Aquiles Gaitán
La quemazón
Martes 28 de Noviembre de 2017
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Estamos ante la desintegración moral de la sociedad. Los partidos de la concertación están debilitados, el PRI arrastra consigo la peña que cada día se despeña de pena y de congoja ante el último año que se le va de las manos, donde la desconfianza de un manejo honesto del gobierno se siente en el ambiente como aroma de pantano o un simple paseo por el Río Chiquito.

La educación pública de cabo a rabo está en conflicto, no se diga la Universidad en manos inexpertas y un sindicalismo voraz que no tiene llenadera, todo se carga en la cuenta presupuestal que ya se agotó, habrá que salir a botear o tirar los lastres para levantar el vuelo y aquí lastres son lastres, no cualquier cosita. A grandes males, grandes remedios, de lo contrario los alacrancitos se comerán a su alacrana madre. Nos tienen mareados con la denominada política social pero esa es una política menor frente a la política monetaria, la política económica y la política fiscal, el sistema de pensiones del SAR es un robo en despoblado sólo del tamaño del otro robo de quitarle tres ceros al peso y todos los afectados tan campantes, como el ignorante que no concibe el universo y se siente parte del paisaje al igual que una piedra, un árbol, una casa, un burro, un carro, un objeto más que simplemente vive y trabaja como el buey uncido a la yunta aceptando su destino.

El país México es grande y hay estados mejores y hay estados peores que el nuestro, aquí en cada uno de los 113 municipios hay una lumbre prendida que si no se apaga podría hacerse quemazón
El país México es grande y hay estados mejores y hay estados peores que el nuestro, aquí en cada uno de los 113 municipios hay una lumbre prendida que si no se apaga podría hacerse quemazón
(Foto: Especial)



El partido Morena le apuesta, una vez más, al cambio. Su abanderado tiene declarada la guerra a la corrupción y a la “mafia del poder”, según sus palabras y el rosario de evidencias que exhibe desde Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y obviamente Peña Nieto y su relación con los grandes contratos de obra hasta llegar al aeropuerto de la Ciudad de México, que promete revertir y construir uno con dos pistas, en la base aérea de Santa Lucía; contra la corrupción y en favor de la honestidad estamos todos. Venderá el avión presidencial y los helicópteros, desaparecerá el Estado Mayor Presidencial, vivirá en el Palacio Nacional, rescatará el campo, construirá dos refinerías de petróleo y modernizará Pemex y CFE, rescatará ferrocarriles y construirá el transistmico, propone becas de empleo para ninis, zona libre en toda la frontera norte y acabar con la inseguridad y la violencia atendiendo las causas que las originan y no apagar el fuego con fuego, eso y muchas otras cosas promete el Pejelagarto, propone su plan de acción dirigiendo la beneficencia hacia los pobres y su discurso hacia la clase media, la que piensa, dice y critica y que hoy por hoy mantiene al abstencionismo en números muy altos, el problema no es el caudillo, sino la cauda de personas que se le van agregando y que serán los que lo acompañen, si llegaran a ganar, en el gobierno. Si el abstencionismo fuera partido, éste ganaría, pero desde la desilusión o el importamadrismo no se pueden construir acciones, pero es una forma de medir la deslegitimación del sistema electoral y los gobiernos que de él emanen; el PRI sigue las inercias de su Comité Ejecutivo Nacional, que a la vez sigue los de Peña, pero tiene su clientela fiel que no quiere perder su lucha en las cofradías, aunque los campesinos están desorganizados y los obreros todavía más, las actuales organizaciones de la CNC y la CTM son el recuerdo de los años felices de Fidel Velázquez y Augusto Gómez Villanueva. Tendrán que hacer una peregrinación a la Villa a ver si se les hace el milagro. No hay candidato natural, tan malo el pinto como el colorado. Tal parece que no entienden y le apuestan al madruguete y a la mercadotecnia; no acaban de entender que el que esté mejor organizado es el que va aganar, acordémonos que “quien dice organización dice dominación”, y es ahí donde los municipios entran al juego, cada Comité Municipal organizará sus partidarios y dará la pelea seccional por seccional; si les imponen candidatos, como suele acontecer, le darán la espalda a la imposición, cada partido tiene su propio camino para el triunfo electoral o para el fracaso de las ilusiones, hasta ahora solamente hemos visto discursos vanos y habladas de unos contra otros en los comités nacionales, la política de cúpula en la espuma que desaparece en el viento, la realidad es la política a ras del suelo.

A nadie le importan las tasas de interés, la deuda pública, la estabilidad de precios, el tipo de cambio, el aumento de la gasolina, el desmantelamiento de Pemex, la suerte del Tratado de Libre Comercio. Interesa comer o no comer a los millones de pobres, interesa reparar sus casas a los que se les cayeron con el temblor, tener casa a los que no tienen, tener oficio a los que no lo tienen, tener educación a los hijos de los ciudadanos de más bajos recursos impartida por buenos maestros, ¡he ahí el dilema! ser o no ser, lo demás es consecuencia. ¿Importa la seguridad? Pues sí, sí importa, cuando a usted le toque, arreglársela como pueda y si puede, ojo por ojo, mejor. Mientras no participemos todos esto no puede parar. Últimamente se han elevado voces en el Congreso del Estado proponiendo comités sociales, pues adelante, vamos organizando tenencia por tenencia, rancho por rancho, colonia tras colonia y entonces veremos si esto no termina. La revuelta de los autodefensas en Tierra Caliente terminó como siempre con la recomendación maquiavélica de que “cuando los sueldos se pagan, las revoluciones se apagan”, y ahí tienen a los gatos maiceados en total deterioro y los ratones sueltos.

Pero el país México es grande y hay estados mejores y hay estados peores que el nuestro, aquí en cada uno de los 113 municipios hay una lumbre prendida que si no se apaga podría hacerse quemazón; voltee a ver a Michoacán, que aquí las cosas se están haciendo bien.

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