Samuel Maldonado B.
REPERCUSIONES
¡Larga vida La Jornada!
Martes 4 de Julio de 2017
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Coronel José García Valseca.
Coronel José García Valseca.
(Foto: Especial)

La libertad de prensa en México desde muchos años atrás ha estado limitada a ciertas condiciones o reglas no escritas, y una de éstas, muy bien entendida, es la de no tocar ni con el pétalo de una rosa al titular en turno del Poder Ejecutivo federal. Cierto que para lograr este acuerdo con los dueños de las publicaciones o los editores, principalmente de la primera página, los recursos económicos que se distribuían, y considero se siguen otorgando en abundancia, a los que mejor hablan de las autoridades federales.

Así que una de las principales características en la historia del periodismo “exitoso” que le ha permitido navegar siempre por aguas tranquilas ha sido mantenerse subordinado al gobierno federal. De esta manera mucha prensa ha servido con frecuencia a los intereses del que está como jefe en turno y a los grupos que en diferentes etapas detentan el poder político y económico.

Uno de estos singulares magnates lo fue el coronel José García Valseca (+), propietario o socio principal de una cadena de “diarios”, mismo que ordenaba “lo que se podía o no publicar” en sus casi 37 periódicos. Entre estos estaba El Fronterizo, de Ciudad Juárez; El Sol de Toluca, El Sol de Puebla, El Sol de León, del periódico deportivo Esto y otros más hasta alcanzar 37 publicaciones, incluidas en los Espantados Unidos de Norteamérica.

Este personaje se caracterizó por el gusto por las mujeres (¿quién no?), por la suntuosidad con la que se manejaba, por el buen consumo que hacía de los licores y alcoholes muy caros, por su sometimiento o servilismo a las instrucciones del poder político en turno y finalmente por los grandes adeudos que esa cadena tenía con el gobierno federal y que en tiempos de Echeverría, tal vez por haberse pasado de la raya, fue castigado y tomando como pretexto la elevada deuda al gobierno, se estatizaron sus múltiples informativos, mismos que por arte de magia fueron a parar a manos de Mario Vázquez Raña, otro “excelso periodista” identificado con el dinero y con los gobiernos sucesivos a quienes también sirvió lisonjeramente.

Con Miguel Alemán al frente del país se controlaba el papel periódico y los recursos económicos llegaban a aquellos serviles editores, pero a los otros, los críticos del sistema que señalaban robos y saqueos del erario público, el papel escaseaba, o bien, controlando a los sindicatos, terminaban cerrando las publicaciones no alineadas. Para todos había papel en abundancia y mantenían sus canonjías, pero a los críticos del sistema se les cerraba la puerta para comprar el papel.

Uno de los periódicos quizá más viejos del país es el Excélsior, del que fuera director don Julio Scherer García, quien a su alrededor logró conjugar un grupo de buenos intelectuales y a muchos periodistas de altura (e incluso de toda la América), quienes expresaban libremente sus ideas, logrando reposicionarlo como uno de los mejores periódicos del continente. Iniciaba con don Julio un verdadero periódico, no sujeto a las instrucciones que “bajaban desde arriba”; trató de mantenerlo independiente y bajo su dirección y batuta. No duró mucho tiempo pues el enojo de Echeverría lo obligó, afortunadamente, a salir del Excélsior con todo su equipo y fundar la revista Proceso.

Luego, en 1984, nacería La Jornada por el esfuerzo de periodistas e intelectuales, al frente de la cual se puso Carlos Payán. Diario preferido por todos los que disentimos por las penosas y lamentables realidades nacionales provocadas por quienes desgobiernan y oprimen aún más a los oprimidos, todo por su vasallaje al imperialismo económico que nos empobrece cada día más y nos sujeta a una política internacional totalmente contraria a los principios nacionalistas.

Ahora es dirigido por Carmen Lira Saade. ¡Nuestra solidaridad con los trabajadores y larga vida a La Jornada que pasa por días difíciles!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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