Aquiles Gaitán
Los rostros verdaderos
Martes 21 de Febrero de 2017
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Cuando se tiene únicamente una página en blanco, simplemente se escribe o se habla solo, como una catarsis preventiva para no llegar a la locura; pero es mejor escribir, hablar con el pensamiento sin decir las palabras, fijar los ojos en el horizonte, adivinar lo que hay detrás de él. Imaginar el futuro me lleva al pesimismo, no alcanzo a entender la vida social, económica, política, sin partir de un presente que todos sentimos en desgracia. ¿Todos?, pues sí, todos, con la excepción de los protagonistas de la historia que todo lo hacen por salvar al pueblo, según ellos, ¡muy bien! Clap, clap, clap, aplausos.

El nuevo comienzo es el comienzo nuestro de cada día y todos contentos, comenzando y comenzando y comenzando, encontrando cada día diversas facetas de la condición humana. Las acciones llevadas a cabo nos dicen algo y cada acción tiene un mensaje diferent
El nuevo comienzo es el comienzo nuestro de cada día y todos contentos, comenzando y comenzando y comenzando, encontrando cada día diversas facetas de la condición humana. Las acciones llevadas a cabo nos dicen algo y cada acción tiene un mensaje diferent
(Foto: TAVO)

Seguimos como el mar, ¡siempre comenzando! El nuevo comienzo es el comienzo nuestro de cada día y todos contentos, comenzando y comenzando y comenzando, encontrando cada día diversas facetas de la condición humana. Las acciones llevadas a cabo nos dicen algo y cada acción tiene un mensaje diferente; las tropelías financieras tienen un mensaje, los asesinatos tienen otros, a veces hasta escritos; los robos otro, las extorsiones otro. El robo de las armas en el estacionamiento de la Policía tiene otro mensaje, el común denominador es, sin duda, lo negativo de la impunidad, la falta de honestidad y la inseguridad que no acaba.

Propuesta de un nuevo comienzo: dar a los municipios su lugar y su Policía, coordinar con ellos la táctica de sacar a los conejos de sus madrigueras, tenencia por tenencia, rancho por rancho, cerro por cerro, y en las ciudades, colonia por colonia. Los fuereños en los pueblos no saben quién es quién, no conocen los cerros, las barrancas, los caminos ni las veredas, quieren andar por la pura carretera. Sigue cada chango en su mecate, cada quién interpretando a su modo la coordinación, ahora con la proyección de diez cuarteles regionales ¿Por qué no diez cuarteles municipales que atiendan a los diez municipios con mayor índice de asesinatos, sembradíos de estupefacientes y laboratorios productores de hielo y de crystal y dejen a los demás en paz? Pero cada quién su comienzo y ahí no la llevamos comenzando, chutando el botecito.

No quiero llenarme de amargura y menos escuchando a Vivaldi, y a través de su música imaginando el sonido de las flores cuando abren y se mecen al viento. Del sol y su ternura en el amanecer, su intensidad cenital, su fuerza en el ocaso; las hojas secas se desprenden del árbol, caen revotando entre las ramas y llegan al suelo, a darle vida al suelo y cumplir su destino de humus y silencio.

El mes de febrero los comerciantes han inventado el Día del Amor y la Amistad, acaba de pasar el día 14. Todos, aún sin quererlo, pensamos en el amor, en la alegría del amor, el afortunado que lo siente y lo tiene, ¡cuídelo!, que no se vaya nunca de su lado, ni de su mente, ni de sus labios ni de sus manos; dígale, desde donde salen las palabras sinceras, “te quiero, te amo, te extraño cada momento que no estás conmigo, ¡te extraño!, vivo extrañándote, estar contigo es estar completo, pleno, acompañado, en silencio o hablando, no importa, sentirte cerca es estar contigo, juntos, los dos y uno solo”, pero dígalo con su voz, con la emoción e intensidad de su propio sentimiento. Si no lo tiene, espérelo o búsquelo hasta encontrarlo, llegará puntual como la primavera, como las lunas llenas, simplemente siéntalo cuando llegue sin llegar a la obsesión.

Todos, aun los que viven en la pobreza conciben el amor, es para ellos el impulso de la vida, no se puede explicar de otra manera. Hoy la pifia del momento, el Programa Hambre Cero, ya se acabó el dinero presupuestado y no llegó ni a la mitad de lo planeado, tal vez por lo de la gasolina, esto nos enseña que la pobreza, que el hambre y la miseria no se borran por decreto ni por la gracia del Espíritu Santo, ni por la generosa despensa, ni con leche barata; la miseria es el estado más lamentable en que subsiste el ser humano, que vive es cierto, pero no vive, más bien muere cada día que no come, que no duerme, que se enferma, que se cura con agua tibia. ¡Esa, la miseria, es la invitada de honor en este país que se desgrana cual mazorca, grano a grano!

La explosión demográfica sigue, Malthus tiene la razón pero no hay ocupaciones para todos, no dije empleos porque eso es otra cosa, dije ocupaciones pensando en rescatar los oficios ancestrales, el autoempleo, el autoproducir, el aprender un oficio para justificarse socialmente y subsistir con dignidad. No todos pueden ir a las escuelas de educación superior, y aun los que van salen con las manos vacías y en algunos casos con la mente vacía, las escuelas superiores no pueden seguir siendo fábricas de desempleados, deben tomar conciencia de lo que es un emprendedor, preparar mentalmente a sus egresados para ejercer las profesiones en libertad, para ejercer una carrera por toda la vida, aún en la vejez, y no pensar en jubilaciones prematuras que los predisponen a la holganza y la tristeza; para proyectar una vida se requiere ser, hacer algo, saber hacer algo, no se puede proyectar una vida desde el no ser, es decir, desde la nada.

La vida sigue puntual como el tiempo mismo que no se detiene, somos hijos del tiempo. Están por llegar los carnavales, con ellos llega el desenfreno, la fiesta, toritos y maringuías, las máscaras que ocultan los verdaderos rostros. ¿Acaso en Michoacán vivimos un carnaval permanente?, ¿cómo nos explicamos tantas máscaras?, ¿a quién le toca descubrir los verdaderos rostros?

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