Samuel Ponce Morales
La Conspiración
De ínsulas criminales a Comunidades Modelo
Martes 25 de Abril de 2017
A- A A+

Por años, informes de inteligencia ubicaron a Úspero como uno de los principales centros operativos del crimen organizado en Michoacán. Desde ahí se decidían y orquestaban acciones para sembrar terror mediante el cobro de cuotas, secuestros, asesinatos, extorsiones, bloqueos carreteros y quema de vehículos.

Era una localidad bajo absoluto dominio y control de grupos criminales, impenetrable para cualquier nivel de gobierno.

Alma Mireya González Sánchez, diputada local por el PAN
Alma Mireya González Sánchez, diputada local por el PAN
(Foto: Cambio de Michoacán)

En diciembre de 2015, según los mismos informes del gobierno, en Úspero se llevó a cabo una cumbre de narcos donde confluyeron cabecillas vinculados con el Cártel Jalisco Nueva Generación, células de Los Caballeros Templarios que sobrevivieron a la embestida gubernamental del 2014, de grupos de autodefensa y ex operadores del Cártel del Golfo.

El objetivo de la cumbre era reorganizarse tras el duro golpe que llevó a la desarticulación del cártel templario, que por una década mantuvo la hegemonía del crimen organizado en el territorio estatal, pero algo salió mal y la reunión terminó con la ejecución de uno de los asistentes, Carlos Rosales Mendoza, y tres de sus escoltas. Sus cuerpos fueron tirados sobre la Autopista Siglo XXI, destrozados a balazos y con marcas de tortura.

Este episodio prendió los focos rojos en el gobierno federal y en la entonces naciente administración del perredista Silvano Aureoles, quien llevaba escasos dos meses de haber tomado posesión y ordenó instrumentar de inmediato una estrategia sin precedente en el país para arrebatar comunidades que históricamente estuvieron en poder de la delincuencia.

El plan fue desplegado casi enseguida arrancando en Úspero, municipio de Parácuaro, considerada hoy Comunidad Modelo gracias al esquema gubernamental que contempla no solamente la ubicación y captura de objetivos delincuenciales, sino también el despliegue de acciones en materia de salud, vivienda, infraestructura educativa y apoyos sociales mediante programas como Palabra de Mujer, Crédito Ágil, Beca Futuro, A Toda Máquina y otros.

Después de que por lustros el gobierno no podía entrar, ahora es frecuente ver desfilar comitivas de funcionarios estatales para supervisar y dar seguimiento a la estrategia, varias veces encabezados por el propio gobernador y con reuniones donde la dinámica es la interacción con la gente, que empieza a recobrar confianza en la autoridad y a asumir un papel corresponsable en el rescate de los espacios de la comunidad.

El proyecto fue replicado con éxito en lugares como Cenobio Moreno, Tepalcatepec, Pinzándaro (que era reducto del grupo delictivo de Los Viagras), La Ruana (donde se gestó el movimiento de autodefensas), Coahuayana, Uruapan, Aquila, Chihuero y Riva Palacio, entre otras. En total 16 territorios ubicados en una decena de municipios tienen hoy el emblema de Comunidad Modelo.

Casos de éxito como este merecen ser no solamente reforzados a nivel estatal, sino replicados en otros puntos del país donde el crimen organizado sigue siendo un desafío de alta prioridad, como Tamaulipas, Sinaloa y Guerrero.

El rescate de estas comunidades y municipios no significa que la lucha está ganada, pero como en toda guerra, la clave del éxito está en avanzar con inteligencia y eficacia para ganar territorio al enemigo, acotar su capacidad operativa, económica y de fuego.

Con acciones operativas para ubicar y detener a objetivos criminales, y a la par desplegando una estrategia de atención integral al problema, el gobierno gana territorio al enemigo, limita sus capacidades y reduce su margen de maniobra, pero la guerra aún no está ganada y debe ser apuntalada con audacia y determinación.

Por lo pronto, en 16 comunidades hoy el control ya no está en los criminales que imponían la ley de las armas y el terror. Hoy ya no son los reductos del hampa, las guaridas de capos o los centros operativos de cárteles. Hoy se les conoce como las Comunidades Modelo.

Nada es lo que parece



La necedad del diputado federal Marko Cortés Mendoza, quien políticamente tiene el predominio del PAN en Michoacán, en el sentido de imponer a uno de sus alfiles, Alma Mireya González, legisladora local, en la comisión congresista de Asuntos Electorales y Participación Ciudadana, ha provocado retrasos e inconsistencias en los trabajos para lograr una reforma electoral de avanzada. Ella, lo dijimos desde el principio, no cuenta con el perfil para dicho cargo, y sí su par, compañero partidista, Héctor Gómez Trujillo; pero bueno, él no es del equipo dominante blanquiazul…

Conjuro



A diferencia de Arantepacua, Cherán no tenía encima al llamado magisterio democrático ni era su bodega…

Sobre el autor
Samuel Ponce Morales Michoacano por residencia, periodista empírico, posee dos premios estatales en crónica y en entrevista; ha sostenido charlas con la escritora Elena Poniatowska, el pintor Alfredo Zalce, el futbolista Diego Maradona, el fotógrafo cubano Alberto Korda, y el comandante sandinista Tomás Borge; ha transitado como reportero en Excelsior y El Universal, así como corresponsal de La Jornada; ha sido jefe de Información, de corresponsales y de multimedia, así como columnista de Cambio de Michoacán...
Comentarios
Columnas recientes

UMSNH, dos decenas…

Seguridad: los seis puntos michoacanos

CNTE, contra la espalda y la pared

El diputado ex normalista

AMLO a favor de la federalización

UMSNH, incierto panorama

¿Michoacanos al TEPJF…?

