Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
México, país de feminicidas
Miércoles 17 de Mayo de 2017

A Lesvy Orozco Martínez, un feminicidio más, #SiMeMatan. A Javier Valdez Cárdenas, otro periodista asesinado ¿otro crimen impune?

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Ciudad Juárez, Chihuahua, fue en su momento la capital del feminicidio. Asesinadas, arrojadas al desierto y basureros, desaparecidas, cientos de mujeres violadas y con atroces signos de violencia machista, misógina, el patriarcado enlutando a madres y familias, prevaleciendo impunidad, complicidad y corrupción.

El lugar de esta ciudad en la historia feminicida en México sigue, pero en los últimos años el patriarcado, en el contexto de la violencia delincuencial, la crisis económica y social prevaleciente, ha extendido su violencia y abuso contra las mujeres a otros sitios que actualmente en cuanto a casos de asesinatos de mujeres rebasan a dicha ciudad.

 A nivel nacional se habla ya de una pandemia de feminicidios, pero mientras el Estado y la sociedad no reconozcan que estamos promoviendo un país de feminicidas
A nivel nacional se habla ya de una pandemia de feminicidios, pero mientras el Estado y la sociedad no reconozcan que estamos promoviendo un país de feminicidas
(Foto: TAVO)

Puebla, Estado de México, Morelos, Michoacán, entre las entidades con cifras escalofriantes. En todos los casos, saña, violencia atroz, violaciones; mujeres arrojadas a caminos, carreteras, baldíos. Sus parejas, hombres violentos, misóginos; delincuentes de cualquier calaña entre sus asesinos. Pero el patriarcado institucional los protege.

Según el Inegi, entre 2013 y 2015 seis mil 488 mujeres fueron asesinadas. El Estado de México va adelante con mil 045, le siguen Guerrero con 512, Chihuahua con 445, la Ciudad de México con 402, Jalisco con 335 y Oaxaca con 291. En ese lapso también destacan Tamaulipas, Puebla, Veracruz, Nuevo León, Michoacán, Guanajuato, Baja California y Coahuila con más de 200 cada uno.

En México seis mujeres son asesinadas cada día; entre 2011 y 2014 la tasa de feminicidios aumentó de 2.4 a 3.2 por cada mil mujeres. También de 2012 a 2013, de tres mil 892 mujeres asesinadas nada más 613 casos fueron investigados y 1.6 por ciento recibió sentencia. Y a pesar de las alertas de género los crímenes siguen, como en Morelos y Michoacán.

Michoacán, entre 2006 y 2016, contó 892 casos, y en 2017,entre 45 y 50 mujeres han sido asesinadas. A nivel nacional se habla ya de una pandemia de feminicidios, pero mientras el Estado y la sociedad no reconozcan que estamos promoviendo un país de feminicidas, poco se hará con el enfoque gubernamental actualmente en marcha.

En todos los sectores, públicos y privados, y clases sociales, prevalece la idea sobre la mujer como un objeto sexual, propiedad del patriarcado, susceptible de ser vejada, maltratada y asesinada, mientras los gobiernos hacen talleres, discursos y costosa propaganda que no trasciende el patriarcado pues sigue impune.

Igualmente las autoridades encargadas de proteger y proporcionar justicia se escudan en legalismos sobre si uno u otro asesinato es o no feminicidio, si a uno u otro hombre se le puede calificar de feminicida, además de que algunas mujeres y muchos hombres victimizan y revictimizan a las víctimas de feminicidio.

Algunos medios, desafortunadamente, también victimizan y revictimizan a las mujeres asesinadas. No solamente se jactan de su oficialismo y gusto por el chayote, promueven al patriarcado y las complicidades e impunidades que lo protegen. México va muy aprisa hacia un punto de no retorno: país de feminicidas.

Obviedades. 1. #NoNosVanACallar. #NosEstánMatando. Periodismo y periodistas independientes, críticos, denunciantes de las corruptelas, son asesinados mientras los privilegiados del chayote los atacan ferozmente revolcándose en la corrupción. 2. La seguridad no es nada más una función del Estado, sino un derecho, en el entendido de que la gente viva sin miedo, sin amenazas delincuenciales, pero también sin miedo y amenazas del aparato policiaco-militar del Estado. 3. Medios, mentiras y videos. Los medios afines al gobierno reclaman a medios críticos y libres la difusión de la ejecución de un supuesto delincuente por un militar. Acusan “apología del delito”. La comentocracia y los medios chayoteros defienden el actual sistema político corrupto para seguir con su chayote; los derechos humanos les estorban. 4. Se sigue erosionando la vida pública y la confianza en las fuerzas armadas, pero no se resolverá aprobando leyes para normalizar el abuso. 5. Las ridículas complicidades de la SCT y la empresa favorita del gobierno federal y del Estado de México: La primera “solicitando” a la segunda que le diga por escrito que no existen “transferencias” de la segunda a la campaña política del PRImazo. De risa. 6. La inhabilitación de un ex funcionario emblemático como Humberto Suárez López, titular de Finanzas en los gobiernos de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel, y el requerimiento de poco más de 700 mil pesos que deberá devolver a las arcas públicas, no resuelven el problema. En diez años en que ocupó ese cargo se habló de supuestos desvíos multimillonarios. 7. Finalmente los gobiernos federal y estatal decidieron la salida de la cárcel de José Manuel Mireles Valverde, líder de las ex autodefensas, pero limitan su protagonismo al sostener una acusación sin fundamento y le prohíben acercarse a ciertos personajes, uno de los cuales le fabricó más de un cargo. Suponen que por su enfermedad, agravada por el ilegal encarcelamiento de tres años, las prohibiciones que le impusieron y las amenazas de la delincuencia a la que se enfrentó, lo inhibirán. 8. Hay que reconocer el trabajo de las Fuerzas Armadas, pero también es necesario contextuar su actuación, como los videos de Palmarito lo muestran. Una ley que los cobije podría implicar situaciones que repercutirían en su contra y la sociedad mexicana, lo que a políticos y funcionarios no les interesa en su defensa, a pesar de las evidencias. 9. La reelección en Michoacán simplemente legaliza el abuso de partidos corruptos, cuyos legisladores, incompetentes y mediocres como sus asesores, buscan sostener sus privilegios “legalmente”. 10. A este abuso, ahora pretenden, como en los tiempos del PRI, inventar curules para “migrantes” a cuenta del erario público, es decir, de nuestros impuestos. Los migrantes, sus remesas, son importantes para la economía estatal, pero el trabajo de los ciudadanos que no pedimos privilegios también.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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