Samuel Maldonado B.
Repercusiones
A propósito de puntos
Martes 25 de Julio de 2017
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Aun cuando apenas era un niño, me acuerdo de Manuel., quien fuese hace ya muchos años presidente de México. Supe que su hermano mayor de nombre Maximino., quien también fuera general como Manuel. pero era totalmente diferente al primero, pues mientras Manuel. gobernaba bien buscando el bienestar de su pueblo, negociar con quienes tuviera necesidad de hacerlo para mejorar las cosas, tanto en el orden político como en las cuestiones religiosas (en esa época muy delicadas pues el clero), buscaba recuperar lo que del pueblo había sido sustraído por la propia Iglesia. Así que Manuel. buscaba negociar, dialogar con todos, aun ha sabiendas de que eran enemigos acérrimos de él.

Por su parte, Maximino., de impulsos y de carácter e ideas temperamentales, a sus enemigos los mataba, a los pueblos no afines a él los quemaba y era conocido por sus venganzas e ideas contrarias a su hermano. Maximino., tanto en política como en su personalidad como militares, era prácticamente un bandolero disfrazado de militar. Gobernaba para hacer una gran fortuna, matando, asesinando, quemando parcelas para obligar a que se las vendieran o comprando a precios ridículos pequeñas fábricas de textiles. Tuvo pues en Puebla un poder dictatorial e ilimitado.

Luis Echeverría Álvarez, político, abogado mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional y presidente de México de 1970 a 1976
Luis Echeverría Álvarez, político, abogado mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional y presidente de México de 1970 a 1976
(Foto: Especial)

Después de Manuel. llegó a relevarlo Miguel., quien con sus principales colaboradores se dedicó a saquear la República.

Esa etapa de Miguel. fue de oro para sus amigos y mas cercanos colaboradores: surgieron los millonetas haciendo obras públicas y le dio un gran impulso al turismo y Acapulco fue conocido internacionalmente. Sus principales socios no salieron archimillonarios, ¡robaban mucho sí!, pues en esos años había funcionarios con cierta rectitud y vergüenza.

Después de Manuel. llegó el veracruzano Adolfo., quien fuera hijo de un agente aduanal muerto antes del nacimiento de Ruiz. y fue criado sólo por su madre. En esta historia de puntos sobresale la figura de don Adolfo. Precisamente por su gobierno de austeridad y de cierta honestidad, mismo que buscó en lo particular que se aprobara el voto de las mujeres en las elecciones federales y estatales de 1953, en cierta manera buscó también en el campo proteger y estimular a los agricultores, sobre todo ayudar en la reparación de daños debido a las contingencias atmosféricas.

Don Adolfo. no era un improvisado y durante su mandato buscó y puso en práctica el seguro agrícola a efecto de garantizar el trabajo de los campesinos ante las contingencias ya señaladas y ofreciendo otros servicios más favorables a la mayoría poblacional.

El siguiente Adolfo. se caracterizó por sus paseos y por su constante dolor de cabeza, al menos así lo consideraba una gran parte de la población: Alpaseos. Poco tiempo después de su ejercicio constitucional falleció. Su esposa, Eva., fue muy respetada. Eso sí, en su periodo como presidente mantuvo preso durante su mandato al internacionalmente David Alfaro Siqueiros, pero no todo fue oscuro para México pues impulsó la gratuidad de los libros y su intento de socializar la educación pública.

Después llegó a la Presidencia Gustavo., asesino de estudiantes y carcelero de cientos de jóvenes y que aun después que éste terminara continuaron presos estudiantes y grillos acusados por el delito de disolución social. Así que, terminado su periodo, le siguió Luis., quien debe andar (si es que puede todavía caminar) entre los 95 años a 98 años. Su periodo fue ambivalente y la opinión sobre de él es muy variada. Resalta lo referido al encarcelamiento de jóvenes, estudiantes y maestros. En forma personal me agradaba su gobierno, pero acusaba su determinación en contra del movimiento estudiantil. Tuve la suerte de decírselo diplomáticamente en un encuentro personal. Después de los señalados llegó otro Adolfo. y otros más.

Y bien el lector se preguntará el porqué de los nombres que terminan con un punto y la respuesta es que está de moda, para que los ciudadanos no identifiquemos a ladrones, saqueadores y asesinos como el que recibimos de Guatemala y que ahora se llama Javier. ¡Sí, Javier.!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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