Samuel Maldonado B.
Repercusiones
Desde Tirio hasta Chapingo
Martes 17 de Octubre de 2017
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La prensa nacional y la de nuestro estado destacan en sus principales páginas del domingo 15 del presente mes el acoso y golpeteo de la Policía Michoacán contra los estudiantes, donde hubo golpes y detención de estudiantes tanto de la Normal Rural de Tiripetío como de los de Atyozinapa del estado vecino de Guerrero.

Conociendo lo que es el gobierno, no solamente del México de hoy, no sorprende ya la conducta ni de la Policía ni de los gobernantes que desgraciadamente tenemos. En el caso particular de Michoacán, me he abstenido de hacer comentarios negativos tanto de gobiernos posteriores al presente ni de los presidentes municipales de ahora ni de los anteriores, precisamente por el indigno acoso que durante mi gestión administrativa recibí de un sector de la prensa michoacana en estos últimos 30 años de escribir mis Repercusiones.

Universidad Autónoma de Chapingo
Universidad Autónoma de Chapingo
(Foto: Especial)

He considerado, y así lo he manifestado en anteriores artículos, que a los jóvenes estudiantes su edad los impulsa a ver en forma muy diferente la situación del país, máxime con la terrible experiencia de los “43 (y más) desaparecidos” mágicamente por la corrupción generalizada que prevalece en todo el país, encubierta por diversos gobernadores y titulares incluso del Poder Ejecutivo federal.

Salvo que por nacimiento se tenga una deformación cerebral, el ser humano por naturaleza no es malo ni perverso, y por el contrario, busca permanentemente superarse económica y profesionalmente, y bajo estas consideraciones personales hago un respetuoso llamado al gobernador del estado para que, por ejemplo, replique la actitud y norma que el general Lázaro Cárdenas tenía principalmente para los más desprotegidos y humildes.

Nada le pasaría al ingeniero Silvano Aureoles, gobernador constitucional del estado, si de repente se presentara solo en la misma Escuela Rural de Maestros de Tiripetío y dialogara con los estudiantes, interiorizándose de su problemática a efecto de conocer con profundidad sus inquietudes, sus miserias y, desde luego, sus aspiraciones. Doblegarlos con la Policía, como lo han realizado las diversas dictaduras, no es el camino a seguir; por el contrario, para los gobernantes es el desprestigio. Ojalá el gobernador se fije más en la conducta del general Cárdenas que en darle seguimiento al liberalismo que nos ha empobrecido.

Sé del gobernador del estado que fue estudiante interno de la Escuela Nacional de Agricultura, conocida popularmente como Chapingo ENA y ahora denominada Universidad Autónoma de Chapingo. En esa histórica institución los estudiantes becarios tenían comida, servicios médicos, lavandería, zapatería e incluso ropería. Además (no sé si los gobiernos nacionales anteriores o actual la mantengan tan bien como en los tiempos de estudiante de Silvano) se impartía una educación deportiva y cultural, en tanto que en las Normales que quedan si acaso hay una cancha de basquetbol y nada más.

De edificio a edificio hay una diferencia enorme. La de Chapingo fue una gran hacienda propiedad del general y presidente don Manuel González. ¡Toda una gran historia ha tenido y tiene la actual ENA!

Desde luego que esta institución, en su principio, prácticamente tenía una educación militarizada y con ciertos desvíos positivos, para posteriormente transformarse en la Universidad Autónoma de Chapingo.

No conozco cuál sea el presupuesto económico para la Normal de Tiripetío pero comparado con la Universidad Autónoma Chapingo, debe ser enorme la diferencia tanto económica como por el origen de quienes en ambas instituciones se preparan.

La escuelas Normales rurales, como la Vasco de Quiroga, llamada coloquialmente de Tiri, es histórica, tanto en su edificio como en su continuidad educativa, que se ha visto degradada por el interés de los gobiernos liberalistas o capitalistas en desaparecerlas del mapa educativo nacional.

Desde mi punto de vista, el gobierno de la República, como escusa para desaparecerlas totalmente, aprovecha la inquietud y la rebeldía estudiantil que prevalece al interior de las Normales rurales.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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