Aquiles Gaitán
Los pasos perdidos
Martes 30 de Mayo de 2017
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Desde la antigüedad, los sacerdotes, los gobernantes y los guerreros vivieron en el perfecto equilibrio entre lo divino, la fuerza y la inteligencia, sólo así fue posible que se generara una cultura que desarrollara las bellas artes, la filosofía, los inventos, es ese equilibrio el que sigue determinando en la humanidad el desarrollo de los pueblos, hoy y aquí, bajo otra perspectiva, la Iglesia separada del Estado, el Estado en manos de los partidos y los guerreros suplantados por policías y soldados. Con el enemigo en casa los soldados poco pueden hacer, su misión es defender el territorio nacional de invasiones militares extranjeras hasta perder la vida, la seguridad interior es competencia de las policías, de las desprestigiadas policías, ya sean los humildes municipales de los pueblos chicos, hasta los robocobs más sofisticados del GOE, gendarmes o policías federales, todos cortados por la misma tijera, su misión es acabar al enemigo que está en casa cometiendo tropelías.

César Duarte Jáquez fue gobernador de Chihuahua en el periodo de 2010 a 2016; es acusado de peculado y es prófugo de la justicia.
César Duarte Jáquez fue gobernador de Chihuahua en el periodo de 2010 a 2016; es acusado de peculado y es prófugo de la justicia.
(Foto: Especial)

Nadie puede estar pensando en el amor si se está muriendo de miedo o de hambre. ¿Quién puede dedicarse a la pintura o la escultura o a la danza o a la poesía cuando tiene amenazada su vida o no tiene para comer? Pero la vida sigue, las instituciones siguen y el dinero del presupuesto se gasta y a veces hasta demás, sobre todo, ¡vaya disparate!, cuando se adelantó el futuro.

Aquí estamos ¿en decadencia?, ¿en la medianía del mar?, ¿en desarrollo? Aquí estamos en el oportunismo, en medio de los aprovechados que ante el desorden quebrantaron las normas establecidas y lo mismo proliferaron los taxis, las combis y los camiones piratas, que se arrasaron bosques y plantaron huertas, se abrieron cantinas, se invadieron propiedades, se toleró el narcomenudeo y el consumo, el secuestro de vehículos, edificios, vía pública; proliferó la siembra de mariguana y amapola, se toleró el sindicalismo gandalla con tendencia al cogobierno tipo el municipal de Morelia y el del agua potable, los sindicatos universitarios, el de Conalep y el de maestros etcétera. Y mientras, ¿los gobernantes qué hacían, a qué se dedicaban? Con un sequito de aduladores, subidos en el ladrillo, con la agenda repleta de asuntos urgentes no importantes, con días de sólo 24 horas no es posible atender a todos y además a la familia, dormir, comer, descansar. Se hace lo que se puede y lo que se quiere. El que tenga predilección por lo divino, atenderá lo divino, ya vimos que hasta el Papa vino y no pasó nada, el que tenga mentalidad de guerrero dará la batalla, el que piense como gobernante organizará y mandará bajo la premisa de que el que manda y se equivoca, vuelve a mandar.

Todo ello nos lleva a pensar que los planes de desarrollo son simples tapaderas del ojo del macho, sin dinero suficiente para resolver tato conflicto y sin planeación que se respete, no queda más remedio que aplicar el sistema del pequeño abarrotero, si hay dinero en el cajón, se paga, se gasta y se compran nuevos productos para surtir el anaquel, si no hay, pues no se paga, ni se gasta, ni se reponen los inventarios, sólo si se pide fiado o prestado y esto último fue lo que se hizo, se pidió prestado y se empeñó la casa para seguir gastando, ya se dijo, en una presa, en pavimentar todo lo habido y por haber, en las cárceles ¿Y quién las construyó?, ¿a qué precio les pagaron?, ¿quién les pagó? El tiempo que pasa nos lleva al olvido, a estas alturas eso es tan relevante como una autopsia a una momia de Guanajuato.

¿Qué debemos hacer para que esto no vuelva a suceder? Simplemente respetar la planeación, gastar lo programado en lo programado y de ser posible, adelgazar hasta lo imposible la nómina. Como no se va a hacer, chutemos el bote hacia adelante para que el que siga lo siga chutando, pero vivir así es vivir al borde del abismo con el peligro latente de un desbarranque que se lleve de paso a proveedores, constructores, prestadores de servicios y trabajadores, como suele acontecer.

Desconozco cómo esté la situación financiera de los estados que han tenido la desgracia de tener funcionarios y gobernadores ladrones que hoy están en la cárcel, tal vez sean aves de rapiña de casta nueva y antiguo linaje, ese que hemos padecido desde antes de ser el México lindo y querido que hoy padecemos, iba a decir disfrutamos, pero no puedo, decirlo sería faltar a la verdad.

Estamos entrando en una efervescencia política que levanta nuevamente las pasiones y los actores políticos desempolvan sus atuendos para participar en el gran sainete, sin duda será un periodo de nuevos posicionamientos, de cambios dramáticos que implican apostar el todo por el todo, es decir, en términos de la ruleta, apostar el resto al 13 colorado y esperar a que la bola caiga en la casilla.

Ya el PRI no cuenta con todos, ni el PAN, ni el PRD, el Morena suma, pero al sumar resta, el Peje Lagarto, como el Subcomandante Marcos, ¡Ya fueron!, pero apuestan al desconcierto y la esperanza, pero esa estrategia ya no funciona, funciona y funcionará únicamente la organización, porque las ideologías como los pasos revolucionarios se han perdido por tanto desprestigio.

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