Aquiles Gaitán
El Mando Único
Martes 12 de Diciembre de 2017
A- A A+

El próximo 1° de enero se cumplirán 24 años del levantamiento zapatista de Chiapas, por más tierra que le han puesto encima no lo han podido enterrar y Marcos sigue con el territorio en su poder, con un pueblo que lo respalda y un gobierno independiente del sistema nacional. El Estado de Derecho y la garantía de la paz interior fueron puestos en evidencia desde entonces; la entrada del Tratado de Libre Comercio, la inminente masacre que se hubiera producido, el temblor de la mano que firma las decisiones fueron elementos suficientes para dar tratamiento político al conflicto planteado cuya solución no ha sido encontrada y más que por una solución, la apuesta es por el olvido. Allá en Chiapas el planteamiento fue político desde su inicio, toda proporción guardada, en Michoacán el levantamiento de los autodefensas no fue contra el Estado y su tratamiento fue otro. Destruir a las autodefensas por medio de las estrategias más burdas ha dado como resultado el fortalecimiento de los grupos criminales. Apenas la semana pasada en un rancho cerca de El Agüaje, en Aguililla, asesinaron a mansalva a dos policías ministeriales, uno recién ingresado y otro mi ahijado, Juanito Lara, ex militar, hombre honesto y valiente como pocos policías ministeriales puede haber. A su señora y sus muchachos, un abrazo; a los asesinos, que las balas caigan sobre ellos porque la justicia no llega por las veredas de Aguililla.

El próximo 1° de enero se cumplirán 24 años del levantamiento zapatista de Chiapas
El próximo 1° de enero se cumplirán 24 años del levantamiento zapatista de Chiapas
(Foto: Cuartoscuro)

Las bandas criminales están actuantes, es necesario combatirlas con todo lo que el Estado tenga en su haber, de lo contrario se le dará un tratamiento político, Peje dixit, el Ejército le seguirá tapando el ojo al macho y las policías por el mismo camino. El método de exorcizar a los delincuentes a través del discurso ya no funciona. ¿Quién va a invertir en Aguililla o en Tumbiscatío?, ¿quién va a generar empleos?, ¡acción señores! El Estado debe garantizar el Estado de Derecho y la paz interior, de lo contrario la bola de nieve irá creciendo.

Hoy fue Juanito con tiro de gracia y todo el ritual de un asesinato. “Ni perdón ni olvido”, ¡dónde habré oído eso!

Para poder ver hacia el futuro debemos hacer una crítica a nuestro pasado, ¿por dónde comenzamos? Hablo de futuro y pasado, es decir del tiempo que nos ha tocado vivir y el que nos tocará vivir, hemos sido testigos del paso vertiginoso de un Michoacán bucólico a un Michoacán exaltado por la idea del progreso, de la llegada de las industrias, carreteras, drenajes, electricidad etcétera, estamos condicionados como sociedad a los modos de producción y sus consecuencias en nuestro territorio, hoy al paso del tiempo son aguacates, limones, mangos, melones; el maíz, el trigo, el frijol, los lagos azules, los llanos dorados, los bosques inmaculados de coníferas, pertenecen al tiempo pasado. Hoy los drenajes ensucian el agua y la basura de la sociedad de consumo nos rodea, el progreso ha llegado para bien y para mal y éste se mide por parámetros meramente mercantilistas, hasta la cultura, el viejo circo para divertir al pueblo, hoy es para divertir pequeñas oligarquías del cine, la música, la poesía y su éxito se miden por la derrama económica de los visitantes en los hoteles y restaurantes, las costumbres ancestrales de los pueblos originarios se convierten en diversiones pueriles y hedonistas. ¿Cómo hablar del universo con alguien que no concibe el universo? Es imposible. No confundamos el movimiento del estado con el estado en movimiento; el estado lo constituye el territorio, la tierra donde vivimos; el pueblo, la sociedad con sus costumbres, su lenguaje, su cultura, su religión; el gobierno, su estructura burocrática, los representantes; el movimiento del estado lo propician los individuos, los habitantes que viven en el territorio del estado, que tiene un gobierno, que ha heredado de otros gobiernos la desgracia de las deudas pública y privada de parte de esos que adelantaron irresponsablemente el futuro y que hoy le tiene casi inmóvil sin dinero para las inversiones más urgentes, agregue usted los contratos colectivos como el de la Universidad Michoacana, que resume la irresponsabilidad de los rectores que piden clemencia ante la desgracia que ellos propiciaron al otorgar prestaciones excesivas e incrementar el número de trabajadores por contrato desquiciando el rigor de las plazas establecidas. Esa escuela ya no tiene remedio, tiene barrenado el corazón. El Colegio de San Nicolás nada tiene que ver con este organismo público del Estado que está festejando a 100 años, su franca decadencia. Necesitan cambiar y el cambio es a la vez un nuevo comienzo y el comienzo es a la vez un fin.

