Francisco Lemus
Muerte y olvido para los pueblos originarios
Miércoles 19 de Abril de 2017
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Del olvido al lucro a sus costillas, los pueblos indios en México se han convertido en alegorías para presentar dentro y fuera del país como parte de una identidad bien valorada, pero la realidad sigue caracterizándose por el olvido, la discriminación y el despojo. En todo el territorio nacional los pueblos indios deben enfrentarse a grandes injusticias promovidas por el mismo Estado.

Por sus cualidades como fuerza de trabajo, sumadas a las ideas católica de que podían ser seres humanos, los pueblos originarios de México sobrevivieron (no sin dificultades) a la colonización europea, sólo para encontrarse con un Estado que los relegaba a un segundo o tercer plano, condenados en su amplia mayoría a la pobreza y marginación.

La organización comunitaria ha sido lo que les ha permitido mantenerse vivos, pero ésta siempre representa una amenaza al poder del Estado y de los gobiernos
La organización comunitaria ha sido lo que les ha permitido mantenerse vivos, pero ésta siempre representa una amenaza al poder del Estado y de los gobiernos
(Foto: Cuartoscuro)

Incluso el presidente emanado de estos pueblos, Benito Juárez, dio un duro golpe a las comunidades por medio de las leyes de desamortización, que si bien buscaban restar poder a la Iglesia, también trataban de liberalizar la tierra en manos de estos pueblos. Esto fue la génesis de un problema que se agudizó al punto de provocar una revolución en 1910.

Díaz dirigió un genocidio en contra del pueblo yaqui, pero aunque una reivindicación central de la Revolución fue justamente indígena, las condiciones de estos pueblos poco se modificaron y no fue más que a costa de mantener sus luchas que lograron mejorar sus condiciones de vida, o al menos tener un margen de libertad con respecto al Estado.

La refundación del Estado mexicano necesitaba generar una identidad y para ello echó mano de las raíces indias de este país. Se construyó entonces una idea hegemónica de cómo fueron los antepasados, considerando a los aztecas el centro y origen, aunque la realidad no fuera precisamente esa.

Tuvo que ser de nuevo la violencia la que llamara la atención sobre el despojo al que eran sometidos los pueblos indios en buena parte del país, pero más notablemente en el sureste, en una entidad caracterizada hasta el día de hoy por su atraso y marginación: Chiapas.

Miguel León Portilla hace años que ha denunciado el desprecio que muestra México por sus indígenas vivos, mientras que ensalza y usufructúa el legado de los muertos. Por ello a nadie sorprende que muchos mexicanos piensen que los mayas están tan extintos como los dinosaurios. Pero ese amor por lo muerto es una característica inmanente de la sociedad capitalista.

Los pueblos indios de Michoacán no son excepción, se encuentran en los municipios más marginados de la entidad y su cultura ha estado sujeta a un sinnúmero de ataques, no en vano en muchas comunidades hoy se ha perdido la lengua originaria.

La organización comunitaria ha sido lo que les ha permitido mantenerse vivos, pero ésta siempre representa una amenaza al poder del Estado y de los gobiernos, por ello no es casual que la represión contra Arantepacua haya tenido tal magnitud. Ninguna de las acciones de la comunidad justifican de modo alguno los asesinatos llevados a cabo por la autoridad.

En una época de escepticismo generalizado es tan fácil descalificar a las víctimas y normalizar todo tipo de violencia bajo la infundada creencia de que los afectados hicieron algo para merecerla, sin considerar que el autoritarismo criminal es un mal que nos afecta a todos.

Sobre el autor
Francisco Javier Lemus Yáñez Es doctorante en Ciencias de la Sostenibilidad por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Estudios Políticos y Sociales por esta misma universidad, y Licenciado en Economía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH). En 2010 inició sus labores como reportero de economía en Cambio de Michoacán, desde 2011 colabora con el segmento Visor en el cual trata temas de economía, política y sociedad. Es profesor de asignatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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