Samuel Ponce Morales
El periodista “vetado”
Miércoles 24 de Mayo de 2017
A- A A+

En la marcha de los periodistas morelianos, de la Fuente Villalongín al Palacio de Gobierno del estado, en demanda del esclarecimiento de la desaparición del compañero Salvador Adame, volvió a surgir la figura de Edgardo Morales Shetier, quien no sólo recorrió la Avenida Madero, sino que en el sitio final de la manifestación, en el breve mitin, habló hasta a nombre de los que ejercen el periodismo en Tierra Caliente.

En ese mitin cualquiera que lo deseara podía hacer uso de la palabra, incluso con estridentes y a veces endebles consignas antigubernamentales, pero cuando lo hizo el de Apatzingán, no pocos compañeros se miraron entre sí, extrañados de que se le haya permitido tomar la palabra a quien algunos consideran tener o haber tenido un vínculo, directa o indirectamente, con el crimen organizado, en especial con el cartel de Los Caballeros Templarios.

Sobre él, Edgardo, se cuentan historias de lo anterior, agudizadas aún más cuando redactó lo que se establece como un pequeño libro Los Caballeros Templarios.
Sobre él, Edgardo, se cuentan historias de lo anterior, agudizadas aún más cuando redactó lo que se establece como un pequeño libro Los Caballeros Templarios.
(Foto: Especial)



Sobre él, Edgardo, se cuentan historias de lo anterior, agudizadas aún más cuando redactó lo que se establece como un pequeño libro Los Caballeros Templarios. Un movimiento insurgente. En ese tiempo habló de que a escasos días de que salió a la luz pública el libro “ya soy objeto de persecuciones y amenazas por parte del gobierno federal, al grado de que me tuve que cambiar de Apatzingán con todo y mi familia”.

Dijo que antes “nunca he tenido problemas con autoridad alguna, ni proceso penal; no he sido vocero de nadie; no conozco a El Chayo (en referencia a Nazario Moreno González, el fallecido líder de La Familia Michoacana), ni me hubiera gustado conocerlo; tengo temor porque el actual régimen de mi paisano Calderón utiliza la figura de testigos protegidos para condenar a inocentes”.

Pero en otra entrevista, luego de amargar con quejarse a instancias de derechos humanos, fue más contundente: “No sé por qué tanto escándalo, por eso ya me dicen que lavo dinero de Los Templarios, que soy su jefe de prensa. Mi familia ya no la tengo aquí, cada rato me hablan del cuartel, tengo que vivir en hoteles, así como viste. Qué chingados, si no soy delincuente. Sólo quiero ser parte de la historia de México”.

Aun así, en una parte del libro Santos populares: la fe en tiempos de crisis, de José Gil Olmos, se habla de un pasaje en que se relata que “Francisco Castellanos, corresponsal del semanario Proceso, tuvo la oportunidad de visitar una de las capillas que había en la comunidad de Holanda, municipio de Apatzingán, donde presuntamente fue abatido Nazario Moreno”.

Y, continúa el documento, fue testigo de una ceremonia en la que medio centenar de personas rendían culto al jefe de Los Templarios. Castellanos llegó acompañado de Edgardo Morales Shetier, quien había escrito un pequeño libro: Los Caballeros Templarios. Un movimiento insurgente. En él hacía una defensa de este grupo como un movimiento social.

Por lo pronto, en el recién formado grupo de chat de WhatsApp #niunomás, que aglutina a un gran número de periodistas prácticamente de casi todo el territorio michoacano –desde mandos medios hasta los de a pie–, no ha sido considerado su ingreso…

Jara, como la espuma



Sobre todo en determinadas figuras priistas del estado hay preocupación bajo el esquema de que el ex gobernador Salvador Jara Guerrero pudiera ser un aspirante a conformar cualquiera de las dos próximas cámaras del Congreso de la Unión, ya sea como diputado federal o como senador de la República.

Lo cierto, como se ha venido diciendo, el ex rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y actual subsecretario de Educación Superior a nivel federal mantiene una relación envidiable con las principales actores del gobierno de la República y, por supuesto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Nada es lo que parece



El Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) de Morelia requiere una reingeniería integral, aunque lamentablemente no hay suficientes recursos para un más que necesario recorte de trabajadores sindicalizados.

Conjuro



La familia del periodista michoacano desaparecido Salvador Adame tiene más fe en Dios que en las autoridades, de cualquier nivel…

Sobre el autor
Samuel Ponce Morales Michoacano por residencia, periodista empírico, posee dos premios estatales en crónica y en entrevista; ha sostenido charlas con la escritora Elena Poniatowska, el pintor Alfredo Zalce, el futbolista Diego Maradona, el fotógrafo cubano Alberto Korda, y el comandante sandinista Tomás Borge; ha transitado como reportero en Excelsior y El Universal, así como corresponsal de La Jornada; ha sido jefe de Información, de corresponsales y de multimedia, así como columnista de Cambio de Michoacán...
Comentarios
Columnas recientes

