Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Oprobiosa utopía
Miércoles 16 de Marzo de 2016
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Afirma Lorenzo Meyer que los mexicanos quieren cambios, pero sin costo. El descontento contra el corrupto PRI y el de las redes sociales no llegan -ni llegarán- a las calles ni a las urnas. Los partidos políticos, incluso el PRI, no tienen legitimidad, pero con los poderes fácticos y su estructura, moviliza un voto duro suficiente para hacerse del poder.

Entonces, la utopía del cambio está lejos de la sociedad mexicana. El discurso de la autoayuda y el consumismo ha calado fuerte. Cambio yo para que todo siga igual. Cambio para consumir. Soy auditorio de basura televisiva, consumidor irredento. En las redes sociales despotrico contra lo que sea, pero en la vida real sigo las reglas de la corrupción.

La sociedad mexicana está entrampada en sus propias contradicciones, deseos, expectativas. Como François Dubet sugiere, la sociedad rechaza discursivamente la desigualdad, pero la prefiere, promueve y consolida con particular ahínco. La estructura social y económica de este país es gran ejemplo.

Algunos ciudadanos se organizan. Denuncian y luchan por un problema específico que los aqueja, mientras el gobierno de cualquier signo y color los coopta con recursos públicos y lleva a adoptar un bajo perfil. Otros se van por el camino individualista que ciertos medios y discursos fomentan y entronizan como meta única.

Es el discurso único que el neoliberalismo ha impuesto. Crecimiento económico, migajas para los vulnerables, privilegios e impunidad para algunos. El éxito económico como mantra indiscutible. El cambio que se busca, pero sin costo. La política es un lastre, excepto cuando le programan a la gente cuándo y por quién votar.

La utopía oprobiosa. Cambiar en México para seguir igual no trasciende la frustración; la organización ciudadana acentúa su vulnerabilidad, exhibe a los ciudadanos, mientras la justicia se atora en los discursos, la burocracia, la impunidad de una estructura gubernamental que promueve la desigualdad.

Igualmente, la estructura económica hace de la desigualdad lo normal. La búsqueda del éxito, innegable desde un punto de vista individual, se impone como parte de la normalidad extrema, en tanto se profundizan las desigualdades, el rechazo a los fracasados que no se someten al mercado, a la vorágine del consumismo, el cinismo, el individualismo.

Sin duda, es difícil apostarle al cambio cuando emporios empresariales delinquen y la impunidad legalizada por la estructura judicial les condona una enorme deuda fiscal (caso Oceanía), mientras la reforma laboral Calderón-Peña Nieto cancela la posibilidad para millones de mexicanos de un retiro digno.

Asimismo, otros miles, quizás millones de mexicanos, que sobreviven precariamente con el salario mínimo decretado por los tecnócratas neoliberales, adquieren créditos con el Infonacot, un organismo gubernamental, para comprar comida, en tanto unas pocas familias se apropian de su trabajo y viven de la desigualdad y la exclusión.

Y en la vorágine de la utopía oprobiosa, un documento de la Secretaría de Gobernación revela que los servidores públicos (policías, funcionarios de los tres niveles de gobierno, las Fuerzas Armadas, entre otros) son los principales agresores de periodistas y defensores de derechos humanos. La estructura gubernamental corrupta violenta cotidianamente a los ciudadanos.
El cambio sin costo parece ocultar las realidades de la violencia del Estado, además de la delincuencial, que vulnera a los ciudadanos, quienes integran a su cotidianidad un cambio que rompe con la solidaridad, promueve la desigualdad, fomenta el individualismo extremo, alienta el consumismo. La oprobiosa utopía.

El cambio climático es real
El cambio climático es real
(Foto: Cuartoscuro)

Obviedades



1. El cambio climático es real. Un día aguanieve en cerros y lugares sin noticia del hecho, mañana temperaturas al alza. ¿Cuándo los gobiernos federal, estatal y municipal tomarán nota de la depredación que promueven por omisión o comisión?

2. La adicción a la propaganda del “nuevo comienzo” es insultante. El Buki podría cambiar percepciones, pero la inseguridad seguirá donde está.

3. Videomapping permanente ¿Cuánto de nuestros impuestos serán desperdiciados en un espectáculo que Morelia no necesita? El independiente realmente carece de ideas y se deja aconsejar por mediocres. Y quiere ser gobernador.

4. De resultar cierta la aseveración de un corresponsal despedido por racismo y minimización de la cultura purépecha, el “nuevo comienzo” sellará su nudo godoyista: funcionariado mediocre y de ínfimo perfil.

5. El economista Heliodoro Gil Corona (Colegio de Economistas de Michoacán) asevera que el “nuevo comienzo” no tiene proyecto para generar empleo, en tanto María Elena Morera de Causa en Común le pide un plan para combatir la inseguridad, pues es obvio que ni uno ni otro existen.

6. Los Principios de Johannesburgo: un grupo de expertos reunidos en esa ciudad en 2011 proponen que las instituciones financieras integren a sus prácticas los derechos humanos, además de que los defensores de los derechos humanos hablen el lenguaje financiero.

7. Los beneficiarios de Prospera en Coahuila, responden las encuestas de la Sedesol e Inegi, previa “capacitación”, para que no digan que no les falta comida, que viven en el paraíso.

8. Enrique Peña Nieto reclama a sus críticos el “cacareo” de sus supuestos logros, mientras una reciente encuesta muestra que su aprobación cayó de 42 por ciento a 32 y su reprobación pasó de 51 por ciento a 56, entre noviembre de 2015 y marzo de 2016. ¿Incluirá las encuestas amañadas de Sedesol-Inegi, las grandes ganancias de los bancos a costa de los mexicanos, la pretensión de precarizar aún más -por decir lo menos- el retiro de los mexicanos con esa iniciativa que pretende cortar de tajo las aportaciones del Estado?

9. La entrevista en The New Yorker y el artículo en Proceso, protagonizadas por Kate del Castillo, resume ingenuidad y cierta empatía con El Chapo Guzmán, pero ese no es el tema. La cuestión es la persecución y la venganza de ese gobierno corrupto al que se le escapó el narco.

10. Los ex braceros y sus descendientes obtuvieron un triunfo parcial en su lucha, pues puede ser atacado por el gobierno federal; el hecho es que siguen dando la batalla por dinero que les descontaron y el PRI corrupto gobernante (87 años) lo desapareció. Última: Fotomultas en Morelia. ¿A qué costo, a quiénes cuates se beneficiará? Parece obvia la mediocridad de los “asesores” del independiente y la ausencia total de gobierno, ideas y programas. Con aplicar el reglamento sería suficiente.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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