Aquiles Gaitán
El corral de la patria
Martes 17 de Enero de 2017
A- A A+

En sus manos y mentes quedó este país hecho pedazos con el simple hecho de suprimir las barreras existentes entre el sueño y la acción y proponer con júbilo inmenso la solución iluminada para equilibrar el Presupuesto de Egresos de la Federación liberando el precio de la gasolina, aparentemente a la ley de la oferta y la demanda, así como hace tiempo dejaron las tortillas y todos contentos y venga a nosotros tu reino y todos los negocios relativos a la importación y compra de la gasolina.

¡Vivan las reformas estructurales!, que nos tienen en estado de gracia desde que tirios y troyanos, izquierda y derecha, ¡todos contentos!, firmaron el famoso y nunca bien ponderado Pacto por México
¡Vivan las reformas estructurales!, que nos tienen en estado de gracia desde que tirios y troyanos, izquierda y derecha, ¡todos contentos!, firmaron el famoso y nunca bien ponderado Pacto por México
(Foto: TAVO)

¡Vivan las reformas estructurales!, que nos tienen en estado de gracia desde que tirios y troyanos, izquierda y derecha, ¡todos contentos!, firmaron el famoso y nunca bien ponderado Pacto por México,
Inicio con este preámbulo por inercia, así como me pasa a mí les pasa a todos; no puedo pensar en otra cosa más que en este gesto solidario con el crecimiento y desarrollo del país que, sin duda, es para beneficio de los que menos tienen, eso dijo Peña Nieto en su catedra deslumbrante dirigida al pueblo de México y ha pedido a todos sus colaboradores que salgan a predicar la verdad de que la Luna es de queso, que no subirán los precios de las mercancías, que la ley de la gravedad no existe, que pueden detener el aire y que están esperando que nos llueva maná del cielo. ¡Gracias, mil gracias! La patria os contempla orgullosa, el presidente de la República siempre tiene la razón aunque se llame Peña Nieto.

¡Júntense!, grita mi conciencia; ¡júntense!, el grito de guerra de nuestra juventud en el Colegio de San Nicolás, ¡júntense!, dispuestos al combate, ¿y después qué?, he ahí el problema, tendremos que seguir hasta el final renunciando a todo, levantando bandera por la libertad y contra el mal gobierno pero ya no estamos en 1810 y el mal gobierno, por muy malo que sea, tiene a las Fuerzas Armadas, aviones, tanques, cañones, obuseros, morteros, ametralladoras, lanzacohetes y está legitimado con los votos del sistema democrático, tendríamos que hacer un nuevo partido que recoja la indignación, el partido de ¡júntense! Como en España el de ¡Podemos! Únicamente que se necesita dinero para organizar algo así y lograr, con su propio dinero, llegar a obtener triunfos insospechados como el de Trump en Estados Unidos; por acá ya andan calentando a Carlos Slim para la Presidencia de la República.

Por ahora juntemos nuestras oraciones para que no nos vaya a ir peor, para que Peña Nieto y sus acólitos no vayan a sacar otra de sus genialidades, para que el Banco de México, el que fabrica el papel moneda llamado billete, quede en buenas manos y no vayan a poner otro ex colaborador de Fox, para que Peña Nieto guarde silencio y solamente contemple como gaviotas volar nuestras ilusiones.

Acá en Michoacán no nos asusta nada, sigue el destazadero de gente y no hallan a los carniceros; al ritmo de la bella melodía llamada “Al gato y al ratón” sigue la tragicomedia de la delincuencia y la fuerza pública, y luego sin dinero y con las renegociaciones de las renegociaciones, de las últimas renegociaciones de la deuda pública que no se acaba de discutir ni se acaba de aclarar si existe culpa del responsable de tanto préstamo, despilfarro y desmadre financiero; estamos ¡Dios mío!, ¡doctores de Bizancio!, hermanándonos con la Ciudad de México. ¡Qué bonito es lo bonito!, ¡qué bella es la naturaleza! Como dijo mi paisano El Buki, “¿a dónde vamos a parar?”.

