Francisco Lemus
Los riesgos de la renegociación del TLCAN
Miércoles 15 de Marzo de 2017
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Renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) era una exigencia recurrente de organizaciones sociales y de izquierda. Ahora que es el gobierno derechista de Estados Unidos el que lo exige la noticia no suena tan amena como se esperaba ya que el Estado mexicano se encuentra en una de sus peores etapas de las últimas décadas.

Donald Trump ya ha mostrado que muchas de sus propuestas eran simple demagogia, empezando por el tema de donar su salario como presidente, pero en su constante ataque a los mexicanos como razón de las vicisitudes que enfrenta la clase trabajadora
Donald Trump ya ha mostrado que muchas de sus propuestas eran simple demagogia, empezando por el tema de donar su salario como presidente, pero en su constante ataque a los mexicanos como razón de las vicisitudes que enfrenta la clase trabajadora
(Foto: Cuartoscuro)

Desde que se iniciaron las negociaciones para la firma del TLCAN existieron reservas por parte de la clase trabajadora estadounidense y de algunos sectores conservadores, pero la mayoría de los políticos convencionales, o también denominados “mainstream”, no habrían osado atacar al tratado que ante todo dejaba grandes beneficios para los mayores empresarios.

Donald Trump ya ha mostrado que muchas de sus propuestas eran simple demagogia, empezando por el tema de donar su salario como presidente, pero en su constante ataque a los mexicanos como razón de las vicisitudes que enfrenta la clase trabajadora estadounidense, seguramente no dará marcha atrás para refrendar esa imagen de bravucón que le ha ganado tantos seguidores.

Si a inicio de los 90 la negociación del TLCAN pudo enfrentar la resistencia de funcionarios del viejo régimen priista, que aunque golpeado seguía siendo hegemónico, ¿qué pasará con la actual renegociación, con un gobierno totalmente entregado a la corrupción, con una visión de nación cada vez más pobre y formados totalmente en el neoliberalismo?

En este momento hay una mayor presencia de la oposición de la que existía a inicios de los 90, pero es difícil saber si esa oposición tiene un proyecto de nación que entienda cómo se debe renegociar ese tratado. Y aún si lo tuvieran, los partidos que apoyan las políticas neoliberales, en conjunto, son la mayoría.

No sólo son partidos neoliberales, sino que además dan por hecho que México debe tener una posición sumisa y servil hacia lo que el vecino del norte diga. Claro que no se debe buscar batallas que no se puedan ganar, pero es necesario que quienes vayan a negociar no lo hagan con la idea preconcebida de que no hay nada qué hacer ante el poder estadounidense.

Desafortunadamente si hasta ahora el TLCAN había dejado pequeños beneficios en muy pocas manos y grandes perjuicios en la mayoría de la población, y el mejor ejemplo de ello es el campo, ahora los beneficios serán cada vez menores y peor repartidos. En esas condiciones sería mejor revocarlo, pero es claro que tal medida representaría un duro golpe para nuestra economía.

El problema es estructural, desde hace más de tres décadas se consideró que era una buena idea apostar por el mercado externo, importar todos esos productos industrializados que dentro del país era costoso generar y confiar en que los socios comerciales seguirían haciendo su buena labor. Hoy ese sueño se ha venido abajo con una estructura productiva nacional deshecha.

Seguramente las nuevas condiciones que habrá de buscar imponer el gobierno de Trump rayarán en lo indigno hasta para los pocos industriales mexicanos que quedan; aunque el gran capital no tiene patria, como ya demostró la empresa Cemex con su pretensión de surtir

Sobre el autor
Francisco Javier Lemus Yáñez Es doctorante en Ciencias de la Sostenibilidad por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Estudios Políticos y Sociales por esta misma universidad, y Licenciado en Economía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH). En 2010 inició sus labores como reportero de economía en Cambio de Michoacán, desde 2011 colabora con el segmento Visor en el cual trata temas de economía, política y sociedad. Es profesor de asignatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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