Carlos Enrique Tapia
Migración México-EU
Meade: simulación e impunidad
Miércoles 6 de Diciembre de 2017
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El ex canciller Jorge Castañeda asienta que importa poco cómo fue ungido Meade por el PRI pues el señalado es cómplice del corrupto tricolor. Es cómplice, abunda, de gobiernos “corruptos y sangrientos”, refiriendo que estuvo –y está– al servicio de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, sexenios en los que la corrupción y la violencia son su marca.

Complemento esta afirmación: tampoco importa si es del PAN o del PRI. Es parte del grupo de tecnócratas neoliberales que tienen en el despeñadero a México. No basta que la macroeconomía “funcione” y guste a las oligarquías económicas y políticas mientras más de la mitad de la población de un país sobrevive entre la pobreza y la violencia.

Jorge Castañeda, político, intelectual y analista mexicano.
Jorge Castañeda, político, intelectual y analista mexicano.
(Foto: Especial)

Es el candidato de la continuidad, del fracaso de un modelo económico que supuestamente con las mal llamadas “reformas estructurales” posicionaría a México –ahora sí– entre las naciones desarrolladas. La realidad mata macroeconomía y ésta hace caso omiso de millones de mexicanos que con ocho pesos ni siquiera pueden comprar un kilo de tortillas.

Según algunos aplaudidores del gobierno, el dedazo que decidió por José Antonio Meade Kuribreña fue acertado pues tiene trayectoria burocrático-tecnocrática destacada y está “limpio”, pues no se le han encontrado –ni se le encontrarán, según afirman– actos de corrupción. Es lo “mejor” que el corrupto PRI le ofrece a los mexicanos.

El dedazo es la gran simulación del viejo-nuevo PRI. El ex secretario de Hacienda ha recorrido la estructura burocrática con el PAN y el PRI sin aparentemente cola que le pisen, pero pocos refieren que es cómplice de acciones que en las entidades que encabezó, además de las de sus jefes –los presidentes de la República– son catalogadas de corruptas.

En política no vale “él fue, yo no fui” o “no vi nada”. Las administraciones del PAN y del PRI han sido escudriñadas y señaladas por corruptas. En los últimos tres sexenios, incluyendo el que está por terminar, acorde con mediciones internacionales –Transparencia Internacional, entre otras– la corrupción mantiene al país en los últimos lugares.

Del PRI-PAN no hay personaje que no tenga cola que le pisen. Unos por cómplices u omisos, otros por corruptos. Meade ya lo dijo a El País, no hay que personalizar la corrupción, ante pregunta expresa. Enrique Peña Nieto y su camarilla pueden respirar tranquilos. No se les tocará ni con el pétalo de una rosa.

En una semana agitada para el gris personaje pues su talento para la macroeconomía que sigue generando pobres y hundiendo al país no lo hacen un candidato discursivamente brillante, dice Meade que le tienen sin cuidado sus críticos, lo que es una muestra prístina de su desprecio por los opositores del corrupto PRI.

Asimismo, quien lo ve como “precandidato” abona a las complicidades y simulación, pues hasta quienes se decían críticos al interior del PRI contra el dedazo se han alineado buscando conservar sus privilegios, si no es que los maicearon. En relación con este destape, no cabe la corrección política, tampoco la ingenuidad o estupidez.

Los elogios de los poderosos y despistados –economistas de la misma calaña, clasemedieros que apenas saben cómo se llaman, merolicos y jilguerillos de TV, radio, medios impresos e Internet, vienen en cascada, lo que nos previene de una elección fraudulenta, no sólo de la continuidad, sino de la corrupción.

Obviedades. 1. Las remesas son el ingreso más importante de México, lo que las llamadas “reformas estructurales” jamás conseguirán. En octubre alcanzaron un máximo histórico: 19 por ciento respecto a igual mes de 2016. El crecimiento fue favorecido por la depreciación del peso y un TLCAN que va en picada. 2. La Ley de Seguridad Interior no sólo legaliza y normaliza la militarización del país, también será el instrumento favorito de Enrique Peña Nieto para impedir protestas por el previsible fraude electoral que llevará a Meade a la Presidencia. 3. Polémica la propuesta de AMLO de amnistiar narcos como lo hizo en el caso de Enrique Peña Nieto y su grupúsculo. No la comparto, pero hablar públicamente de un problema que ha dejado miles de muertos, desaparecidos, desplazados y corrupción quizá sea mejor que negarlo y andar buscando acuerdos implícitos o explícitos, como hizo Felipe Calderón, o dejar que violencia y corrupción arrasen con el estado, como hoy. 4. La aceptación acrítica y lambiscona de la impuesta Ley de Seguridad Interior por los gobernadores es reconocimiento tácito de su mediocridad, impericia e ineficacia en el combate a la delincuencia y el diseño de una política de seguridad. 5. Era obvio que a Silvano Aureoles y sus aduladores que se soñaban en Los Pinos no les alcanzaba para nada su magro tres por ciento; ahora van con Mancera a ver si el PAN cede la candidatura presidencial de la triada corrupta. 6. La Ley de Seguridad Interior es revisada con detalle por la CNDH: es opaca y ambigua, hace permanente la presencia de las Fuerzas Armadas en la calle, no plantea controles, es omisa, no incluye a las policías (federal, estatales, municipales), desdeña una política de seguridad integral. No es nada más, como quienes la aplauden, Tlatlaya y otros casos de abusos. Es inconstitucional y abusiva. 7. Inseguridad, desconfianza y un modelo económico que empobrece y excluye, hoy defendido por Meade, el pripanista a quien no le importa la gente, destacan en el sexenio de Enrique Peña Nieto. 8. En Morelia, acorde con datos oficiales, repunta la inseguridad, a pesar de los discursos del presidente municipal “independiente”. 9. Enrique Peña Nieto ha gastado en mala publicidad y peor propaganda más de quince mil millones de pesos; el ex gobernador de Veracruz, Duarte, hoy en solaz esparcimiento en una cárcel, repartió trece mil millones de pesos a medios impresos y televisivos aficionados al chayote. 10. Se insiste en duplicar aportaciones de los trabajadores para el retiro, pero con ocho pesos sería un mayor abuso para que las Afores se sigan embolsando su dinero.

Sobre el autor
Antropólogo social, doctor en Historia. Colabora en Cambio de Michoacán desde 1996, con una breve interrupción en 2001-2003. Se especializa en estudios migratorios, en particular la historia y problemática actual de la migración México-Estados Unidos, Michoacán-Estados Unidos, y problemas relacionados con políticas públicas, desarrollo socioeconómico, tendencias políticas y partidistas, participación ciudadana. Por ello dedica también sus columnas a entender y analizar el rumbo social, económico, político y cultural de Michoacán y México en general, desde una perspectiva crítica y ciudadana.
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