Martes 14 de Noviembre de 2017
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El 11 de noviembre, a las 11:11 horas, cuando año con año se presenta ese momento mágico (bueno, dos, el otro es a las 23:11 horas, o lo que es lo mismo, las 11:11:11 de la noche), se pide un deseo, se agradece la vida, se abre el corazón y la mente para implorar bienestar y momentos felices. Un día marcado por el 11:11:11 contraje nupcias en el pueblo de Jicalán allá en Uruapan, con Katy Zamora y pedí, pedimos, el deseo que piden los enamorados, el de quererse siempre.

Desde ese principio, desde esa incandescencia que nos une, refrendamos el brindis con pétalos de magnolia sumergidos en agua cristalina, la yolotlxochitl, la flor del corazón que nos invita a ser nosotros a dejar de ser uno, a ver un mundo diferente, a caminar sin voltear atrás, al diálogo infinito, a inventarnos cada día, a ser principio y no fin.

La yolotlxochitl, la flor del corazón que nos invita a ser nosotros a dejar de ser uno, a ver un mundo diferente, a caminar sin voltear atrás, al diálogo infinito, a inventarnos cada día, a ser principio y no fin.
La yolotlxochitl, la flor del corazón que nos invita a ser nosotros a dejar de ser uno, a ver un mundo diferente, a caminar sin voltear atrás, al diálogo infinito, a inventarnos cada día, a ser principio y no fin.
(Foto: Especial)

Qué mejor momento que este 11:11:11 para pedir libertad, para pedir justicia, para pedir no una paz panteonera, una paz creativa dentro de la seguridad de las personas, sus pertenencias y propiedades; es decir, la seguridad de la propiedad privada como premisa para construir nuestra sociedad. Si acaso queremos otra organización habrá que discutirla pues los socialismos están en bancarrota y todo termina en oligarquías y desencanto. Pido libertad para transitar caminando o en vehículo sin que me pare una patrulla para voltearme las bolsas del pantalón e interrogarme sobre mi origen y destino, para transitar por las carreteras sin que me extorsionen en cada caseta. Lejos del solipsismo la realidad existe y la libertad es amenazada por la delincuencia.

La justicia, una de las virtudes cardinales con que atormentan a los niños desde el catecismo y los siguen atormentando durante toda la vida junto con la prudencia, la fortaleza y la templanza, la justicia como voluntad de Dios. ¡Sea por Dios!, decía mi abuelita Cuca cuando aceptaba los designios divinos de la justicia, pero la justicia terrenal de dar a cada quien lo que merece, no llega oportuna o no llega, o se ríen y se carcajean de ella los bandidos de cuello blanco, parodias de Rico McPato nadando en el dinero de su bóveda.

Deseo que todos tengan oficio y beneficio, que encuentren quien alquile su fuerza de trabajo, que todos tengan casa, vestido y sustento, que florezcan las artes, el comercio y la industria sustentable, deseo que salgamos del círculo vicioso de pedir y pedir y pedir prestado, es decir, aumentar el valor de los créditos para poder pagar los créditos y sus intereses y dejar un pequeño remanente para pagar adeudos que no son créditos pero que se deben. ¿Y cómo?, pues gastando menos y generando más ingresos, esa es la única fórmula para llegar al agua en polvo, reduciendo la nómina y los gastos absurdos de contratos colectivos y condiciones de trabajo, gastando menos en transportes y transportaciones, eliminando dependencias improductivas y ajenas a la función del Estado tales como hoteles y zoológicos. Hasta la fecha no se ha hecho un estudio serio de planeación a partir de una evaluación del desempeño de cada dependencia y de cada trabajador. La SEP, Salud, Desarrollo Urbano, la Universidad, los organismos llamados autónomos, etcétera, requieren un reajuste tal que el dinero que se tiene disponible alcance para su operación sin pedir financiamientos. Está bien el “Médico en su casa” pero de ahí a la “Universidad en casa” dista mucho pues los gastos se multiplican con las unidades regionales de la Universidad en detrimento de la propia Universidad, cuyo objetivo, según su Ley Orgánica, es el de la docencia, la investigación científica y la extensión y difusión de la cultura, ahí no caben ni casas del estudiante, ni jubilados, ni prestaciones leoninas, ni trabajadores administrativos que a la vez son trabajadores administrativos con dos sueldos, ni maestros que cobran sin dar clase, ni trabajadores que no trabajan, ni negocios de Plaza Salmonella. En consecuencia, el nivel académico es desastroso, aunado a la sobrepoblación estudiantil, los egresados salen con el honroso cinco por ciento de las excepciones, a que los repruebe la vida, porque adentro como en la pirinola ¡Todos pasan!

Deseo ríos, lagos, lagunas, arroyos, esteros, con agua limpia, así como los conocimos antes de que llegara la modernidad de los drenajes a entubar los desechos y tirarlos a la barranca o al cuerpo de agua más cercano. Urgen plantas de tratamiento de agua sin simulaciones, urgen confinamientos de desechos sólidos, no basureros a cielo abierto; urge el control de emisiones a la atmósfera, aquí si se requiere una coordinación estrecha entre los tres niveles de gobierno, aquí sí cabe el Mando Único para atacar todos juntos el problema desde el tabiquero y el asador de pollos hasta la industria más grande y los vehículos, transporte urbano y materialistas incluidos, lo de cuidar los bosques y la vida silvestre es un discurso banal. ¡A nadie le importa! Si los dueños son los que los destruyen, no se puede hacer nada más que ver crecer los aguacates, los mangos, las toronjas, los limones que hoy por hoy, igualmente que antes los bosques, son timbre de orgullo de los michoacanos.

Deseo que los calientes que se lanzan de independientes expongan su declaración de principios y un programa de acción como condición para su registro, de lo contrario, sin ideología y sin compromiso, todo es miel sobre hojuelas y Morelia es de todos. La insatisfacción social y la crítica de la realidad política no pueden servir únicamente para satisfacer intereses egoístas o de grupo, en materia política hay que anteponer el interés colectivo al interés personal.

Cuando la brutalidad asesina de la delincuencia es el pan de cada día no podemos guardar silencio ni hacernos de la vista gorda, hay que hacer frente a la canalla con lucidez y honestidad, con organización y valentía, sin propaganda, con acciones contundentes, pueblo por pueblo, tenencia por tenencia, rancho por rancho.

Tal vez mis deseos en este 11:11:11 no arrullen a nadie ni se lean escuchando melodías de piano, son vientos de la calle que me indignan y me hacen apretar los puños y los dientes de impotencia, únicamente tengo la palabra, como el pájaro que canta. Canto aunque la garganta sangre.

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