Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Remesas, ¿el mantra de un desarrollo fallido?
Miércoles 10 de Mayo de 2017
A- A A+

La racionalidad de la migración laboral está siendo puesta a prueba. Propaganda o acción, la amenaza de Trump de secuestrar las remesas e imponerles aranceles adicionales está moviendo a los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos a un comportamiento atípico, presionados por las circunstancias. Siguen enviando más remesas.

Más allá de la estupidez gubernamental de suponer que las remesas salvarán al país de la debacle, los inmigrantes mexicanos están demostrando al sistema político mexicano corrupto y una política económica que sigue precarizando la vida cotidiana, capacidad para anteponer su desgaste laboral y miedo en favor de sus familias.

Banco Mundial afirmó que las remesas eran el nuevo mantra del desarrollo.
Banco Mundial afirmó que las remesas eran el nuevo mantra del desarrollo.
(Foto: Cuartoscuro)

Las cifras del Inegi, ajustes al crecimiento económico, a la baja o al alza, la apreciación o depreciación del peso, el neoliberalismo que precariza la vida laboral y social, las “reformas estructurales” que hunden a México y enriquecen a pocos, no les bastan. Saben que corrupción, complicidad e impunidad, sin cambio social y político, prevalecerán.

Durante la primera década del presente siglo, un funcionario del Banco Mundial afirmó que las remesas eran el nuevo mantra del desarrollo. La idea devino en política y fue suscrita por funcionarios de todo tipo (BM, FMI, BID, gobiernos nacionales y locales), algunos académicos y consultores. Era la hora del supuesto “desarrollo” local y nacional.

Los funcionarios del Estado neoliberal, particularmente en México, después de años de abandono a las localidades de origen de los migrantes y el desprecio a los migrantes, comenzaron a cooptarlos, pretendiendo que las remesas, parte del ingreso que los migrantes envían a sus familias, se convirtieran en palanca y modelo de desarrollo.

Prácticamente todas las políticas impulsadas por los gobiernos nacionales y locales, organismos financieros y de desarrollo internacionales e instancias multilaterales, en poco más de década y media han demostrado su insuficiencia, mediocridad y equivocación. Las remesas, los migrantes, no se pueden responsabilizar del desarrollo de países y localidades.

Los migrantes mexicanos invierten en el bienestar de sus familias, apuestan a mejorar la calidad de vida de las mismas y sus terruños con obras de diverso tipo, convirtiéndose en agentes de cambio y actores sociales y políticos locales importantes, pero el Estado no puede pretender que se hagan cargo del abandono secular y el desprecio gubernamental.

El reciente repunte de las remesas, festinado por organismos financieros y los gobiernos estatales, no implica, en el corto y mediano plazo, el desborde de inversiones, pues se concentran en el bienestar de las familias. Es más, acorde con el Banco de México, el promedio anual enviado no ha aumentado; al contrario, se ha estancado.

Lo anterior significa que el volumen enviado ha aumentado pero la cantidad promedio que reciben muchos hogares no crece. Quizás el incremento se debe a que mayor número de familias mexicanas depende de las remesas. A pesar de las deportaciones, que en realidad han descendido en la era Trump, los mexicanos siguen trabajando, aún amenazados.

Quizá sea el momento no de repartir curules o inventar bancos, sino de diseñar una política pública que trascienda la propaganda del “estado binacional”. Las remesas son dinero privado, parte de los ingresos de los migrantes que envían a sus familias y no pueden estar sujetas a la mediocridad gubernamental. No son el mantra de ningún desarrollo.

Obviedades. 1. México, un peligro para el periodismo y periodistas: enfrentan amenazas, corrupción gubernamental, poder del Estado aliado a medios electrónicos e impresos afines y victimizadores, delincuencia organizada, precariedad laboral si no se es parte de esa élite de comentócratas, muchos mediocres y chayoteros, impunidad de delincuentes y autoridades, sometimiento por la compra de espacios para propaganda gubernamental. 2. Los merolicos chayoteros y políticos corruptos golpean una y otra vez a Morena, sus candidatos y AMLO. ¿Afanes justicieros anticorrupción? No, preservar el sistema político partidista y gubernamental corrupto, cómplice, impune. La corrupción PRI-PAN es evidente, pero la hacen pasar por transición política y normalidad democrática. 3. Al unísono, después de que el gobernador michoacano dijera, funcionarios, y diputados, replican públicamente lo que la gente sabe bien y sufre cotidianamente: la presencia de grupos delictivos, cuya beligerancia se extiende. 4. Lesvy en la UNAM, otro feminicidio que la PGJDF y medios victimizadores de Ciudad de México buscan acallar. El asesinato y victimización de mujeres por el patriarcado y el machismo debe cesar. 5. La izquierda derechista cumplió 28 años. Sin autocrítica, sin revisión de su neoliberalismo, partícipe o corrupto, en caída libre. Tribus, unas más podridas que otras, afines al gobierno autoritario. El PRD no es lo que Cuauhtémoc Cárdenas imaginó, lejos de esa entelequia que se autonombra de “izquierda”. 6. Lamentable la muerte de cuatro soldados, pero quienes sustraen ilícitamente gasolinas tienen un gran historial. Con Fox se mandó hacer una “estrategia” para acabar con el robo de combustible, con Calderón se ocultó el problema, pero Enrique Peña Nieto “ignora” que la corrupción impide acabar con impunidad y complicidad. 7. AMLO arenga a la derecha izquierdoide (PRD, PT, MC) a declinar en torno a la candidata de Morena en el Estado de México, pero entre la propaganda y el apoyo al PRI por estos membretes no se ve el interés por cambiar al país. 8. La ultraderecha populista detenida momentáneamente con el triunfo de Emmanuel Macron, un neoliberal que impulsa reformas ídem y la unidad europea. 9. El negocio huachicolero es ejemplo de complicidad, negligencia, corrupción e impunidad; convergen crimen organizado, gobiernos federal, estatales y municipales, abandono gubernamental, funcionarios públicos, comunidades. 10. La cantaleta de “generar riqueza, fórmula contra la desigualdad” dejó de funcionar hace décadas. Esa máxima neoliberal es falsa y corrupta.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
Comentarios
Columnas recientes

