Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Un alcalde “independiente”
Miércoles 13 de Abril de 2016
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Las candidaturas independientes pretendieron refrescar el viciado y corrupto sistema de partidos en México. En las últimas elecciones, un gobernador, dos alcaldes, uno que otro legislador estatal y federal, reanimaron políticamente la transición mexicana, atorada en el fracaso del PAN como gobierno federal y el retorno del PRI con más de lo mismo.

En doce años, el PAN en el gobierno federal fracturó los insanos vínculos entre el otrora partido único y los estados y regiones del país, pero reprodujo con creces la corrupción predominante en el sistema político heredada del PRI. Para coronar este fracaso, el segundo gobierno panista lanzó una guerra esquizofrénica anti narco con fatales consecuencias.

Desde hace poco más de tres años, el retorno del PRI ha desquiciado la vida política nacional y estatal, sin construir los contrapesos requeridos en un país que se ha caracterizado por profundas desigualdades, privilegios a las élites económicas y políticas, y una crisis económica agravada por las llamadas “reformas estructurales”.

En este contexto, las reformas electorales que permitieron competir por diversos cargos a políticos supuestamente independientes, pero en realidad desprendimientos de algunos partidos políticos –con sus honrosas excepciones–, tendieron a redefinir el propio sistema de partidos, facciones y grupos intrapartidistas, y en general la política mexicana.

Con todo, el arribo de los supuestos gobiernos “independientes” no ha implicado cambios reales, al menos en las alcaldías y la gubernatura donde se aposentaron. En Morelia, por ejemplo, el alcalde se ha dedicado al relumbrón, ocurrencias y asesorías salidas de la manga de un mago. Además prevalecen la falta de transparencia y cierta racionalidad política.

Al parecer la supuesta “independencia” es manejada como una especie de carta de libertad para hacer lo que al alcalde y un grupúsculo de funcionarios mediocres se les ocurra, además de caminar por la vía del autoritarismo y el desprecio a la ciudadanía. Es el caso de las fotomultas, las que de política pública nada tienen.

En colaboraciones pasadas este escribano ha puntualizado que si los gobiernos, en su momento el estatal con el reemplacamiento, y ahora el moreliano, aplicaran las normas vigentes, como es el Reglamento de Tránsito, arreglaran semáforos, calles, vialidades y atendieran el problema vial en general, la situación podría cambiar.

Sin embargo, el alcalde ha preferido mirar la problemática vial, no resolver, como un simple negocio. Fotomultas en lugar de aplicar el Reglamento de Tránsito y entregar recursos públicos a una empresa no sólo cuestionada, sino carente de una perspectiva urbana y vial de la ciudad de Morelia. Negocio redondo.

Diversos estudios muestran –y seguirán mostrando– que la ciudad de Morelia carece de una vialidad acorde con las transformaciones urbanas que ha experimentado. El trazado vial y urbano más allá del Centro Histórico es una invitación al caos. Adicionalmente, el parque vehicular supera con creces a la propia ciudad.

En vez de generar alternativas al cruce del tren, empresa cuyo trayecto al interior de la ciudad maneja como su patio de maniobras haciendo de los ciudadanos rehenes, pretende multar a esos ciudadanos; las calles y buena parte de las vialidades importantes están fracturadas por baches que no reparará el gobierno municipal pero sí implementará fotomultas.

A la inseguridad prevaleciente prácticamente en toda la ciudad, con mayor incidencia en algunas zonas, la respuesta es un costoso, inoperante e impositivo sistema de fotomultas. Mejor esquilmar al ciudadano que resolver problemas acuciantes: baches, cierre de calles por vecinos para resguardarse de la inseguridad, privatización de calles para estacionamiento.

Los anteriores son sólo algunos de los múltiples problemas que experimenta la ciudad, además de ciudadanos que no conocen y tampoco respetan el Reglamento de Tránsito, entre otras normas que tienen que ver con vivir en una ciudad. No hay educación vial ni interés del gobierno municipal que fue elegido para resolver, no para repartir privilegios.

