Alejandro Vázquez Cárdenas
Con licencia para matar
Miércoles 19 de Abril de 2017
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El pasado jueves 13 de abril se registró uno más de los ya habituales accidentes en las mal diseñadas y peor mantenidas carreteras mexicanas. Tocó en esta ocasión a la llamada Autopista Siglo XXI, en los límites del estado de Michoacán con Guerrero, ser el escenario de una auténtica tragedia, 29 o más muertos en el choque entre un autobús de turismo y un doble remolque que transportaba combustible. Las víctimas, en su mayoría, fallecieron en minutos, materialmente carbonizadas.

Esto reaviva un viejo reclamo de la sociedad mexicana; prohibir la circulación de los dobles remolques en México, país de leyes que no se cumplen, reglamentos que no se acatan, autoridades que no vigilan y de remate con una red carreta propia de un país del tercer mundo profundo.
Recordemos algunos datos.

Accidente en la Autopista Siglo XXI, el pasado 13 de abril
Accidente en la Autopista Siglo XXI, el pasado 13 de abril
(Foto: ACG)

Los vehículos de carga con doble remolque causan en el país más de mil 600 accidentes al año y aproximadamente mil muertos. En México hay al menos 450 mil unidades de transporte de carga, de las cuales entre el siete y el ocho por ciento son camiones de doble remolque. De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU), México es el séptimo país en accidentes viales, buena parte de ellos derivados del uso de doble remolque. Asimismo, el Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes advirtió que los percances donde participan vehículos pesados son recurrentes en las carreteras federales de México.

En México, diversas empresas de transporte de carga utilizan este tipo de camión con pesos de entre 80 y 120 toneladas, o sea, exceden, con mucho, el máximo permitido.

El transporte de carga por carretera es común en todo el mundo, pero no todo el mundo tiene las mismas leyes, y obviamente la misma capacidad o intención de hacerlas cumplir. En Estados Unidos, se autoriza el tránsito de vehículos con máximo 25 metros de largo y 39 toneladas de peso, en nuestro país se permiten unidades de 31 metros y hasta de 80 o más toneladas.

Somos la única nación que excede los estándares internacionales. Incluso, en países latinoamericanos como Guatemala, Costa Rica o Venezuela, las normas sólo admiten un máximo de 40 toneladas de peso a los autotransportes.

El 13 de enero de 2014 entró en vigor la NOM-012-SCT-2-2014, sobre el peso y dimensiones máximas con los que pueden circular los vehículos de autotransporte que transitan en las carreteras federales. Farragoso y fantasioso documento que se puede consultar en la red y que concretamente establece un peso no mayor a 75.5 toneladas y un límite de velocidad de 80 kilómetros, pero es muy evidente que, quizá por falta de vigilancia o corrupción de la Policía Federal, los autotransportes de doble remolque viajan invariablemente con exceso de velocidad y van con sobrepeso para ahorrar costos del traslado.

Es notorio que existen empresas que sobrecargan sus camiones hasta en más de 30 y 50 por ciento del peso permitido, todos las hemos visto. En los EUA nadie puede circular con una libra por encima de las 50,000 permitidas. Al que se exceda le cae una multa sin excusa que valga.

Los dueños de estas máquinas asesinas “argumentan” que de no utilizar este tipo de transporte perderían competitividad. Sólo que hay un pequeño detalle, las transnacionales que utilizan dobles remolques no los usan en Estados Unidos, y son competitivas; pero al cruzar la frontera y transitar en México, el doble remolque súbitamente se convierte en un elemento indispensable para ser competitivas, lo cual es una absoluta tontería.

Pero aun si este razonamiento fuera válido es imperioso colocar en un lado de la balanza el incrementar la productividad a costa de mayores riesgos para quienes viajan en las carreteras de México. Todos hemos visto la gran cantidad de cruces que “adornan” las orillas de muchas carreteras, las víctimas inocentes de un sistema carretero deficiente y de una regulación obsoleta y sin vigencia. Y conste, no he dicho nada sobre las condiciones laborales de los conductores, eso es un capítulo aparte.

Una sola vida perdida vale más que todos los absurdos y falsos argumentos de quienes sostienen que el doble remolque no causa problemas de conducción en las carreteras nacionales.

Pero a los familiares de los muertos en el accidente de la Autopista Siglo XXI les queda un consuelo: el presidente Enrique Peña Nieto envió este tuit "Mi solidaridad para los familiares de quienes perdieron la vida en el trágico accidente ocurrido en la carretera Morelia-Lázaro Cárdenas" @EPN
Con eso resuelven su problema.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
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