Miércoles 9 de Agosto de 2017
A- A A+

En los ya lejanos años 60 fue popular un humorista regiomontano, ya fallecido, Hermenegildo L. Torres, quien en un par de discos, La macolla de la PUP volúmenes I y II, disertaba sobre la gran cantidad de pendejos que existen en nuestro mundo y las consecuencias de sus torpes actos. Con lenguaje ameno y accesible daba una completa clasificación de los mismos y terminaba proponiendo que de plano lo mejor era admitir que pertenecíamos al abundante grupo de pendejos, ya que, según él, era más fácil aceptarlo que tratar de demostrar que no lo éramos. Para este fin había fundado un grupo llamado Por la Unión de los Pendejos (PUP), y hasta enviaba credenciales a quien lo solicitara.

 La macolla de la PUP volúmenes I y II, disertaba sobre la gran cantidad de pendejos que existen en nuestro mundo y las consecuencias de sus torpes actos.
La macolla de la PUP volúmenes I y II, disertaba sobre la gran cantidad de pendejos que existen en nuestro mundo y las consecuencias de sus torpes actos.
(Foto: Especial)

Muchos conocen una composición en voz de Facundo Cabral, "Los pendejos", obra de ácido humor como casi toda su producción. Entre otras cosas habla de su abuela y su difunto marido, transcribo textual: "Estuvo casada con un coronel que era realmente un hombre valiente, sólo le tenía miedo a algo… a los pendejos. Un día le pregunté por qué y me respondió: ‘Porque son muchos y no hay forma de cubrir semejante frente. Y por temprano que te levantes, a donde quiera que tu vayas ya está lleno de pendejos, y son peligrosos porque al ser mayoría eligen hasta al Presidente’". Vaya que si son peligrosos, recordemos que en 2006 estuvimos a medio punto de arruinar al país con un sexenio a cargo de un inculto y necio populista rodeado de una camarilla de voraces delincuentes. Un sexenio que nos hubiera catapultado no a un futuro promisorio, sino a los negros abismos del echeverriato con su cauda de intolerancia, corrupción, clientelismo y mesianismo. Ahora bien, intente usted convencer a un fiel seguidor de López Obrador del peligro que representa este mesías; imposible, primero convence a un tigre para volverse vegetariano o transforma en ateo a un testigo de Jehová.

Es apasionante el estudio de la estupidez humana. El análisis de la tontería humana es tan antiguo como esta misma; entre sus precursores está Teofrasto de Ereso, autor de los Caracteres, y a Luciano de Samosata, que escribió, entre otras obras, los Diálogos de los muertos, ejemplo de ingenio satírico.

Pero quizá el más conocido sea Erasmo de Rotterdam, a quien se le atribuye cierta vecindad con este movimiento por su Moriae encomium, mal traducido como Elogio de la locura, más bien es de la estulticia, donde no escaseaban los reproches contra la gente de la Iglesia, aun cuando el autor se guardó de tomar partido en el conflicto del reformismo que había ya estallado en su época. No le valió pues terminó mal con los dos bandos.

Acompañante fiel de la estupidez es la ignorancia. Mal muy extendido en nuestros días y del que poco se habla y aún menos de hace para remediarla, pues a determinados grupos de mucho poder le conviene un pueblo de ignorantes.

Pero, ¿quién es un ignorante? Ignorante no es quien no sabe, sino quien no quiere saber. Es decir, quien puede saber y no quiere porque cree saber ya bastante. Son esas personas que sin estudiar medicina se automedican, sin estudiar derecho creen conocer mejor las leyes que muchos abogados, profetizan como si fueran el oráculo de Delfos o Casandra rediviva sin leer lo suficiente y sin investigar nada creen saber de política, deporte, ciencia y de cualquier cosa que se les pregunte. Son fieles lectores de revistas de chismes, entusiastas seguidores de pseudociencias, astrología, iridología, tarot, naturismo, flores de Bach y demás vaciladas que periódicamente aparecen.

No saben dialogar pues creen que preguntar es de ignorantes, cuando en realidad es el primer paso para abandonar la ignorancia. No saben escuchar, sólo saben repetir una y otra vez como pericos los mismos argumentos que escucharon de otros igual de ignorantes que ellos, y si consideran que es necesario gritar, lo hacen a la menor oportunidad pues también creen que gana el que grita más fuerte, y lo peor, detestan leer libros y revistas serias. Les salen ronchas o les “bailan” las letras.

Mal asunto la estupidez.

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana

Reflexiones sobre religión y ciencia

Cómo transformarse en un intelectual

El mono desnudo

Diálogo, ¿qué es eso?

Septiembre, ¿que celebramos?

Incompetentes o cómplices

Universidad Michoacana y la CUL

La democracia y los democráticos

Periodismo, sesgo y derechos humanos

Gana la CNTE

Las tres “C”

Usos y costumbres

¿Hasta cuándo?

Fanatismo y terrorismo, un peligro

Agnosticismo y ateísmo

A 28 años de un 6 de julio

Opiniones respetables

Paro médico

Miedo

Enfermedades psicosomáticas

La CNTE y sus mentiras

El toreo y la mente humana

El principio de Peter y los abogados

1º de mayo y los sindicatos

Productos pirata

Un nuevo tropiezo, la CNTE en Michoacán

La injusticia en México

Ferias y peleas de perros

Los nombres de los hijos

El “Justo Sierra” y la autonomía universitaria

Aristocracia y kakistocracia

La farsa de las terapias pseudocientíficas

PRI, un aniversario más

La educación universitaria en México

La visita del Papa

Medicina, pronóstico reservado y tanatología

El fuero ¿debe desaparecer?

Los gobernantes que merecemos

Cambio de placas, mal asunto

Escepticismo y credulidad

El debate, despenalizar o no las drogas

Terminó un mal año

Una carta para los mexicanos

Los perros no son juguetes

Silvano, el desencanto

La violencia del Islam radical 2

Islam, la violencia

Un aniversario más, la caída del Muro de Berlín

IMSS, una institución rebasada

Mentiras y medios de comunicación

Educación, ortografía y marchas

Delincuencia y medios de comunicación

Homeopatía, algunos datos

Educación en Michoacán, algunos datos

El Islam y la tolerancia

Ayotzinapa, cabos sueltos

Iatrogenia

De inteligencia y legisladores

Discurso de odio, Donald Trump

El mesías AMLO

Hiroshima, 70 años

Vejez, algunos datos

¿Y Michoacán cuándo?

Corrupción o ineficiencia

¿Cuándo se jodió Michoacán?

Telebasura, nuestra realidad

Mexico, el miedo, la ignorancia y la CNTE

Los famosos y la guerra

Michoacán ha votado

Incompetencia, miedo o complicidad

Elecciones al estilo de Cuba