Es el patriarcado, estúpido

Dreamers: sueño diferido

Historias interminables

Por la izquierda o la derecha

TLCAN: ¿Renegociar, modernizar o vuelta atrás

Espectáculos, negocios y narco

La vía México-Estados Unidos contra Maduro

Muerte migrante

¿Fe, esperanza y caridad?

Socavones

Murmullos y persecuciones

Migración internacional: el desfasado optimismo de la OCDE

Desvaríos del autoritarismo

Gobiernos fallidos, democracias fraudulentas

Normalizando la corrupción y el fraude

Corrupción, continuidad o alternancia

El otro Michoacán

Morelia, entre la inseguridad y el blof

México, país de feminicidas

Remesas, ¿el mantra de un desarrollo fallido?

Desaparecidos, desplazados y deportados

Abuso de poder

La era Trump: frivolidad y dureza

Pueblos indígenas: pobreza, delincuencia, inseguridad

Mentes aviesas

Neoliberalismo o populismo

Irresponsables

Mando Único, campañas electorales, modelo educativo, mujeres

Retóricas perturbadoras

Movilidad social, salarios y desigualdades

Guerra antiinmigrante

El colapso de un modelo económico y la zanahoria migrante

Patetismo gubernamental y circo mediático

El odio como política y la oscuridad como subordinación

Rise up woman

Muros, austeridades y otras nimiedades

Patéticos y vacíos

¿Confianza, unidad?

Retórica migrante y antiinmigrante

Radicales, canonjías, transparencia, guerra esquizofrénica

Pendientes

Trump, presidente

Trump, presidente

Trump, presidente

La elección del miedo

Jodiendo a México

La migración mexicana en las elecciones estadounidenses

CNTE, normalistas, rechazados

Nuestras violencias cotidianas

Corruptos ¿todos?

Propaganda o estrategia

Propaganda o estrategia

El indiscreto encanto del odio y el miedo

La pifia

El colapso neoliberal

Violencias

Pensiones

Días de encono y mentiras

Un falso debate

Periodismo crítico bajo acoso

Vivir del pasado, mentir sobre el pasado

Autodefensas

Vivir del pasado, mentir sobre el pasado

Autodefensas

Populismo e impunidad

Desgaste local, desgaste global

La respuesta autoritaria de un gobierno agotado

Los peligros para México

Narcocorridos, violencia contra las mujeres, elecciones

Guerra sucia y farsa electoral

La confrontación

Las falacias de la sustentabilidad y la adaptación al cambio climático

Trump ¿presidente?

Mujeres, CNTE, Ayotzinapa, golpismo

Barbarie y esquizofrenia

Parabienes anticipados

Un alcalde “independiente”

Apagando fuegos

¿Peligro de extinción?

Migración México-EU

Oprobiosa utopía

Credibilidad

Clientelismo y populismo

Las ausencias de Bergoglio, las indulgencias gubernamentales

Francisco en el país de las apariencias

Milagros mediáticos

Indefensión

Corrupción y cultura

Chapoaventuras

Incertidumbres

18 de diciembre

Desafíos

Migración y remesas

Cotidianeidades

Barbarie contra barbarie

Pongámonos lúdicos

Ahí viene el lobo

Educación pública: La disputa por un bien público

Desigualdades y reformas

La otra crisis

Buenos (y no tan buenos) deseos del “nuevo comienzo”

Ayotzinapa, la infamia

Congruencias e incongruencias

Refugiados, desplazados, asilados, migrantes

Reformismo o populismo

La propaganda del fracaso

San Fernando, Tamaulipas, cinco años de una masacre

Dos años

Periodismo asediado

Retos

Morelia

¿El “nuevo comienzo”?

Vapuleados

Carta abierta a Silvano Aureoles Conejo

El Apocalipsis que no fue

Carta abierta a Felipe Calderón Hinojosa

México bárbaro

Faltas e incongruencias

Corrupción, ¿problema cultural o institucional?

Viernes de furia

“Uso excesivo de la fuerza”

60 días

Necedades de izquierda y derecha

El desprecio a la ciudadanía

Arrogancia y autoritarismo

Burlar la democracia

¿Ofensiva mediática?

Descrédito o política

Gatopardismo 6

Gatopardismo electoral 4

Gatopardismo electoral 3

Gatopardismo electoral 2

Gatopardismo electoral 1

¿Esperanza, unidad, paz?

Charadas

Élites políticas

Placebos y catacumbas

Otoño de ira

Moviendo a México

Otoño mexicano

26/09/2014 ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

El discurso de odio, practicando el odio

El fin del “mexican moment”

Ayotzinapa o los jóvenes bajo sospecha

La política migratoria de EPN ¿Parteaguas?

¿La crisis perpetua?

Educación y suicidio

Una cultura de la violencia

¿Eso es todo?

Michoacán, entre el caos y la debacle financiera