Salvador Molina Navarro
Derecho a qué…
Una evaluación sin convocatoria
Martes 14 de Febrero de 2017

Creo que estamos sufriendo de impotencia política. Necesitamos un viagra político.

Hugo Chávez.

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El pasado domingo 12 de febrero fue la fecha para realizar una evaluación más a los maestros. Según fuentes oficiales, se citó a 992 profesores y nuestro recién desempacado secretario de Educación en el Estado hizo valer su poder de convocatoria para hacer cumplir el mandato legal conocido como la Reforma Educativa.

Sorpresa grande para autoridades y ciudadanos fue contar sólo con la presencia de 18 profesores a la evaluación, 18 según la cifra oficial, pues la parte sindical asegura que no llegó a diez la cifra. Rotundo fracaso, así calificó la CNTE esta nueva jornada de evaluación docente; sin duda lo es, pero ¿por qué ese desinterés?, ¿cuál es el motivo de la pérdida de convocatoria en comparación con las primeras jornadas de evaluación?

Sorpresa grande para autoridades y ciudadanos fue contar sólo con la presencia de 18 profesores a la evaluación, 18 según la cifra oficial, pues la parte sindical asegura que no llegó a diez la cifra
Sorpresa grande para autoridades y ciudadanos fue contar sólo con la presencia de 18 profesores a la evaluación, 18 según la cifra oficial, pues la parte sindical asegura que no llegó a diez la cifra
(Foto: TAVO)

Una vez más la incapacidad política, el doble discurso, la mentira, el engaño, en fin, todas las mañas y costumbres de nuestros políticos. Si hacemos memoria, a las primeras evaluaciones acudieron cientos de docentes, la mayoría obligados; sí, obligados por las amenazas del gobierno, obligados por la autoridad, pues prácticamente fueron asegurados, incomunicados y transportados al lugar de su evaluación, los sitios sede, totalmente blindados. Las cifras, solamente manejadas por la autoridad. Se escucharon diversos rumores de docentes infiltrados para engordar el número de evaluaciones, obligados también por el canto de las sirenas: “Si te vuelves un profesor idóneo tendrás tu adscripción segura, ganarás más, podrás beneficiarte con la carrera magisterial”. Veíamos comerciales donde el maestro evaluado recibía su cheque muy generoso, casi le rogaban para que aceptara los aumentos y promociones, en fin, el futuro estaba resuelto y asegurado con la acreditación de una sencilla evaluación.

Hoy en día, previo a la jornada de evaluación de este mes de febrero, pudimos informarnos del descontento de los llamados docentes idóneos, su voz fue escuchada, a pesar de haber acreditado su proceso de evaluación están a la espera de que la realidad los alcance, ya no vemos ni los comerciales en la televisión, ya no supimos qué pasó con los evaluados, los que acreditaron y los que no, ahora sólo escuchamos a un grupo de idóneos que están en la incertidumbre, sin plaza, sin cheque, sin aumento ni promociones, ahora las sirenas ya no cantan, ahora sólo están frente el descontento de su sindicato y frente al olvido de las autoridades en materia de educación, vuelve a surgir la realidad y surge ates de tiempo, la evaluación aún no se termina y el discurso prometedor ya se encuentra por los suelos, ya no se escucha, ya no se cree, ya se comprobó que es imposible cumplirlo, ahora a las autoridades educativas solamente les queda el discurso amenazante, la fuerza, el autoritarismo para lograr que la convocatoria sea acatada, sólo por la fuerza podrá hacerse respetar la evaluación, sólo así el gobierno podrá salir en todos los medios de comunicación a vanagloriarse con el éxito de su poder de convocatoria.

Sin embargo, ¿qué queda en todo esto?, solamente gastos y dinero mal invertido, cada operativo de evaluación es mover a cientos de policías, quitarlos de las calles, dejar desprotegida a la ciudadanía, todas las autoridades municipales y estatales han señalado la falta de Policía, la falta de vehículos, muchas de las patrullas que vemos en la ciudad son rentadas, no nos pertenecen, los elementos son insuficientes; sin embargo, la prioridad del gobierno siempre ha sido su voz y su imagen, no reparan en invertir millones de pesos en operativos, no escatiman en recursos humanos, no les importa el daño a la ciudadanía cuando en la balanza está en contrapeso su interés y sus menciones en prensa, una vez más el gobierno no nos dará la explicación de por qué movió a más de 500 policías para blindar las sedes de evaluación donde a lo mucho acudieron solamente 18 maestros, no nos explicará cuánto dinero invirtió en combustible para implementar el operativo que a todas luces fue un fracaso. ¿Quién es el responsable?, ¿cómo va a resarcir el daño a la ciudadanía?, de nueva cuento tendremos que soportar la incapacidad política, la impotencia política, al final del día todos estos fracasos se cargarán a la cuenta del próximo Presupuesto de Egresos e Ingresos, todo este costo lo absorberemos los ciudadanos con la falta de policías, con la falta de estrategias en las políticas públicas, al final del día el interés de los gobernantes sigue lejano a los intereses del pueblo.

FB. Salvador Molina
TW. @SalvadorMolina_

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