Carlos Enrique Tapia
Apagando fuegos
Miércoles 6 de Abril de 2016
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A Enrique Peña Nieto, en vísperas de las próximas elecciones y con el interés de manejar propagandísticamente y manipular a la desvariada opinión pública, le urge usar conclusiones que no son, a pesar de que sus sesudos opinadores y medios afines afirmen lo contrario, sobre Ayotzinapa. Muchos apagafuegos para bomberazos que no le funcionan.

El viernes pasado pretendió adelantarse a lo que hace cotidianamente: posibles filtraciones que no hubo, montando un breve espectáculo que pretendió reafirmar su “verdad histórica”. Con precisión matemática, propagandística y política, un vocero del tercer grupo de “expertos” ridículamente afirmó que hubo fuego y 17 adultos fueron incinerados en Cocula.

Un día después, los forenses argentinos señalaron que efectivamente 19 cuerpos -no 17- habían sido incinerados en Cocula, pero nadie puede afirmar cuándo y menos que los incinerados correspondan a parte de los 43 normalistas. Aunque la prensa chayotera ignore abiertamente esta precisión, es obvio que el gobierno federal derrapó de nuevo.

La prensa chayotera obtuvo material para relanzar su oficialista embate en contra del GIEI, incluso acusando al grupo de privilegiar una supuesta agenda ideológica y política, la no búsqueda de la verdad, y la falsa y mentirosa atribución de que debe culpar a alguien, cuando esa es una facultad de la autoridad -el MP- y no de un grupo coadyuvante.

Buena parte del embate contra el GIEI, orquestado por el gobierno federal, organizaciones empresariales y oficialistas que ni aconsejan y menos son ciudadanas, busca, no sólo expulsar del país a los integrantes de este grupo por políticamente indeseables e ideológicamente lejanos de las corruptelas, sino cerrar en definitiva Ayotzinapa.

Tanto de parte del gobierno federal como de las élites económicas y políticas, además de imponer el pensamiento único sobre la desaparición de los 43 normalistas, el interés político e ideológico es normalizar la violencia del estado, salvaguardar la corrupción e impunidad prevalecientes como parte de las profundas e insultantes desigualdades.

De ahí la molesta reacción del secretario Meade, vocería del combate a la pobreza del gobierno federal, ante las cifras de la CEPAL; la inversión en paraísos fiscales “no es ilegal”, dicho del titular del SAT; el silencio de otros imputados en los Papeles de Panamá; y en general, una serie de reacciones que en otros países causarían escozor, pero no en México.

La mitad del territorio mexicano es zona de alto riesgo para las mujeres, pero ni al gobierno federal, ni los estatales y municipales, parece importarles la ola de violencia
La mitad del territorio mexicano es zona de alto riesgo para las mujeres, pero ni al gobierno federal, ni los estatales y municipales, parece importarles la ola de violencia
(Foto: Especial)

La corrupción en México va por buen camino. Su normalización parece imponerse. No bastan las mediciones internacionales donde el país aparece en los peores lugares de transparencia y rendición de cuentas; la incomodidad generalizada hacia lo que llaman democracia; la paradoja de menos gasto público y estratosférico endeudamiento público.

Algunos lectores de noticias, ante las evidencias de perversos desvíos de la opinión pública, la que se prepara para garantizar el arribo de políticos cuestionados y exhibidos en corruptelas, a doce gubernaturas y otros cargos públicos, afirma que los mexicanos no son “tontos”, pues se dan cuenta de la situación, el problema es que permanecen inmóviles.

Esta inmovilidad política e ideológica, al garantizar que políticos corruptos y mediocres se apropien de los recursos y el patrimonio públicos, normaliza la corrupción e impunidad. Los resultados del Diagnóstico Nacional de la Población sobre la Práctica de la Tortura de la CEAV, donde una tercera parte de los mexicanos legitiman la tortura, son preocupantes.

Sin duda, los apagafuegos del gobierno federal vierten sus “opiniones” sobre el GIEI, la corrupción, la impunidad, la falta de transparencia y rendición de cuentas, entre otros, en terreno fértil. Ciudadanos que siguen acudiendo a las urnas para legitimar la corrupción partidista, que normalizan la tortura, medios que mienten, es lo de todos los días.

Obviedades.

1. Excelente noticia. El TEEM rechazó la petición del Panal para seguir sangrando al erario público estatal. Según nota periodística, la dirigencia nacional evitó que recurriera a un amparo y sobrevivirá de las prerrogativas nacionales de este grupúsculo inventado por Elba Esther Gordillo, a quien traicionó tras su vengativa detención, comparsa del PRI. 2. Chiapas ha recibido una avalancha de dinero público particularmente para combatir la pobreza, pero resulta que la entidad se sigue hundiendo en la miseria y la exclusión. Los “mirreyes” del PVEM haciendo de las suyas. 3. 1.4 millones de argentinos a la pobreza en el todavía breve lapso del gobierno de Macri, señalado por evasión fiscal en los

Papeles de Panamá. Esa es la derecha liberal, adoración de la derecha y la ultraderecha mexicana en cuyos espacios noticiosos es aplaudida sin cesar. 4. En México el abuso sexual es ya nota diaria, pero poco más del 90 por ciento de estos delitos no son denunciados. El patriarcado y la violencia patriarcal lo impiden. 5. La Morelia del “independiente” presidente municipal sigue coleccionando delitos y violencia. Hasta la fecha, lo único que caracteriza a este gobierno es la mediocridad, la ausencia de políticas públicas, la proclividad por los cuates y una “independencia” de la sociedad, el gobierno y el Estado. 6. Jazztival. Todos tienen su historia, pero la cultura populista del “nuevo comienzo” está por destruir un evento que se ha ganado a pulso su trayectoria. 7. La SRE frenó una campaña anti-Trump que sería lanzada por el PRI. ¿Calladito se ve mejor este gobierno que si gana el racista y xenofóbico candidato lo primero que hará es seguirse arrodillando ante el imperio? 8. La mitad del territorio mexicano es zona de alto riesgo para las mujeres, pero ni al gobierno federal, ni los estatales y municipales, parece importarles la ola de violencia y feminicidios contra las mujeres. 9. Tierra Blanca, Papantla, Veracruz, son ejemplo de la barbarie mexicana contra los jóvenes. ¿De cuál futuro habla el gobierno federal en tanto hueco discurso? 10. Arrancaron las elecciones de este año. Doce gubernaturas y un número importante de otros cargos son el botín para un sistema de partidos corrupto, impune, cómplice, de todos los males de este país.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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