Aquiles Gaitán
Un abrazo amoroso
Martes 27 de Diciembre de 2016
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Esta mañana llegó un colibrí a mi pequeño jardín, visita inesperada, como son las premoniciones que anuncian los acontecimientos. El amor está presente en las alas del pequeño heraldo ¡que así sea! Bienvenido el amor hoy y siempre, mientras la vida le permita al corazón latir con fuerza. Colibrí, flor, flor, colibrí, pequeño mundo, conjunción, tornasol, tornaluna, verde, azul, amarillo, rojo, anaranjado, índigo, violeta ¡gracias! No necesito más para vivir feliz, cada día, cuando amanece, sonrió.

Familias en el centro de Morelia
Familias en el centro de Morelia
(Foto: Héctor Sánchez)

Con el amor en la mano la vida no es problema, se acepta y se resuelve, así como es la vida que se interpreta por el campesino, el artesano, el artista, el ingeniero, el abogado, el contador, el poeta, el médico, el herrero, el ama de la casa, cualquier destino se acepta con placer cuando está lleno de amor.

¿Qué es el amor? Es ese sentimiento que transforma todo lo que toca, usted decide si lo abraza o le rehúye, pero recordemos que nadie puede huir de sí mismo, ni separarse de su sombra sin llegar a la locura, quien rechaza el amor se vuelve loco, queda prisionero de sus pensamientos que gritan su falta de valor, su cobardía; a veces llega como centella, otras como relámpago, otras como rayo, el estallido se siente, es el amor, no tengas miedo, él te dará el contento, la sonrisa, la ternura, la dulce compañía.

Se sueña con los ojos abiertos, se sueña a la mujer, se besa a la mujer, se siente, se acaricia, se comparte el amor, se parte en dos mitades como un durazno prisco, como un higo maduro. El amor te recuerda que estas vivo, que no eres de palo ni eres transparente, que existes y cuentas en la suma perfecta de uno y uno.

Los pájaros son todos y uno solo, el colibrí es quetzal, es águila, es jilguero, es la coa, es tiguerillo, la primavera, el huaco, el cuervo, el gavilán, el pequeño verdín que asoma curioso entre el follaje, todos tienen alas, como el amor tiene sus alas para elevar el pensamiento, para hacer liviana la carga de nuestro propio cuerpo que se derrumba por la noche para dejar salir los gritos apagados, las palabras no dichas, las caricias guardadas, el calor que no quema, que comparte la tibia delicia de un abrazo.

El único antídoto contra el olvido es un beso, el mismo que cierra las heridas y abre el corazón para que el amor construya el nido, como llegan las aves con las briznas del campo, una a una, para tejer la urdimbre, ¡gracias! Divina frescura del comienzo, con los ojos cerrados, no sabe a dónde va, ni de dónde viene, al cerrar los ojos se funde el pensamiento, una llama se eleva hacia los dioses con su verdad y su ruego de plegarias, implorando perdón y protección contra las asechanzas. Cuando alguien besa un espejo, está implorando amor ¿o es narcicismo? Deja el beso marcado para que, el que lo vea, al menos, sepa que hay alguien que no sabe qué hacer con él y que deja un testimonio, un reclamo que se multiplica por los ojos de cuantos rostros lleguen a ver el desamparo, ¿acaso Li-Po se quería tanto? Lleno de amor, iluminado por la luna del oriente, al ver su reflejo en el agua quiso besar la luna y así lo hizo, y así murió en un abrazo infinito con el agua.

El tiempo asedia, cada día y cada noche, cada invierno y primavera, cada año que pasa tiene sus encantamientos, el amor abre las puertas, con sólo imaginarlo transfigura cada noche, en la primera noche, cada día en el primer día, cada beso en el primer beso, cada quien abre su puerta o su ventana para ir tras las estrellas, cada quien abre sus alas convertido en colibrí, para besar las flores suspendido en el aire. ¡Claro! habrá quien en silencio ofrende su amor a Dios para estar acompañado, o encuentre en una virgen el consuelo, es lo divino, sin rostro y forma, el todo y la nada, el no ser que enfrenta la presencia del ser enamorado, del estado de gracia, de la semilla que germina, del retoñó que nace, del latido apresurado del propio corazón, un momento feliz ¡muchos momentos! Una vida, hasta una muerte, cuando el amor está presente, pues que llegue, nadie vuelve atrás, siempre estamos en espera que lleguen esperanzas y anhelos, como el pan y la sal, como tu rostro y tu sonrisa, como el yo y tú, como el nosotros. Amor, amor, amor, envuelve con tus manos a quienes como yo están contigo.

PD. Un abrazo para todos los lectores del Cambio de Michoacán, que el amor les acompañe en este próximo 2017. ¡Feliz Año Nuevo!

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