Aquiles Gaitán
El ensueño
Martes 3 de Octubre de 2017
A- A A+

Veo la realidad, no las encuestas; miro en la esquinas de las calles, en las puertas de los templos las manos extendidas, los barrios de la periferia, los retajos de las vías de tren, los miserables que lloran de hambre y cuestiono desde esa mirada al capitalismo mexicano que se funde con la democracia representativa y el federalismo. La creciente influencia del clero y el Ejército en la sociedad alteran el equilibrio del Estado, de un pretendido Estado federalista que atropella sin misericordia a estados y municipios mientras el proceso electoral reparte las barajas del juego en puerta para renovar a los representantes que en nombre de la democracia tomarán las decisiones del rebaño, las fuerzas políticas buscan sin encontrar las formulas de la piedra filosofal que los conduzca al poder, los errores de Peña Nieto y su partido, no el partido, nos permiten atisbar la llegada al poder de otras fuerzas políticas. Las alianzas oportunistas no conducen más que a la confusión y al desencanto, la derecha manipula, pero a su vez la izquierda no tiene un proyecto definido, sigue unida y dependiente de la burguesía y la línea capitalista. Creo que por ahora no hay alternativa para llegar al poder, más que seguir, no por ese camino, sino abriendo camino rumbo a no sé dónde.

Los datos divulgados en el Informe de Gobierno son optimistas: “Avanzamos hacia el futuro”, pero no son suficientes para percibir un estado en pleno desarrollo. Dije desarrollo, no crecimiento, que es cosa diferente.
Los datos divulgados en el Informe de Gobierno son optimistas: “Avanzamos hacia el futuro”, pero no son suficientes para percibir un estado en pleno desarrollo. Dije desarrollo, no crecimiento, que es cosa diferente.
(Foto: TAVO)

Perdonen a los que nos ofenden, no una vez, ni dos, 70 veces siete dice el Evangelio de San Mateo “¡Ay! Mateo, qué paciencia”. La predica pastoral que conlleva la mansedumbre, el apaciguamiento, el manso cordero de la ofrenda, la paz y la felicidad de la fe, de los misterios y la luz perpetua, está muy lejos de los procesos revolucionarios y de las luchas sociales. Ha pasado el aniversario de la lucha por la Independencia, de la insurrección del pueblo contra la opresión, de la muerte de miles de opresores y oprimidos que hoy trivializamos y le llamamos las Fiestas Patrias, llegará otro aniversario, el de la Revolución mexicana, otro festín de sangre que se festeja con discursos cursis y desfiles deportivos; el fondo de esos movimientos sociales, la independencia y el cambio revolucionario del orden establecido, el nuevo reparto de la tierra y la riqueza, el ejercicio del poder por otra oligarquía, debe analizarse una y otra vez para no perder de vista las razones y las circunstancias que los motivaron y que hoy, bajo otro esquema, vuelven a aparecer los mismos lobos con la piel de oveja, los mismos oligarcas y los mismos explotadores; No puedo convocar a una nueva lucha armada porque me quedaría solo, a nadie le interesa, pero si puedo concebir una nueva Revolución que tenga como base de partida el poder mismo, la Revolución desde el poder es la alternativa y esa alternativa ¿Quién la está planteando? ¿Qué partido tiene esa bandera? ¿Quién es quién en esa circunstancia? Se escuchan voces aisladas que convocan al debate, se escuchan críticas contundentes y lapidarias pero no hay acción y si no hay acción no podemos cambiar nuestro destino. Todos aspiramos a una vida mejor, quien diga lo contrario falta a la verdad.

Desde los momentos de soledad, de contemplación, de introspección que todos tenemos, solemos encontrar el ánimo para enfrentar la vida con decoro, sin servilismo ni deshonor, desde ahí también pensamos en la colectividad, en la comunidad, en el pueblo, en la ciudad, en el estado, pensamos en lo bueno y en la malo, en lo que nos alegra, en lo que nos entristece, en lo que nos indigna, desde ahí, desde ese pensamiento debemos concebir un mundo mejor, un Michoacán mejor. Los datos divulgados en el Informe de Gobierno son optimistas: “Avanzamos hacia el futuro”, pero no son suficientes para percibir un estado en pleno desarrollo. Dije desarrollo, no crecimiento, que es cosa diferente. El ejemplo del gigante con pies de barro aquí aplica justamente, lo grita la inseguridad que no lo deja caminar, lo dice la falta de liquidez que no nos deja soñar. “Un hombre sin dinero no vale nada”, me decía mi papá Diódoro cuando me daba mi “domingo”. ¿En qué consiste gobernar?, ¿en gastar el dinero del presupuesto con honestidad y tino? Una cascada sin agua, no es cascada, un gobierno sin dinero, no es cascada, es un salto de piedras esperando que caiga el agua. La desembocadura del Balsas tiene una gran riqueza y una gran pobreza, los contrastes de la acería, el puerto, el ferrocarril, la autopista, los fertilizantes contaminadores y hoy la esperanza de la Zona Económica Especial contrastan con los cientos de colonias paupérrimas que se debaten entre lo rural y lo urbano, con habitantes que igualmente se debaten entre lo rural y lo urbano, hay pobreza y la pobreza trae múltiples problemas sociales que ahí, en esa parte del territorio michoacano, en la esquina del Río Balsas y el océano se recrudecen y no hay dinero que alcance para resolverlos ni para equilibrar la demanda entre el pretendido primer mundo y lo aldeano, igual o peor están en La Unión, Guerrero, donde el hampa campea a sus anchas.

