Samuel Maldonado B.
Repercusiones
El gato y el ratón
Martes 7 de Noviembre de 2017
A- A A+

Si bien nuestro estado no es el primero que encabeza la lista de atrocidades que se comenten en toda la República, sí está entre los primeros que sufren el acoso de las familias criminales, sin que a la fecha o en un futuro inmediato haya visos que permitan aseverar que los gobiernos de los estados mismos puedan y logren acabar con los diferentes cárteles, pues más tardan en desaparecer a uno cuando ya hay otros sustituyéndolos.

En los últimos años el consumo nacional de drogas, alcohol y tabaco aumentó 47 por ciento sobre todo en jóvenes.
En los últimos años el consumo nacional de drogas, alcohol y tabaco aumentó 47 por ciento sobre todo en jóvenes.
(Foto: Cuartoscuro)

Desde luego que éstos buscan y contratan “la mano de obra” de los campesinos localizados en las diversas comunidades productoras de hierbas, mismos que difícilmente pueden sostener a sus familias con ese mísero salario mínimo que los últimos gobiernos nacionales han situado y que difícilmente alcanza para sostener a las familias que dependen de esa ridícula cantidad que, comparada con las grandes sumas que reciben las autoridades federales y estatales, es un insulto, de tal manera que esa desigualdad social induce a los desventurados de siempre a involucrarse con quienes pagan por sembrar, cultivar, cuidar y cosechar las diversas “hierbas” para satisfacción y consumo de quienes se vuelven adictos a éstas y desde luego para enriquecer a los capos de las mismas.

Lo anterior desde luego que no es ninguna novedad, pues la humanidad desde sus primeros desarrollos han consumido diversas drogas sin que hubiera sido prohibitivo lo anterior. Las diversas transacciones realizadas por los capos de las organizaciones productivas de “hierbas prohibidas” son ancestrales, mismas que han generado diversas guerras como la llamada Del Opio, generada por Francia e Inglaterra contra el imperio chino, o bien como la de principios del siglo anterior en los llamados Espantados Unidos, que incluso han servido para producir historias cinematográficas y completas acerca del consumo. Ha quedado demostrado que principales figuras del cine norteamericano se han involucrado no solamente en su uso personal, sino que bajo la luz neoyorkina se consume sin problema alguno y sin que los consumidores sean perseguidos y menos apresados quienes las utilizan como sucede aquí en nuestro país.

Las autoridades nacionales debieran repensar en la estrategia y dejar de jugar como el gato y el ratón, pues con frecuencia ya no sabemos qué papel juega uno y el otro, o si la complicidad entre las autoridades en la materia y los contrabandistas es para distraer la atención de los grandes cochupos que en el país se realizan degradándonos más.

En esta guerra tan estúpida en la que han muerto innecesariamente tanto productores y comerciantes de drogas como muchos policías, soldados y marinos, y desde luego campesinos pobres, que como consecuencia de ser peones en la siembra, cosecha y distribución del producto en miles de hectáreas cultivadas por todo el país, adicionamos a los muchos periodistas, cuyo pecado capital ha sido el desenmascarar las negociaciones entre autoridades y los propios capos.

El comercio de las drogas ha funcionado a través de los siglos y continuará indefinidamente mientras haya alguien que le guste consumirlas y en el caso particular de nuestro país, México no puede darse el lujo de perder a unos y a otros, pues nos hacen falta; por otra parte, el registro de consumo más fuerte en todo el continente americano lo es en Estados Unidos.

Un informe de la OEA señala que México presenta un alto consumo de diversas drogas, sobre todo los jóvenes, y que más de la mitad de estudiantes tanto en Argentina como en Chile (se sitúa a este país donde el uso de drogas en la juventud es alrededor del 20 por ciento), mientras en Canadá, los Espantados Unidos y otros países más, supera el 40 por ciento.

En los últimos años el consumo nacional de drogas, alcohol y tabaco aumentó a 47 por ciento, sobre todo en los jóvenes, y además sobresale el incremento de la producción de la amapola como consecuencia natural del consumo principalmente en el sector juvenil.

La política nacional en esta materia debería ser más educativa que persecutoria y que sería indiscutiblemente más productiva y desde luego más económica para nuestro país.

La muerte de tantos jóvenes debido a la persecución y a la prohibición de las drogas sólo favorece el mercado de armas de nuestro vecino y desgasta económica, social y política al desgobierno de Peña.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie

Más panistas que el PAN

¡La tragedia que nos causa risa!

Pepe

Sin las cosas y con las cuentas

Morelia, ciudad ruidosa

Saltimbanquis

De chapulines y vientos huracanados

De dietas, remuneraciones y depredaciones

Tres candidatos. “Sufragio Efectivo, No Reelección”

Fanatismo o imperialismo ¡Ni lo uno ni lo otro!

In God we trust...

Cuando el engrudo se hace bolas

Cosas veredes Sancho

De Ayotzinapa, al Politécnico Nacional

Llegamos con él

Los machetes de Atenco

Epistolares que dan pena

Repercusiones

La bula papal

Como relator… ¡Muy bueno!

¡Por eso estamos como estamos!

¡La muerte se enseñorea en México!

¿Al borde del despeñadero?