El experimento de los independientes, como el de las reelecciones, parece no darle respiro a un país, una sociedad, los ciudadanos. No planteo acotar las candidaturas independientes, excepto por el tema del financiamiento, sino a quienes resultan favorecidos por un voto que pretende no sólo refrescar la política, sino el ejercicio del poder, la gobernanza.

Pero el problema en Morelia, así como en Nuevo León, con los “independientes” es que los ciudadanos suponen que votar es su único deber cívico, mientras quienes encabezan los gobiernos dizque “independientes” creen que ese voto los libra de cumplir promesas, gobernar realmente y transparentar el ejercicio del poder y rendir cuentas.

El alcalde ha preferido mirar la problemática vial, no resolver, como un simple negocio. Fotomultas en lugar de aplicar el Reglamento de Tránsito y entregar recursos públicos a una empresa no sólo cuestionada, sino carente de una perspectiva urbana y via
El alcalde ha preferido mirar la problemática vial, no resolver, como un simple negocio. Fotomultas en lugar de aplicar el Reglamento de Tránsito y entregar recursos públicos a una empresa no sólo cuestionada, sino carente de una perspectiva urbana y via
(Foto: Archivo)

Obviedades.



1. Cuentan del capricho de la derechista Robles Berlanga, que se hace pasar por “gente de izquierda” al servicio del PRI, para que Huetamo sea sede de Ciudad Mujer, cuestión que simplemente será más burocracia y parapeto ideológico del BID-PRI para que el patriarcado siga dominando. 2. ONG de 19 países latinoamericanos y caribeños exigen al Estado mexicano detener el “discurso de odio” contra defensores de los derechos y periodistas críticos, cuestión muy de moda entre medios y comentócratas al servicio del gobierno. 3. En el caso de las mujeres de Múgica, el patriarcado, el machismo y la criminalización dieron su veredicto. ¿Quiénes mujeres exigirán lo conducente al “nuevo comienzo”? 4. 17 causas determinan la discriminación laboral en México, destacando la edad, creencias religiosas, discapacidad, apariencia física. 5. El Instituto para la Economía y la Paz publicó su índice 2016, del cual resaltan múltiples incongruencias, como considerar a Veracruz entre los cinco estados más pacíficos del país; el problema son las estadísticas oficiales manipuladas, no de quienes lo elaboran. Pero sí muestra ausencia de autocrítica. 6. El estatus social está entre las razones para no usar el transporte público en la Ciudad de México, tanto por la clase media como por los ricos. Igualmente, a la clase media no le interesan los derechos, sino los privilegios y no compartirlos. 7. El peritaje del fuego en Cocula, con pesar del gobierno federal y los medios chayoteros, se enfrió bastante rápido al conocerse los resultados de las investigaciones de Innsbruck. Entre los restos que analizaron los expertos, extraídos de Cocula, no están los 43 normalistas. 8. PAN, Morena y MC afirman, ante la reforma impulsada por el PRI al artículo 29 constitucional, la que supuestamente “cumple con todos los estándares internacionales” y le daría a Enrique Peña Nieto la atribución de suspender las garantías constitucionales por cualquier ocurrencia, que todo derecho básico debe ser respetado. 8. Los lugares más inseguros para los mexicanos: Villahermosa, Tabasco, norte de la Ciudad de México (delegaciones Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza) y Acapulco, Guerrero. Asimismo, los cajeros automáticos, transporte público, bancos, calles que transitan a diario y la carretera. 9. El tráfico de influencias en México es buen reflejo de la corrupción: peculado, ejercicio indebido del servicio público y abuso de autoridad destacan de la corrupción mexicana. 10. La derecha latinoamericana, particularmente la mexicana, está de plácemes. Si no sucede otra cosa, Dilma Rousseff será suspendida durante 18 días para ser enjuiciada por la derecha corrupta brasileña, cuyo único interés es descarrilar la democracia. Un golpe de Estado técnico.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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