantenerla en buen estado.

Entretanto, la cigarra muere de una sobredósis de drogas. Los medios de comunicación comentan el fracaso del gobierno para intentar corregir el problema de las desigualdades sociales. La casa es finalmente ocupada por una banda de alimañas aborígenes, que fieles a sus usos y costumbres, sólo saben vivir a costa del Estado.

Al final, el gobierno se felicita por la diversidad cultural lograda en México (o Argentina o Perú o Venezuela, da igual).
¿Lección?, la que cada cual, de acuerdo con su intelecto, pueda sacar.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
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