Samuel Maldonado B.
Repercusiones
A propósito de huevos
Martes 17 de Enero de 2017
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Poco menos de dos años le quedan al actual gobierno y todavía es mucho tiempo para realizar, en lo que resta del sexenio, otras malandrinas cosas, entendiéndose con esta palabra (como lo indica el Diccionario de la Real Academia) la realización de acciones locas, malintencionadas, perversas o ignorantes, como las que se han efectuado tal vez no por maldad, sino por la ignorancia supina en el arte de gobernar en estos larguísimos cuatro años anteriores.

Peña Nieto pide a la sociedad en lo general que le digamos qué es lo que tiene que hacer para revivir a la gallina de los huevos de oro
Peña Nieto pide a la sociedad en lo general que le digamos qué es lo que tiene que hacer para revivir a la gallina de los huevos de oro
(Foto: Cuartoscuro)

La obligación moral y política de quien gobierne un Estado es impulsar el bienestar de la población, siempre apegado al decreto de normas y leyes estipuladas que permitan a la población en lo general la superación en los diversos aspectos económicos, educativos y sociales. Gobernar pues es el acto de dirigir y administrar un país con el pleno respeto para sus habitantes no importando su estrato social, privilegiando a los más débiles, buscando permanentemente para sus habitantes un desarrollo armónico y equilibrado. Gobernar es mantener una autonomía y, desde luego, ganarse el respeto de sus habitantes. ¡Es mandar y guiar a su pueblo por senderos de estabilidad y desarrollo para todos! Indiscutiblemente quien gobierne ha de hacerlo respetando leyes y principios. Gobernar no es nada fácil y por lo contrario, sumamente complicado y difícil de hallar, en la mayoría de la población, su respeto.

Desafortunadamente, en nuestro país los ciudadanos en lo general, en estos últimos sexenios pero más en el actual, nos hemos pitorreado de las autoridades más importantes, precisamente porque no han sabido ni administrar ni conducir a su pueblo, pero sí saben de hurtar los tesoros de la nación. Sus actos banales, depredadores, antinacionales, los llevaron a matar repetidamente a la gallina de los huevos de oro (Peña Nieto dixit) y prácticamente a vapulearnos a quienes, como pueblo, estamos fuera del círculo de poderosos; por lo mismo, la inmensa mayoría de los mexicanos estamos más que enojados por tanta estulticia y mentiras, y sólo para evitarnos dolores de hígado, nos pitorreamos prácticamente de todos los inmersos en el círculo del poder económico y político.

Si no fuera tan trágica la situación nacional, misma que en forma pausada y lentamente fue siendo adosada tal como si fuera de gallina, un huevo güero; por eso, gobiernos liberales, inescrupulosos y deshonestos nos están matando de risa, pero de entre todos, el actual, que de intelectual y moral poco tiene. Sus desplantes, su entreguismo, su supina ignorancia ya no duele, sino que nos mata de risa y por eso nos pitorreamos de él, más cuando infantilmente hizo una pregunta nacional a los mexicanos sobre lo que hubiéramos hecho ante tanta estulticia, demostrando con ese, su dicho, que de huevos de gallina y de cosas de gobierno, en sus muchos años de Ejecutivo estatal y federal no aprendió más que falsificaciones, y por eso sabe muy poco de lo que son los huevos.

Seguramente que tampoco sabe de historia, pues si tuviera conocimiento de lo que ha pasado durante muchos años se acordaría de que para recuperar el petróleo se necesitaba de lo que las gallinas ponen, pues enfrentarse al imperialismo requería del mismo producto. Más aún, estoy cierto, ignora de lo dañino de sus acciones y de sus miedos y más lo que costó recuperar el petróleo ahora en manos extranjeras coludidas con los liberales mexicanos. Si supiera de huevos se acordaría fácilmente de los huevos de Colón, tanto para iniciar sus viajes en las tres carabelas, que lo llevó a descubrir la América, así como para burlarse de los grandes de la corte españoleta. A su regreso informó de lo sucedido en su primer y exitoso viaje, por lo que le fue ofrecido por un cardenal un gran banquete.

Cuenta la historia que distribuidos los asientos en el banquete, en el sitio preferente se situó a Cristóbal Colón, cito: “El almirante ocupaba el primer lugar y conversando durante la comida, uno de los grandes sostuvo que si Colón no hubiera descubierto el Nuevo Mundo no habrían faltado hombres de talento y habilidad para ejecutar la misma empresa. Entonces Colón tomó un huevo y preguntó si alguno de los que estaban presentes sabría hacer que se mantuviera derecho y sin ningún apoyo. Nadie pudo conseguirlo y Colón, aplastando un extremo, logró que el huevo se mantuviera derecho sobre la mesa”.

La Real Academia Española mantiene la experiencia del huevo como un principio de que las cosas aparentemente se presentan como muy difíciles, pero que con inteligencia y razonamiento se puede salir adelante. Ciertamente que en el aspecto económico y político estamos en una situación grave, pues Peña Nieto pide a la sociedad en lo general que le digamos qué es lo que tiene que hacer para revivir a la gallina de los huevos de oro. ¡Da pena!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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