Salvador Molina Navarro
“Justicia o política… una decisión pendiente”
Martes 29 de Marzo de 2016
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Desde la Legislatura pasada se ha comentado el tema de declarar una alerta de género en el estado, discusión que sigue vigente, se debe decidir entre tomar un camino dirigido a la justicia y al derecho u otro con miras al distorsionado modo de hacer política, con base en la demagogia y en el discurso sin respaldo en la verdad y en la realidad.

Teniendo presentes los discursos que el gobernador, el procurador, las autoridades en materia de seguridad pública, el secretario de Gobierno, y demás funcionarios han sostenido, todos coincidentes en que en Michoacán se están quedando atrás los temas de inseguridad, que somos la octava entidad federativa más segura del país , mensajes desesperados que promueven una seguridad que no se siente, que no se cree, que no existe, la verdad sostenida por los gobernantes día a día es desmentida por los hechos, por la vida cotidiana.

En un estado presumido como el octavo más seguro de este país, se está ante una discusión que, de nueva cuenta desmiente este posicionamiento, en Michoacán urge declarar alerta de género, lo han declarado en el Poder Legislativo , también lo ha manifestado la Comisión Estatal de Derechos Humanos y diversos organismos y asociaciones civiles, y así lo exigen los hechos ocurridos en Michoacán, esos hechos que nuestro gobernador no ve y que quienes hacen las métricas para clasificar la seguridad en el país no toman en cuenta.

En el tema de Alerta de Género, uno de los acontecimientos más difundidos es el de “campo algodonero” en el cual se imputó al Estado mexicano la responsabilidad, entre otras razones, por no haber investigado y sancionado a las personas responsables de la desaparición y posterior muerte de tres mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua .

Hoy en Michoacán se debe tomar una decisión con conocimiento de causa, alejada del discurso demagógico que caracteriza a los gobernantes hoy en día, una decisión basada en la justicia y el derecho y no en la “política” o pseudo política que hoy tenemos, ¿declararse o no la Alerta de Género en el estado?, con base en qué se puede declarar, dónde está regulada la Alerta de Género, existe o es sólo un discurso.

En nuestro estado es alarmante el número de feminicidios, aunque el gobierno se niega a reconocerlos como tal, es alarmante la mobbing que sufren las mujeres, el acoso que tienen que soportar, son alarmantes las violaciones a sus derechos humanos, en contrapeso se tiene un incumplimiento total a la cuota de género, no se dota de herramientas y espacios para destrozar el llamado techo de cristal, que es un cristal más duro que el acero, de ahí la necesidad de que se tome a conciencia sobre declarar Alerta de Género o no.

Del discurso que sostiene tanto el Poder Legislativo como la Comisión Estatal de Derechos Humanos se advierte un preocupante desconocimiento en el tema de la declaratoria de Alerta de Género, pues urgen al Ejecutivo local a declararla; y, por su parte el gobernador Silvano hace oídos sordos a ese llamado, por supuesto, declarar la Alerta de Género es aceptar y publicar el fracaso de las instituciones en el tema de igualdad y género, es aceptar un fracaso e incompetencia para garantizar a las ciudadanas sus derechos humanos, es claro que el gobernador -que junto con muy pocos viven en un estado seguro- no está dispuesto a declarar la Alerta de Género y aceptar su fracaso en el tema. Pero entonces quién la declarará. De ahí el preocupante desconocimiento del tema, debe decirse que la Alerta de Género tiene su sustento legal en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y en su Reglamento, de estas normatividades se advierte que corresponde al gobierno federal -no al gobernador- a través de la Secretaría de Gobierno, declarar la Alerta de Género, y notificar la declaratoria al Poder Ejecutivo de la entidad federativa de que se trate.

Hoy en Michoacán se debe tomar una decisión con conocimiento de causa, alejada del discurso demagógico que caracteriza a los gobernantes hoy en día.
Hoy en Michoacán se debe tomar una decisión con conocimiento de causa, alejada del discurso demagógico que caracteriza a los gobernantes hoy en día.
(Foto: Héctor Sánchez)

Ahora bien, de acuerdo con el Reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la solicitud de la declaratoria de alerta de violencia de género podrá ser presentada por los organismos de derechos humanos internacionales, nacional o de las entidades federativas, así como las organizaciones de la sociedad civil legalmente constituidas. La solicitud puede presentarse ante la secretaria ejecutiva por escrito o bien a través de correo, quien lo hará del conocimiento de la Comisión Nacional.

Los requisitos que debe contener la solicitud de la declaratoria de alerta de violencia de género deberá contener lo siguiente:

1. Denominación o razón social de quién o quiénes promuevan o, en su caso, nombre de su representante legal;
2. Domicilio para recibir notificaciones, así como nombre de la persona o personas autorizadas para recibirlas;
3. Los documentos que sean necesarios para acreditar la personalidad con la que promueve, así como la legal existencia del organismo o asociación que promueva;
4. Narración de los hechos en que se basa para estimar que existen delitos del orden común contra la vida, la libertad, la integridad y la seguridad de las mujeres, que perturben la paz social en un territorio determinado y la sociedad así lo reclame, o que en dicho territorio existe un agravio comparado en términos del artículo 31 del citado Reglamento.
5. Tratándose de agravio comparado, señalar las leyes, reglamentos, políticas o disposiciones jurídicas que considera, agravian los derechos humanos de las mujeres.

Así pues, dejémonos de presumir el desconocimiento y de externar discursos demagogos y hagamos las cosas en serio, se necesita en el Estado un estudio serio y real de la violencia en la mujer, en todos los aspectos, social, laboral, familiar, político, cultural, etcétera, sustentar los casos de feminicidio, establecer los casos en que han sido violentados sus derechos humanos, analizar de forma valiente y justa los programas sociales en el tema de género para poder concluir si han fracasado o no, apegarse a las exigencias legales para declarar Alerta de Género y no hacer público el desinterés o desconocimiento del tema, para sólo emitir discursos lucidores y llamativos como un luz de bengala.

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