Tenemos escuelas pero los maestros andan en su eterna lucha por más y más prestaciones y salarios, por los métodos de las manifestaciones de pies cansados, la toma de oficinas y carreteras, resulta ocioso hablar de la preparación de los niños y jóvenes que salen a competir con los de las escuelas particulares. El cambio que se está gestando en algunas comunidades indígenas, en algunos municipios indígenas, es un cambio hacia adentro que amuralla sus ilusiones y decisiones, nace desde el olvido en que el sistema económico y político los ha tenido, ellos resuelven hasta dónde y cómo, pero ese mismo cambio debe darse en los 113 municipios, la figura política y social del municipio, no está agotada, está acotada, está limitada por un federalismo mal entendido que los limita en recursos económicos y los tiene con el pie del Mando Único en el pescuezo.

No podemos avanzar más que hacia el futuro, es evidente, pero avanzar hacia el desarrollo implica nuevas formas muy lejanas al sistema que hoy tenemos y que se nos cae a pedazos de las manos mordisqueado por la usura, por la ambición aquella de adelantar el futuro y por la corrupción en todas sus formas y niveles, hoy con la esperanza de que el Sistema Nacional Anticorrupción, sirva para algo.

No olvidemos nunca ni la guerra de Independencia, ni la Revolución Mexicana, ni los miles de muertos en las confrontaciones, ni el pensamiento de Hidalgo y de Morelos, ni el de los revolucionarios de 1910, a ellos les debemos, no el México de hoy, les debemos el compromiso de luchar por el México que ellos soñaron.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

El pájaro

El sol de la mañana

La catrina

Nuestra cultura

El abismo

Recuerdos a la luz de la luna

El ensueño

El castillo

¡Viva la farsa!

¡Viva la farsa!

Los espejos

A los pobres

¿Dónde estás, confianza?

El reverso del júbilo

¿Dónde está la Patria?

Auditoría forense

El Manos

La nada

El caballo de Atila

En manos de 113

Reina por una noche

Día del padre

Para que no se olvide

La manzana

Los pasos perdidos

El atole con el dedo

Foco rojo

La organización

Mayo florido

¿Cómo quieres que te quiera?

Nada ha cambiado

Las conciencias

La primavera

La ilusión

A nadie le importa

Pan y circo

El buey

Los rostros verdaderos

Los mercaderes

Las palabras

¡Viva la farsa!

Las manos temblorosas

El corral de la patria

Los mansos corderos

Las pedradas a la luna

Un abrazo amoroso

¡Viva mi desgracia!

¡Aquí nadie se raja!

La leve sonrisa

Desarrollo con justicia social

El rapazuelo triste

El cambio de Michoacán

El arca de Noé

Día de Muertos

Dialéctica social

La luna de octubre

En el desierto

¿Entierro o incineración?

Derroche de optimismo

El elefante

Los atenazados

La tetilla izquierda

Hasta el copete

Los cuervos

Las nubes

La imaginación

El último recurso

El principio y el fin

Las calenturas ajenas

Un nuevo país

¡Esta es su casa!

Nacionalismo como alternativa

La inquisición

Sin remedio

La última palabra

Bajo el palio

Los miserables

El tañer de la campana

La libertad del llano y la historia mentirosa

A 400 años, recordando a Cervantes

Los buenos deseos

El Caos

¡Soñemos muchachos!

Eternamente agradecidos

El nuevo evangelio

¿Por dónde comenzamos?

Entre el llanto y la risa

Los cascabeles

Los factores del poder

Desde el corazón

La espiga solitaria

El galope despiadado

La tierra de nadie

La catástrofe

El manantial

Carta a los Santos Reyes

Amor y odio

¡Feliz Navidad!

Los ojos cerrados

El enigma

El granito de arena

Los elegidos

El cariño y el rigor

Una canción desesperada

El disentimiento

El abrazo amoroso

La reencarnación

Ramón Méndez

La rebanada de pastel

El gallo muerto

El soñador

¡Viva la libertad!

El cuarto vacío

El primer día

A mi manera

El ocaso

La farsa

Aquí no hay quien piense distinto

La Luna de queso

¡Arriba Apatzingán!

Las fumarolas

Los “vurros”

El tesoro

El único camino

Los dioses vivientes

Compañeros nicolaitas

El día de la verdad

Nota de viaje

La vaca sin leche

Nosotros mismos

Nosotros mismos

¡Desde arriba, hasta abajo!

La locura

Los pescadores

La divina comedia

Vasco de Quiroga, ni mártir, ni héroe

La primavera

Honor a quien honor merece

El modelo deseado

Carta abierta a mi tierra

Metamorfosis

A mi manera

La movilidad social

Felices para siempre

Levantando bandera

¡Feliz Navidad!

El Titanic

La felicidad

El caballo brioso

La revolución michoacana