Aquiles Gaitán
El atole con el dedo
Martes 23 de Mayo de 2017
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México, como Estado nacional, como Estado nación, pasó largo tiempo antes que las etnias indígenas, los caudillos y los habitantes de lejanas regiones pudieran considerarse mexicanos, antes que los estados firmaran el pacto federal, los estados reconocieran a los municipios y los municipios reconocieran a los estados, esto fue posible porque el Estado nacional, representado por el gobierno federal, pudo garantizar la preservación de la vida, la libertad y la propiedad de sus habitantes. Si esto no sucede estamos ante un grave incumplimiento de la función social del Estado nación y actualmente estamos precisamente en un grave incumplimiento por un gobierno nacional, incapaz de preservar la vida, la libertad y la propiedad.

André Bretón, escritor, poeta, ensayista y teórico del surrealismo.
André Bretón, escritor, poeta, ensayista y teórico del surrealismo.
(Foto: Especial)

No voy a meter el dedo en la herida, los muertos hablan por sí mismos desde el silencio eterno, la delincuencia, aun cuando esta mermada, sigue actuando y el gobierno federal, representante del Estado nacional, no tiene una estrategia eficaz para terminar con esto, la solución que se plantea es una solución política que involucra a los tres niveles de gobierno, es decir, los culpables de matar al comendador somos todos los de Fuenteovejuna señor, los estados y municipios junto con el gobierno federal que elude s u responsabilidad y su razón de ser.

Apenas se dieron cuenta que les robaban la gasolina de los gasoductos, apenas encontraron la primera huerta de aguacate en poder de delincuentes entre Santa Clara y Ario ¿y La Tupitina que se haría? Ahora cuidan sus propiedades infiltrados en los rurales. Hasta hoy el Ejército y la Marina Armada no han sido contundentes, se han prestado al juego político, el esquema de las bases de Operaciones Mixtas no funciona, el Ejército debe actuar con su propia estrategia, directa, contundente, eficaz, letal como un ejército, municipio por municipio, tenencia por tenencia, rancho por rancho, ¿pero si no saben de quién son los ranchos? Pues algo está mal, el territorio es municipal y los municipios deben saber de quién en cada palmo del terreno de su jurisdicción, para inscribirlo en el Catastro de la municipalidad y pueda ser registrado en el Registro Público de la Propiedad, pero el Catastro y el registro lo tiene bajo su administración el Estado y no tiene los terrenos rurales en un Catastro de tal manera que paguen el Impuesto Predial como toda la gente, incluyendo los predios ejidales y comunales. Los propietarios de las huertas de aguacate, que actualmente han destruido gran parte de los bosques michoacanos sin posibilidad alguna de volverlos a su estado original, que son una fuente de riqueza considerable, no pagan Impuesto Predial porque no hay Catastro, ni pagan el Impuesto Sobre la Renta ¿A quién le requieren y notifican? Igual están las de limón, guayaba, mango, etcétera. Los municipios ven cómo cambia para mejorar económicamente la vida de los pueblos y ellos no obtienen ningún ingreso. El poder del Estado nación no se ejerce o se ejerce parcial y políticamente.

Por acá lo más importante es la reelección de las oligarquías cimarronas, lo demás tal parece es parte del paisaje y del medio ambiente de los michoacanos. Si hiciéramos un diagnóstico de la situación actual, por un lado de los municipios en conflicto y por otro de las dependencias que operan en los escenarios de la seguridad, abreviaré, nos pasaría lo que a Condorito y simplemente diríamos “plop” antes del desmayo. Tienen barrenado el corazón, son mercenarios, no hay estrategia eficaz, no pueden, ni van a poder. Cierran todas las carreteras y se les van por las brechas y caminos que ellos sí conocen y estos no conocen y tienen por desconocimiento miedo a las emboscadas. Salvación o infierno es el dilema, como dilema es el ser o no ser. Para definir la táctica es indispensable el conocimiento topográfico del terreno, ríos, montes, veredas, caminos reales, brechas, barrancas, es decir la información del territorio que será el teatro de operaciones, misma que se transmite, se registra, se analiza, se retroalimenta; en estas condiciones, la información es la clave del éxito.

Dice André Bretón en el Segundo manifiesto surrealista que el surrealismo es “el punto en que la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo, dejan de verse como elementos contradictorios”. Aplicando estos conceptos a la sociedad michoacana, somos una sociedad surrealista sin preocupación estética o moral, con ausencia de la razón. Así como están las cosas, nuestras generaciones no verán un Michoacán en desarrollo, no es fácil cambiar, podrá ser un nuevo comienzo, pero no un cambio, tal vez una continuación de la degeneración burocrática en manos de los sindicatos por un lado, y por otro, la acción desmedida del cáncer social llamado delincuencia, han propiciado un gran vacío interior, difícil de llenar, si antes no se aplaca la tacuachada.

Irónicamente todo se reduce a pesos y centavos, al poder del dinero, si se llegan a controlar las fuentes de riqueza, el problema está resuelto. Así como un río fluye por su cauce, el dinero tiene su propio cauce, habrá que seguirlo y saber en qué se gasta, el dinero da poder y ellos lo tienen, no importa lo repulsivo que sean, el dinero los hace buenos y hasta bonitos los ven. En la medida que su dinero disminuya disminuirá su fuerza, en la medida que se tenga dominio táctico del territorio se tendrá su control, pero no será ni con el Mando Único, que es una solución política para el consumo popular, ni con las bases de Operaciones Mixtas, que por su naturaleza están infiltradas, tendrá que ser el Ejército, que es el representante del Estado nación, el que garantice la vida, la libertad y la propiedad de los michoacanos, lo demás es atole con el dedo.

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