Samuel Maldonado B.
Repercusiones
¡Duele México!
Martes 26 de Septiembre de 2017
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Y duele más la conducta risible de las más altas autoridades del país, que ante los desastres naturales ocurridos recientemente se le ve mal; molesta su forma risible, su actitud teatral de invitar, en el centro de la desgracia, a periodistas y reporteros a formarse en fila india para pasar de mano en mano pequeñas cajas conteniendo productos diversos que miles de mexicanos hacen llegar a los sitios destruidos por la naturaleza, cansada ésta tal vez por los propios desmanes que los humanos, todavía poco civilizados e inconscientes, realizamos permanentemente. Desde luego que la invitación hecha fue rechazada totalmente por la gente de prensa que se ubicaba en ese sitio visitado por el presidente.

La llamada antes capital del país , DF y ahora simplemente Ciudad de México, quedó paralizad de inmediato por el sismo durante varias horas, pero los brazos de muchos le dan aliento
La llamada antes capital del país , DF y ahora simplemente Ciudad de México, quedó paralizad de inmediato por el sismo durante varias horas, pero los brazos de muchos le dan aliento
(Foto: Cuartoscuro)

En otras largas filas que se formaron casi de inmediato ante los edificios derrumbados, al irse conociendo los daños provocados por el sismo, cientos de voluntarios de todas partes van trasegando en cubetas de plástico, de mano a mano, el cúmulo o conjunto de deshechos que van quedando como muestra de lo que pocas horas antes eran grandes edificios y que emblemáticamente representaban lo grandioso de nuestra ciudad capital, construidos los “caídos”, tal vez dejando a un lado los estándares marcados por las normas de construcción oficiales a efecto de obtener mayores ganancias al invertir menores gastos. Al menos así ha ocurrido en años ya pasados.

La llamada antes capital del país, DF y ahora simplemente Ciudad de México, quedó paralizada de inmediato por el sismo durante varias horas, pero los brazos de muchos le dan alientos, poco a poco la hacen revivir y por sus grandes arterias de cemento, entre los escombros, circula la sangre de los capitalinos. ¡Allí en el centro del poder político están los ojos del mundo, no así en el interior de los estados cuyos habitantes fueron dañados por el mismo factor.

En los pequeños y lastimados poblados donde la población de los mismos ha perdido todo pasa otra cosa, como desafortunado ejemplo, está el etiquetar los envíos llegados y enviados por los ciudadanos en lo general con el logotipo del estado al que arriban. ¡La verdad, quien eso hace u ordena hacerlo realmente no tiene madre!

De inmediato (casi estoy seguro) se asegurara por las diversas autoridades en la materia que se realizarán todos los estudios necesarios para encontrar por qué se vinieron abajo los múltiples edificios y tratarán de identificar a quienes otorgaron los permisos correspondientes, o tal vez indicarán que el alto consumo del agua paulatinamente ha provocado otros “grandes” socavones, y debido a la carga de las construcciones, más el vibrar de los edificios por el temblor, éstos se vinieron abajo y etcétera, etcétera. Desde luego que el retiro de ladrillos, piedras, losas, hierros, etcétera, durará días y días que serán infinitos para todos aquellos que perdieron todo menos su vida y su esperanza.

Esperemos que esta terrible lección que la naturaleza nos otorga a todos los mexicanos nos lleve a una profunda reflexión sobre el futuro del país, pues ya no queremos más engaños y mentiras de los gobernantes; nuestro territorio ha sido saqueado una y otra vez (recordemos a J.L.P.) En el interior de la República cuando no llueve llovizna, la pobreza se incrementa, los ricos se hacen más ricos y en general nuestro mundo político está más podrido todavía. Debido al desastre ocurrido, los más ricos ofrecen poner cinco pesos por cada peso que un ciudadano otorgue para los damnificados por el temblor. El que ofrece tal cosa una vez fue damnificado y recibió como compensación el sistema telefónico del nacional que, aunado a su inteligencia, lo ha llevado a ser uno de los más grandes millonarios en el orbe.

Hagamos conciencia de lo que ha sucedido en nuestra República, de la incapacidad y desfachatez de los gobiernos y de la incapacidad de la autoridad actual, de la proximidad y oportunidad que tenemos de cambiar de tajo el rostro de México en el próximo año. Empecemos a analizar qué tipo de gobierno queremos, y desde luego, quién será el menos malo o el mejor.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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