Carlos Enrique Tapia
Migración México-Estados Unidos
Reconstrucción: Negocio y desmovilización ciudadana
Miércoles 4 de Octubre de 2017

Ojalá en 2018 no se les olvide que el gobierno no pudo llevar clavos ni taladros. Malevosía @pulgarebelde.

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El miércoles 27 de septiembre, a ocho días de los tres sismos del mes, sin tomar en cuenta los estragos de huracanes y tormentas tropicales, Enrique Peña Nieto anunció, en apoteósica y propagandística reunión de las oligarquías políticas y económicas del país, los números “finales” del desastre y la reconstrucción.

La ceremonia televisada informó, entre cifras de muertos, patrimonio cultural dañado y viviendas afectadas, en al menos tres grados, lo que costará la reconstrucción: 37 mil millones de pesos, cifra que coincide con algunos cálculos de algunas firmas consultoras, pero el dato ya causa resquemor entre especialistas pues se considera muy baja.

En realidad, a juzgar por ulteriores declaraciones que incluyen privilegios para los ricos que le entren a la reconstrucción, ésta es un simple negocio para Enrique Peña Nieto y su grupúsculo tecnócrata de neoliberales. No hay consideraciones a quienes perdieron familia y patrimonio. Todo es negocio y exacción a los damnificados.

 El llamado a la desciudadanización está hecho.
El llamado a la desciudadanización está hecho.
(Foto: TAVO)

Asimismo, antes que una evaluación seria, profunda y humana de los daños, la reconstrucción del gobierno federal y el PRI es un llamado a la desmovilización de la ciudadanía por el temor a que la sociedad civil se desborde y cuestione aún más al gobierno su corrupción, inoperancia, ineficacia y proclividad a los ricos y corruptos.

Es importante cuestionarse cómo y qué se va a reconstruir, además de dónde se obtendrá el dinero, pues el fondo empresarial apenas tiene recursos respecto a lo que los mexicanos, con nuestros impuestos, aportaremos. No, este escribano no es anti empresario, solamente cuestiona los privilegios de los ricos que nada hacen por este país devastado.

Los ricos de otros países y gobiernos extranjeros abren sus chequeras y envían recursos, pero los multimillonarios de México condicionan su ayuda: mexicano, si pones un peso, pongo otro. Banqueros, dueños de consorcios, el uno por ciento de quienes ostentan la riqueza en este país, pretenden que los mexicanos den más mientras ellos concentran más.

No habrá parangón de lo que los mexicanos –clase media, baja y pobres– contribuyamos para la reconstrucción (IVA, ISR, ISPT, deuda pública y los impuestos que se acumulen), respecto a lo que los ricos de cualquier tamaño y las oligarquías partidistas en este país “donen”. La reconstrucción va por nuestra cuenta.

Pero deberíamos exigir que la reconstrucción no sea según lo que las oligarquías políticas y económicas decidan. Por ejemplo, en Juchitán, Oaxaca, y Jojutla, Morelos, la vivienda no podrá ser acorde con los “criterios Infonavit-constructoras” que Enrique Peña Nieto decida (OHL y otras), sino según la población y su contexto local.

En esas localidades, como en otras de Oaxaca, Morelos, Chiapas, por citar los casos más extremos, la reconstrucción de las viviendas debe estar sujeta a los usos y costumbres de cada localidad y región, atendiendo a la vulnerabilidad sísmica y de otros fenómenos naturales. Igualmente es fundamental tomar en cuenta a las familias y sus necesidades.

Más de 38 mil millones de pesos podría costar la reconstrucción pero el problema es de dónde saldrá. Se citan programas (publicidad gubernamental, viajes suntuosos de legisladores, prestaciones de la burocracia, recursos discrecionales) de los que podrían salir, pero se cuestiona su concentración y manejo. Todo apunta a grandes negocios.

Como quiera, los sismos de septiembre confirmaron la desconfianza de los mexicanos hacia las instituciones y la corrupción e ineficacia del gobierno federal, estatales y de la Ciudad de México. El caso de la capital del país es emblemático. Constructoras, funcionarios públicos, partidos políticos: la convergencia de los corruptos y la infamia.

Los sismos mostraron el descrédito de los partidos políticos. La alianza anti AMLO (PAN-PRD-MC) ahora se interesa por los ciudadanos en desgracia, mientras el PRI afianza oportunismo, cinismo y populismo fingiendo cancelar el financiamiento partidista, cuando sabemos que tiene acceso a ingentes recursos públicos en cualquier nivel gubernamental.

Sin duda las oligarquías partidistas le apuestan al negocio con la desgracia y a la desmovilización de la ciudadanía, pues su conciencia es una amenaza a 2018. La reconstrucción significa votos, propaganda, dinero y campañas sucias para la permanencia de la corrupción. El llamado a la desciudadanización está hecho.

Es mediatizar el hacer de los ciudadanos: váyanse a su casa, ocúpense de sus asuntos, dejen el espacio público para que las oligarquías políticas y económicas se reapropien de la cosa pública y pongamos en marcha el 2018. Es hora de los negocios. Escena Teletón. Evitarán como sea que en 2018 sean rebasados con un cambio político.

Obviedades. 1. En Chihuahua el crimen organizado rebasó al PRI y ahora al PAN. Como en Michoacán, mucha propaganda y nula estrategia. Ciudadanos y sectores productivos, sometidos al miedo. 2. Colegio Rébsamen: el gobierno de la Ciudad de México y PRD politizan el crimen. Si hay culpables por presunta falsificación de documentos, el objetivo es claro: ¿o el corrupto PRD prefiere denostar a una delegada de Morena antes que aclarar el problema u ocultar lo que ese partido y funcionarios del gobierno capitalino permitieron por favores corruptos? 3. El arzobispo de Morelia ya se inclinó ante la triada corrupta PAN-PRD-MC, además de su intromisión en asuntos políticos, lo que violenta la Carta Magna. 4. Dos de los suspirantes e impulsores del oportunista frente PAN-PRD-MC enviaron sendas cartas a los presidentes de esos partidos suplicando por candidatos de “elección abierta a la ciudadanía”, pues la alianza es para el PAN, no para los otros partidos. 5. Cancelar el financiamiento a partidos inconstitucional y puerta para gobierno autoritario de las oligarquías políticas y económicas. Última. Los crímenes de PRI-PAN: Gustavo Díaz Ordaz, 2 de octubre de 1968; Luis Echeverría, Halconazo; Carlos Salinas de Gortari, Colosio y 43 periodistas asesinados; Ernesto Zedillo, Acteal; Vicente Fox, Pasta de Conchos; Felipe Calderón, Guardería ABC y 100 mil muertos guerra contra el narco; Enrique Peña Nieto, Atenco y Ayotzinapa.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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