Alejandro Vázquez Cárdenas
Los nombres de los hijos
Miércoles 6 de Abril de 2016
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Una de las decisiones que marcarán a una persona de por vida será el nombre que los padres elijan para el niño; por esta razón, México ha tratado de tomar cartas en el asunto y ha bloqueado completamente algunos nombres de sus actas del Registro Civil.

Los padres tienen evidentemente el derecho de registrar a sus hijos con el nombre que les resulte más de su agrado, pero también es una realidad que en ocasiones los nombres escogidos resultan ser unos verdaderos desfiguros que el hijo padecerá toda su vida adulta. Estoy de acuerdo que no todos deben llamarse forzosamente Juan, Pedro o José, y también es muy evidente y quizá inevitable que el éxito de una telenovela, la popularidad de un cantante o de un equipo de futbol determina la aparición de comaladas de niños con los nombres de Jair, Diego Armando, Ronaldo, Luis Miguel, etcétera. Por lo anterior, vemos que resulta más que razonable detenerse un poco para considerar la conveniencia de utilizar un determinado nombre, que si bien de momento nos puede parecer impresionante, de moda y eufónico, debemos detenernos un poco para considerar que ese nombre, que en ese momento nos parece "elegante" y de "mucho mundo" va a acompañar para el resto de su vida al infante y futuro ciudadano.

En países como Brasil y Uruguay, según se informa en Pagina 12, de Argentina, es común ver nombres tales como Flash, Teléfono, Filete, Democrático, otros de origen geográfico como una licenciada llamada Addis Abeba Martínez, otra llamada Barcelona y no faltan los admiradores de héroes de los Estados Unidos, ya que existen, esos sí muchos, llamados Washington, Franklin, Lincoln y los de origen europeo como Beethoven y Voltaire. Increíblemente reportan a varios con nombre de Hitler y Mussolini. Y cuando menos, en la guía telefónica, se encontraron ocho personas con el nombre de Stalin.

Los padres tienen evidentemente el derecho de registrar a sus hijos con el nombre que les resulte más de su agrado.
Los padres tienen evidentemente el derecho de registrar a sus hijos con el nombre que les resulte más de su agrado.
(Foto: Cambio de Michoacán)

Resulta que en el estado de Sonora, desde hace muchos años esto de los nombres en los hijos se ha reglamentado, y hasta donde sé en 2003 en Querétaro y posteriormente en Michoacán, se han tomado diversas medidas para evitar que los padres, en un acto de verdadero desatino, registren un nombre que el niño padecerá por el resto de su vida.

¿Y cuáles son los nombres prohibidos específicamente en la ley del estado de Sonora y discriminados en otros como Michoacán? Asómbrese el lector por lo “imaginativos” que resultan algunos padres. Va una lista parcial: Goku, Massiosare, Chaplin, Einstein, Chairo, Hulk, Nike, Hércules, DiCaprio, Blanca Nieves, John Lennon, Messi, Zoyla, Aceituno, All Power, Anivdelarev, Aguinaldo, Batman, Benefecia, Burger King, Caralampio, Cheyenne, Christmas Day, Cacerolo, Cesárea, Circuncisión, Culebro, Delgadina, Email, Escroto, Facebook, Harry Potter, Hitler, Iluminada, James Bond, Lady Di, Rambo, Robocop, Terminator y otros por el estilo.

Mención aparte merecen los admiradores de las culturas indígenas mesoamericanas, que sin meditar consecuencias y llevando al extremo su admiración por lo que consideran autóctono, en ocasiones registran a sus hijos con nombres que resultan auténticos trabalenguas, sin detenerse a pensar en el sinnúmero de complicaciones que tendrán los futuros estudiantes y ciudadanos al crecer y desarrollarse en un medio plagado de secretarias y amanuenses que difícilmente se saben el alfabeto completo, así hayan terminado la carrera secretarial o incluso la de leyes.

En fin, bien harían los padres en dejar a un lado amores y odios políticos, deportivos, telenovelas, cantantes de moda y demás situaciones transitorias y meditar un poco en el nombre que van a usar o padecer sus hijos.
drvazquez4810@yahoo.com

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
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