Samuel Maldonado B.
Repercusiones
En el último tercio de la corrida
Martes 27 de Diciembre de 2016
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Cuatro larguísimos años han transcurrido desde la ascensión a la primera magistratura del país del ex gobernador del Estado de México, cuya administración se ha significado tanto por su incompetencia administrativa como por la serie de equívocos que en materia de geografía física ha tenido y por la suma de burradas expresadas y realizadas en sus frecuentes intentos de oratoria tanto en español, como en el idioma inglés, del que ha demostrado tener poco o nulo conocimiento de esta lengua.

Enrique Peña Nieto
Enrique Peña Nieto
(Foto: ACG)

Desde luego que no es obligatorio constitucionalmente que el presidente de la República hable el idioma de William Shakespeare, pero quien sea el representante político de nuestro país, sí esta moral y constitucionalmente obligado a respetar tan alta investidura.

Sus torpes y frecuentes ridículos comentarios nos han recordado con frecuencia al famoso Mimo Mario Moreno, a quien se le conocía internacionalmente por sus expresiones deshilvanadas y equívocas pero que nos hacían reír a carcajadas. Sus cantinflesco vocabulario, así como sus mímicas expresiones, nos llenaban pues de alegría y en cambio, las de Peña Nieto, dan pena local e internacionalmente.

Por desfortuna hay en su larga lista de errores (o más bien horrores) políticos y verbales en las que fue ocasionalmente acompañado por un partido político que naciendo de la esperanza ha caído en el ocaso. Sus malandrines dirigentes hicieron un pacto con Peña Nieto y le permitieron abrir los veneros del petróleo heredados por la naturaleza para entregarlos al gran capital internacional. Seguro estoy que esos malandrines están arrepentidos e hincados, perdón, hinchados de dinero que les regaló el diablo.

Estamos a poco menos de dos años de que termine esta desadministración política nacional. El peso se ha devaluado y está más allá de los 20 pesos por un billete verde. Por lo mismo, el salario mínimo ya es un salario enano, como lo son los enanos del tapanco, quienes viven tiempos de jauja tanto por las dietas recibidas como por la gratificación especial por sus republicanos trabajos en el Congreso de la Unión.
Terminamos pues este año con una incompetencia gubernamental enorme, con un racionamiento prácticamente de gasolina en un país donde el petróleo todo era nuestro y ahora, prácticamene en manos extranjeras, como lo estaba antes de la Expropiación Petrolera de 1938.

En fin, la historia ya la sabemos, lo que ignoramos y nos da miedo son las torpezas que pueda cometer este inútil gobierno en su último tercio. Los toros que se presume sean acorralados para este tercio, más bien son vacas con cuernos despuntados, de ganaderías muy quemadas, desinfladas, sin casta alguna, que se desinflan con el primer capotazo y no se diga, con el primer “trincherazo”.
En fin, estamos terminando el año y hay que festejar el que sigue, a sabiendas de las pésimas condiciones que se avecinan.

En fin, a pocos días de que se cierre 2016, van mis mejores deseos a los lectores que tengan la mala suerte de leer mis desarticulados artículos. ¡Feliz año y un próspero 2017!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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