Salvador Molina Navarro
Derecho a qué…
¿Candidatos independientes o una nueva clase política?
Martes 14 de Noviembre de 2017

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.

Winston Churchill.

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La búsqueda de firmas para los aspirantes a cargos públicos de forma “independiente” es la primera batalla electoral que estamos viendo. Esta estrategia política de quienes tienen conocidos lazos y compromisos con partidos políticos es una especie de tomada de pelo para los ciudadanos, resulta obvia la ventaja política que se obtiene al disfrazarse de “independiente” y buscar la firma de la ciudadanía, se adelanta la campaña política, se genera la oportunidad de impulsar los ya conocidos compromisos y las promesas de campaña, se disfruta de una ventaja de trabajo político para forzar acuerdos, para caminar el distrito, para seducir con el canto de las sirenas.

Quienes han soñado como independientes son en su mayoría personas que tienen fuertes nexos personales y políticos con partidos, han renunciado a sus militancias horas antes de registrarse etiquetados de independientes.
Quienes han soñado como independientes son en su mayoría personas que tienen fuertes nexos personales y políticos con partidos, han renunciado a sus militancias horas antes de registrarse etiquetados de independientes.
(Foto: Especial)

Bajo este contexto, quienes han sonado como independientes son en su mayoría personas que tienen fuertes nexos personales y políticos con partidos, han renunciado a sus militancias horas antes de registrarse etiquetados de independientes, lo que robustece el argumento que los políticos de siempre se adueñaron de la figura de independientes para sacar ventaja política de forma desleal y abusar de un esfuerzo ciudadano para desprestigiarlo y convertirlo en una forma hacer política sucia a su forma tradicional y sacar ventaja en el proceso electoral. Las mentes de los políticos de siempre solamente piensan en las siguientes elecciones.

Este ejercicio de abanderarse independiente es, sin duda, un esfuerzo económico importante, pues caminar el distrito, hacer promesas a cambio de una firma, conseguir espacios en prensa, iniciar de forma prematura campaña electoral, en fin, realizar todo lo que se hace en busca del voto –léase firma– por 60 días es un gasto mayúsculo que no cualquier ciudadano puede costear, solamente aquellos que tienen un pasado oculto con base en componendas políticas que han tenido el acceso a beneficiarse con cargos públicos, sólo quienes han generado una riqueza desproporcional derivada de los puestos públicos conseguidos mediante el empoderamiento partidista, sólo esos ciudadanos lejanos de la realidad social que impera en más del 90 por ciento de la población pueden pagar por una campaña política que inicie, al menos, 60 días anteriores a los banderazos de inicio de precampaña.

Se nos vendió la idea de que las candidaturas independientes fueron confeccionadas para los ciudadanos; sin embargo, al analizar los requisitos para acceder a ser candidato independiente nos dimos cuenta de que esa figura fue diseñada por y para los políticos de siempre, fue hecha para beneficiar a quienes han encontrado en el poder público su modus vivendi. Los mismos nombres, los mismos personajes, lo de siempre fueron quienes diseñaron las candidaturas independientes, haciéndonos pensar que se había adherido una nueva forma de llegar a ejercer el poder público, que habíamos conseguido que los ciudadanos pudiéramos competir en igualdad de condiciones en contra de los que hemos señalado, que se había conseguido que los políticos perdieran una batalla frente a la ciudadanía. Nada más alejado de la realidad, resultó que al confeccionar esa figura de independientes se aseguraron de que los ciudadanos fueran quienes menos oportunidades tuvieran de acceder a ser un candidato independiente, los políticos de siempre lograron crear una nueva forma de mantener su vida política, lograron una nueva forma de conseguir estar presentes elección tras elección, se aseguraron de que solamente quienes tuvieran poderío económico y político pudieran ser candidatos independientes, dejaron fuera nuevamente a los ciudadanos, pensaron otra vez en las próximas elecciones sin considerar las siguientes generaciones.

Así entonces, para ser independiente debe tenerse dependencia partidista, debes tener poderío económico, esos son los elementos para cumplir los requisitos, debe pertenecer a un nuevo tipo de clase social, la clase política social independiente, de otra forma quedarías fuera, ningún ciudadano de a pie podrá ser independiente mientras esa figura no contenga candados para impedir que personas con antecedentes partidistas recientes puedan ser candidatos independientes, a esta figura novedosa debe agregársele que no podrán ser candidatos independientes quienes hubiesen ejercido puestos políticos abanderados por un partidos en al menos dos elecciones anteriores, que quienes quieran ser candidatos en esta vía no tengan antecedentes de corrupción, que realmente la vía independiente sea exclusiva para ciudadanos y que facilite el ejercicio de la campaña electoral, que otorgue condiciones en igualdad para competir y ganar en un proceso electoral, que impida que los políticos de siempre se adueñen de esta forma de llegar a puestos públicos, la figura independiente debe ser para los ciudadanos, no para los que se disfracen de ciudadanos con la única finalidad de seguir viviendo del presupuesto.

Entonces, ¿qué nos queda? resultó que para ser candidato independiente es necesario no ser ciudadano de a pie, o lo que es lo mismo, no ser independiente, ahora dejaron a la ciudadanía buscar el abanderamiento de algún partido político para poder participar en el proceso electoral debido a que la figura de independiente resultó confeccionada para una nueva clase social, para la clase política tradicional, para que el ciudadano la vea pero no acceda. Hoy por hoy la clase política de siempre ha generado una opción sólo para ellos, además han impuesto un nuevo discurso de campaña, ahora atacaran a los candidatos de partidos políticos, sean los de siempre o sean los ciudadanos nuevos que quieren el cambio y que solamente pudieron optar por acercarse a algún partido político para poder acceder al proceso electoral; ahora nos arrebataron el encono social, ahora se adueñaron de nuestros argumentos, ahora vemos a políticos de siempre confeccionando su discurso de campaña con frases en contra de los partidos políticos a los que siempre han pertenecido, ahora ellos son los que llevan la voz del pueblo quejándose de lo que ellos siempre han hecho, de lo que son; ahora, disfrazados de independientes, piensan que su discurso es creíble, están seguros de que los ciudadanos les creemos su independencia de risa, consideran que los ciudadanos creemos en ellos al oírles externar las palabras que siempre les hemos lanzado por su trayectoria de traición al pueblo, ahora creen que son ellos quienes pueden juzgar a un candidato ciudadano al que obligaron a abanderarse de un partido porque nos quitaron las oportunidades de ser independientes.

Por esto es importante que en el proceso electoral que inicia analicemos todos los perfiles, quitemos a los lobos su piel de oveja, escuchemos a todos los candidatos, que nos tomemos el tiempo para investigar sus antecedentes, sus dependencias político-sociales, que sepamos quiénes son, de dónde vienen, qué banderas han defendido en sus anteriores cargos públicos si los han tenido, cómo llegaron a ellos; debemos asegurarnos de saber en conciencia quiénes son candidatos ciudadanos y quiénes son los políticos de siempre disfrazados de independientes avergonzados de lo que son y siempre han sido.

Ciudadanos, este proceso electoral es la oportunidad para recuperar nuestras instituciones ciudadanas, nuestra forma de acceso al poder público. Ahora debemos votar por quienes vienen de la ciudadanía, quienes son auténticos candidatos independientes; debemos votar por los nuestros y castigar a quienes siempre han terminado por traicionar nuestros ideales y nuestros intereses, ahora debemos ser astutos para no dejarnos engañar de aquel candidato que se diga independiente pero que siempre ha preferido pensar en las próximas elecciones y no en las próximas generaciones.

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