Todos hacemos nuestro mejor esfuerzo, ni duda cabe, pero no es suficiente; debemos replantearnos una y otra y otra vez, así como la renegociación de la deuda, nuestra ideología, ¿qué nos identifica unos a otros?, y desde ahí construir una nueva sociedad si esta, en la que vivimos, no está funcionando; las estructuras económicas se sustentan sobre las ideologías y éstas prevalecen por encima de todas las catástrofes y derrumbamientos de regímenes y gobiernos ineficientes bañados de pureza, erigidos sobre nuestro atraso económico y social. Los gobiernos que integraron los herederos de la Revolución, de la carabina de Zapata y las espuelas de Pancho Villa, se han degenerado hasta llegar a esta amalgama de autocracia y burocracia apoyada no por el pueblo, sino por las fuerzas armadas y una Policía Federal omnipresente, encima de las policías estatales y no se diga de las municipales. El partido en el poder se ha dejado a su suerte, sus bases no apoyan a sus dirigentes que, divorciados de la realidad, lanzan loas al genio de Atlacomulco; el descontento genera efervescencia, que sin duda derivará en democracia interna y en la elección de los representantes por las bases ¡ojalá así sea!, por el bien de ese partido, de lo contrario otro gallo va a cantar en el corral de la patria.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

El pájaro

El sol de la mañana

La catrina

Nuestra cultura

El abismo

Recuerdos a la luz de la luna

El ensueño

El castillo

¡Viva la farsa!

¡Viva la farsa!

Los espejos

A los pobres

¿Dónde estás, confianza?

El reverso del júbilo

¿Dónde está la Patria?

Auditoría forense

El Manos

La nada

El caballo de Atila

En manos de 113

Reina por una noche

Día del padre

Para que no se olvide

La manzana

Los pasos perdidos

El atole con el dedo

Foco rojo

La organización

Mayo florido

¿Cómo quieres que te quiera?

Nada ha cambiado

Las conciencias

La primavera

La ilusión

A nadie le importa

Pan y circo

El buey

Los rostros verdaderos

Los mercaderes

Las palabras

¡Viva la farsa!

Las manos temblorosas

El corral de la patria

Los mansos corderos

Las pedradas a la luna

Un abrazo amoroso

¡Viva mi desgracia!

¡Aquí nadie se raja!

La leve sonrisa

Desarrollo con justicia social

El rapazuelo triste

El cambio de Michoacán

El arca de Noé

Día de Muertos

Dialéctica social

La luna de octubre

En el desierto

¿Entierro o incineración?

Derroche de optimismo

El elefante

Los atenazados

La tetilla izquierda

Hasta el copete

Los cuervos

Las nubes

La imaginación

El último recurso

El principio y el fin

Las calenturas ajenas

Un nuevo país

¡Esta es su casa!

Nacionalismo como alternativa

La inquisición

Sin remedio

La última palabra

Bajo el palio

Los miserables

El tañer de la campana

La libertad del llano y la historia mentirosa

A 400 años, recordando a Cervantes

Los buenos deseos

El Caos

¡Soñemos muchachos!

Eternamente agradecidos

El nuevo evangelio

¿Por dónde comenzamos?

Entre el llanto y la risa

Los cascabeles

Los factores del poder

Desde el corazón

La espiga solitaria

El galope despiadado

La tierra de nadie

La catástrofe

El manantial

Carta a los Santos Reyes

Amor y odio

¡Feliz Navidad!

Los ojos cerrados

El enigma

El granito de arena

Los elegidos

El cariño y el rigor

Una canción desesperada

El disentimiento

El abrazo amoroso

La reencarnación

Ramón Méndez

La rebanada de pastel

El gallo muerto

El soñador

¡Viva la libertad!

El cuarto vacío

El primer día

A mi manera

El ocaso

La farsa

Aquí no hay quien piense distinto

La Luna de queso

¡Arriba Apatzingán!

Las fumarolas

Los “vurros”

El tesoro

El único camino

Los dioses vivientes

Compañeros nicolaitas

El día de la verdad

Nota de viaje

La vaca sin leche

Nosotros mismos

Nosotros mismos

¡Desde arriba, hasta abajo!

La locura

Los pescadores

La divina comedia

Vasco de Quiroga, ni mártir, ni héroe

La primavera

Honor a quien honor merece

El modelo deseado

Carta abierta a mi tierra

Metamorfosis

A mi manera

La movilidad social

Felices para siempre

Levantando bandera

¡Feliz Navidad!

El Titanic

La felicidad

El caballo brioso

La revolución michoacana