Inició incómodo

¡Cuidado con los indígenas!

Morelia, ¡cuidado con la contaminación!

Ni desafío ni olvido

Silvano, a la orilla de la transición

Nahuatzen, mucho ruido

Morelia, la otra fiscalización

Y, la rebelión congresista

La oscilante ZEE de Lázaro Cárdenas

Morena, los federales

Y, ¿Michoacán?

Resentimiento anticongresista

AMLO, el eventual descobijo de Morena Michoacán

El oro de la discordia

Buenavista, Nahuatzen…

PRI, tarde y mal...

La conspiración

La Conspiración

La Conspiración

La Conspiración

En Michoacán hay 200 presos políticos

La Conspiración

La Conspiración

La Conspiración

Uruapan, el mejor calificado

Los efectos del relevo en Cultura

La conspiración

Indagar al independiente

74 legislatura michoacana

UMSNH, las posturas…

Entre Porfirio Díaz y AMLO

La pugna en el PRI Michoacán

Yeyo, al liderazgo morenista michoacano

Morena, por todas las canicas

El misterio moronista

Y, le faltó reelegirse

El tambalear de la zona económica

Rebelión en la Costa Sierra michoacana

PARES, mujeres congresistas

Encesta Michoacán y desafía a EU

El juego por el fiscal general

Morelia, el temor con Morón

Catapulta

TEEM, tiempo, tiempo…

La lucha de Cherán en letras

La prisa de los diputados locales

PRI, más que el PRD…

Morena, los ante precandidatos

AMLO, líneas gubernamentales

UMSNH, elecciones 2018

De trompetas y Trump-Etillas

Taretan

El debate anunciado

Morena, candidato de armas

Nurio, tambores de guerra

El perverso orgullo morenista

El polémico Morelos post mortem

PT, ¿jugando con fuego?

Candidatos, renuncias y sustituciones

La Nahuatzen se incendia

Mesa de Gobernabilidad, dos puntos, dos…

UMSNH, secuelas

ZEE de LC, otro mundo

Comunidad modelo

Los candidatos pendientes…

Meade, oxígeno puro

Tras los incendiarios…

Rumbo a las campañas locales

Plurinominales, tambores de guerra

Paridad de género, una relación tortuosa…

Candidatos, el juego de la Auditoría

El ladrón que dejó de ser perredista

PRD, escupir para arriba

Salud, escupir hacia arriba

Un intento de debate senatorial

Fausto, con todo

Fausto sabe que tendrá que enfrentar una permanente guerra sucia

Lo mío no es necedad de seguir en la política: Fausto Vallejo

“No quiero saber nada del PRI”: Fausto

Maribel, focos rojos intempestivos

CNTE, ni a Zapata

Juntos hubiesen hecho historia

Gobernabilidad, independientes sin lugar

Campañas pálidas

Judicial, el otro poder…

De coaliciones y candidaturas comunes

Vuelta a la hoja del “matón”

¿El Loco Mireles?

Galimatías del PRI en Morelia

Violencia, esa percepción

Viene la guerra sucia

Cemide, sin tregua

¿Y los golpes financieros al crimen?

SPUM, el otro nepotismo

El plantón del IEM

Relevos en el gabinete, sin problemas: Gobernador

Tiripetío, carne de cañón

AMLO, cobijo al viejo PRI

Opera CJNG en Michoacán a través de franquicias

Orden en huertas de aguacate; no contra la producción sí contra del caos: Silvano

Mujeres en la política

Vandalismo partidista

Sobre los diputados chapulines

UMSNH, alerta roja

La perversión de los ex autodefensas

De polos a polos

El cinismo de Pichardo

El dilema del alcalde moreliano

En defensa del alcalde

Alfonso Martínez, arriba

El llamado del aplacado Silvano

Meade en Michoacán

PRD, hasta las de la casa

PRI, golpe al estilo castillista

Quién en la política interior

Marko, actitudes porriles

Independientes, la exclusión

Torres Piña vs García Conejo

Fausto, contracorriente

STJE, el amago sindical

La Conspiración

CNTE, las cifras que dicen más que las marchas

Un Vallejo contra Felipe Calderón

Yankel, el primero

CNTE, la lucha en redes

El Mosh

Un acuerdo incompleto

De Ostula a Paracho

El ocaso de Manuel Guillén

CNTE, métodos obsoletos

Sin vergüenza ante la Copecol

PRI en Michoacán, la lucha interna

“Si no se la comen, se la llevan…”

CNTE, bonos de qué, por qué…

El regreso de Fausto

Michoacán 2017, en finanzas el atorón

PRI, la lucha por Morelia

De Cristóbal a Godoy, pasando por Morón

PRD, la disputa por el Senado

UMSNH y el humo blanco

Morelia independiente

Congreso, reponer proceso

Las claves de la Ley de Seguridad Interior