Martes 18 de Julio de 2017
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El cambio climático y el cambio político van de mal en peor, los desaires y el desaliento hacen que la desesperanza siente sus reales. Mientras los polos se derriten, nosotros seguimos en las mismas: autos y camiones con fumarolas en los escapes, cientos de hornos de tabiques, asaderos de pollos y carnes, industrias depredadoras y contaminantes en Cointzio y Zitácuaro. Lázaro Cárdenas es punto y aparte, la terrible contaminación del aire y del mar por los desechos de la fábrica de productos químicos para la agricultura, antes Fertimex, es desde hace años ¡de escándalo¡ Help, Greenpeace! Por su parte, la siderúrgica aporta lo suyo en sus procesos de fabricación de acero con carbón de hulla y sus desechos industriales forman el descomunal tiradero llamado el “cochinón”.

El PRI necesita frenar el modelo porfirista de Enrique Peña Nieto pero no, le da cuerda cada vez que puede.
El PRI necesita frenar el modelo porfirista de Enrique Peña Nieto pero no, le da cuerda cada vez que puede.
(Foto: Archivo)

La contaminación, igual que la seguridad, tiene sus parcelas; los municipios no pueden revisar esas industrias pues son competencia federal y ahí ya sabe usted, nadie sabe, nadie supo, a los municipios les dejan los hornos de fabricación de tabique y los asaderos pero igual no hacen nada. Los burreros que bajan cada día sus cargas de madera de dudosa procedencia siguen y seguirán pues nadie les dice nada en aras de la supuesta miseria en la que viven. La salida a Charo, el “retajo” en Santa María, el monumento al general, son tres puntos de actividad comercial ilegal ¿Y qué?, ¡pobres burreros y pobres vendedores y pobres saqueadores de madera! Igual pasa con los depredadores y comerciantes de aves canoras y de ornato, sigue y seguirá el saqueo por los miserables y los acaparadores que compran en los pueblos cuanto animal les lleven a vender, jilgueros, clarines, mulatos, tigrillos, calandrias, tzentzontles, gorriones, pericos, loros, guacamayas ya no hay, águilas, quebrantahuesos, halcones, gavilanes, tecolotes, iguanas, armadillos, tejones, mapaches, culebras, tarántulas, felinos, venados, todo se compra y se vende, las autoridades federales encargadas de la vida silvestre están ausentes, ¿Usted sabe dónde hay vida silvestre? Tal parece que los únicos que saben son los depredadores y los cazadores. Esto no tiene remedio, y menos ahora con tanta huerta que se ha plantado en lo que antes fueron bosques de coníferas y encineras, cuyo cuidado y aprovechamiento también es competencia federal. ¿Existen convenios de coordinación?, ¿habrá Mando Único en materia ambiental? ¡Claro!, entendido el Mando Único como que todos pueden meter mano. Tal vez tengan razón, nadie debe pelear batallas que no pueda ganar ni pelar el machete si no tiene filo.

Por otro lado, los cambios políticos que se están dando en los partidos van encaminados a que pierda el PRI, incluyendo los del propio PRI: si éste pierde ganan todos. Pero no se ve por ningún lado la salida de este laberinto de dinosaurios y pejelagartos. El PRI rumbo a su asamblea nacional lleva implícito el lema “más de lo mismo”. Se me figura como los últimos días del sinarquismo, con sus himnos, consignas y banderas celebrando sus asambleas con un lenguaje obsoleto, frente a una realidad totalmente distinta a su famoso “compromiso por México” y su visión del México deseado. Se extinguirán como los sinarquistas y los comunistas por el simple paso del tiempo y la edad de sus militantes. El PRI necesita frenar el modelo porfirista de Enrique Peña pero no, le da cuerda cada vez que puede, le lanzan vítores y lo ponderan en cada asamblea por pequeña, iba a decir rastacuerera, pero no, dejémosla en por pequeña que esta sea. ¿Qué propuestas llevan los delegados michoacanos para discusión en la asamblea?, ¿cómo eligieron a los delegados municipales?, ¿a qué van? Si las asambleas son metodologías que las cúpulas, los dirigentes, las oligarquías de los partidos, diseñan para legitimar sus propuestas, en este caso, las de Peña.

No necesitan inventar el terror, ese lo vivimos cada día; no necesitan inventar el hambre ni la oscuridad, ni la falta de empleos para tanto muchacho desocupado, ni la ineficiencia de las fuerzas de seguridad, no necesitan inventar nada, la realidad es el delincuente, el asesino, el narcotraficante. Vivimos en el culto a las apariencias y el miedo a la verdad.

Necesitaremos la linterna de Diógenes para encontrar al hombre predestinado. Necesitamos, como en el cambio climático, entre todos y con la participación de todos, encontrar alternativas para el cambio político, porque así como están las cosas saldrán las mismas mojigangas al desfile electoral por encima de los militantes que inclinan reverentes sus cabezas sobre los pastores iluminados por su imaginaria popularidad, son los gandallas de siempre, los que buscan la riqueza mal habida, los simuladores, las ratas miserables que desprestigian la actividad política y la administración pública.

Cuando alguien los enfrenta se sienten ofendidos, pero el que ofende lo hace por miedo o por odio y aquí ni miedo ni odio, hay señalamientos puntuales sobre la rapiña y el hurto pero no pasa nada. ¡Bueno!, como sanción ejemplar, dos padres nuestros y un ave María, más dos años sin poder trabajar en el gobierno.

El sistema anticorrupción está en el horno, tal parece que es una edición compendiada de todo lo que hasta la fecha existe y todo lo que existe implica vicios y virtudes, implica que los representantes de los partidos electos diputados elijan al fiscal, es decir, se jueguen en un golpe de dados, como aquellos soldados romanos se jugaron el manto sagrado al pie de la cruz, el nombramiento del fiscal, con el agravante que pueden ser dados cargados y dará como resultado nuevos Virgilios Andrades, es decir la misma gata nomás que revolcada. Nuevamente podemos decir que iremos hasta el fin y después del fin, si es que llegamos, la nada.

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