Uruapan, el mejor calificado

Los efectos del relevo en Cultura

La conspiración

Indagar al independiente

74 legislatura michoacana

UMSNH, las posturas…

Entre Porfirio Díaz y AMLO

La pugna en el PRI Michoacán

Yeyo, al liderazgo morenista michoacano

Morena, por todas las canicas

El misterio moronista

Y, le faltó reelegirse

El tambalear de la zona económica

Rebelión en la Costa Sierra michoacana

PARES, mujeres congresistas

Encesta Michoacán y desafía a EU

El juego por el fiscal general

Morelia, el temor con Morón

Catapulta

TEEM, tiempo, tiempo…

La lucha de Cherán en letras

La prisa de los diputados locales

PRI, más que el PRD…

Morena, los ante precandidatos

AMLO, líneas gubernamentales

UMSNH, elecciones 2018

De trompetas y Trump-Etillas

Taretan

El debate anunciado

Morena, candidato de armas

Nurio, tambores de guerra

El perverso orgullo morenista

El polémico Morelos post mortem

PT, ¿jugando con fuego?

Candidatos, renuncias y sustituciones

La Nahuatzen se incendia

Mesa de Gobernabilidad, dos puntos, dos…

UMSNH, secuelas

ZEE de LC, otro mundo

Comunidad modelo

Los candidatos pendientes…

Meade, oxígeno puro

Tras los incendiarios…

Rumbo a las campañas locales

Plurinominales, tambores de guerra

Paridad de género, una relación tortuosa…

Candidatos, el juego de la Auditoría

El ladrón que dejó de ser perredista

PRD, escupir para arriba

Salud, escupir hacia arriba

Un intento de debate senatorial

Fausto, con todo

Fausto sabe que tendrá que enfrentar una permanente guerra sucia

Lo mío no es necedad de seguir en la política: Fausto Vallejo

“No quiero saber nada del PRI”: Fausto

Maribel, focos rojos intempestivos

CNTE, ni a Zapata

Juntos hubiesen hecho historia

Gobernabilidad, independientes sin lugar

Campañas pálidas

Judicial, el otro poder…

De coaliciones y candidaturas comunes

Vuelta a la hoja del “matón”

¿El Loco Mireles?

Galimatías del PRI en Morelia

Violencia, esa percepción

Viene la guerra sucia

Cemide, sin tregua

¿Y los golpes financieros al crimen?

SPUM, el otro nepotismo

El plantón del IEM

Relevos en el gabinete, sin problemas: Gobernador

Tiripetío, carne de cañón

AMLO, cobijo al viejo PRI

Opera CJNG en Michoacán a través de franquicias

Orden en huertas de aguacate; no contra la producción sí contra del caos: Silvano

Mujeres en la política

Vandalismo partidista

Sobre los diputados chapulines

UMSNH, alerta roja

La perversión de los ex autodefensas

De polos a polos

El cinismo de Pichardo

El dilema del alcalde moreliano

En defensa del alcalde

Alfonso Martínez, arriba

El llamado del aplacado Silvano

Meade en Michoacán

PRD, hasta las de la casa

PRI, golpe al estilo castillista

Quién en la política interior

Marko, actitudes porriles

Independientes, la exclusión

Torres Piña vs García Conejo

Fausto, contracorriente

STJE, el amago sindical

La Conspiración

CNTE, las cifras que dicen más que las marchas

Un Vallejo contra Felipe Calderón

Yankel, el primero

CNTE, la lucha en redes

El Mosh

Un acuerdo incompleto

De Ostula a Paracho

El ocaso de Manuel Guillén

CNTE, métodos obsoletos

Sin vergüenza ante la Copecol

PRI en Michoacán, la lucha interna

“Si no se la comen, se la llevan…”

CNTE, bonos de qué, por qué…

El regreso de Fausto

Michoacán 2017, en finanzas el atorón

PRI, la lucha por Morelia

De Cristóbal a Godoy, pasando por Morón

PRD, la disputa por el Senado

UMSNH y el humo blanco

Morelia independiente

Congreso, reponer proceso

Las claves de la Ley de Seguridad Interior

Seguridad, hablar por hablar…

SPUM, la nomenclatura ataca

UMSNH, auditoría forense

Cabildo de Morelia, bajo la lupa

El reto del IEM, una App funcional

AMLO en tierras michoacanas

Michoacán, nadie con Meade

INE, menos recursos

Relatoría silvanista de un viaje a China

El Balsas, el otro bastión del crimen

STJE, la intromisión del Legislativo

Y nada de aquel martes…

UMSNH, la partidización

Nahuatzen, jugar con fuego

El aspirante presidencial michoacano

Represión elevada al amarillismo

PRI, por la joya de la corona

El STASPE, rehén de la CNTE

PRD, entre la limpia y la purga

Noche de Muertos, tradición y tecnología digital

Rumbo a 2018

Fiscal Anticorrupción, los sin padrinos

La gira en Estados Unidos

Universidades en crisis

El Frente, estocada a Morena y al PRI

Altozano

Protección a periodistas

De las autodefensas de Castillo a los “sicarios” de la Cocotra

¿Por qué a El Colegio de Michoacán?

El segundo hombre

Los cambios en el gabinete