La falta del Estado de Derecho y la garantía de la paz interior han propiciado la sustracción de territorios del estado bajo la bandera de la autonomía, Cherán es ejemplo y precedente, seguirán otros, los que quieran, pero también seguirán otros en la ilegalidad, declarando su autonomía en territorios que ellos gobiernan bajo la premisa del terror y la muerte, igual que el ejemplo del Colegio de San Nicolás, el Ejército de ahora nada tiene que ver con el Ejército de ayer, es la burocracia la que manda, la patria se confunde con el gobierno y pone al Ejército a su servicio, nada más espero que no lo pongan al servicio del Mando Único.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Carta Abierta

El combate

Pensar sin destruir

El Carrusel

La victoria revolucionaria

Río de estrellas

El baile del perrito

Juego de espejos

Las frutas

El águila

El pobrecito

Los pedazos

El despertar perpetuo

El establo

El Mando Único

Las verdades ocultas

La quemazón

El pájaro

El sol de la mañana

La catrina

Nuestra cultura

El abismo

Recuerdos a la luz de la luna

El ensueño

El castillo

¡Viva la farsa!

¡Viva la farsa!

Los espejos

A los pobres

¿Dónde estás, confianza?

El reverso del júbilo

¿Dónde está la Patria?

Auditoría forense

El Manos

La nada

El caballo de Atila

En manos de 113

Reina por una noche

Día del padre

Para que no se olvide

La manzana

Los pasos perdidos

El atole con el dedo

Foco rojo

La organización

Mayo florido

¿Cómo quieres que te quiera?

Nada ha cambiado

Las conciencias

La primavera

La ilusión

A nadie le importa

Pan y circo

El buey

Los rostros verdaderos

Los mercaderes

Las palabras

¡Viva la farsa!

Las manos temblorosas

El corral de la patria

Los mansos corderos

Las pedradas a la luna

Un abrazo amoroso

¡Viva mi desgracia!

¡Aquí nadie se raja!

La leve sonrisa

Desarrollo con justicia social

El rapazuelo triste

El cambio de Michoacán

El arca de Noé

Día de Muertos

Dialéctica social

La luna de octubre

En el desierto

¿Entierro o incineración?

Derroche de optimismo

El elefante

Los atenazados

La tetilla izquierda

Hasta el copete

Los cuervos

Las nubes

La imaginación

El último recurso

El principio y el fin

Las calenturas ajenas

Un nuevo país

¡Esta es su casa!

Nacionalismo como alternativa

La inquisición

Sin remedio

La última palabra

Bajo el palio

Los miserables

El tañer de la campana

La libertad del llano y la historia mentirosa

A 400 años, recordando a Cervantes

Los buenos deseos

El Caos

¡Soñemos muchachos!

Eternamente agradecidos

El nuevo evangelio

¿Por dónde comenzamos?

Entre el llanto y la risa

Los cascabeles

Los factores del poder

Desde el corazón

La espiga solitaria

El galope despiadado

La tierra de nadie

La catástrofe

El manantial

Carta a los Santos Reyes

Amor y odio

¡Feliz Navidad!

Los ojos cerrados

El enigma

El granito de arena

Los elegidos

El cariño y el rigor

Una canción desesperada

El disentimiento

El abrazo amoroso

La reencarnación

Ramón Méndez

La rebanada de pastel

El gallo muerto

El soñador

¡Viva la libertad!

El cuarto vacío

El primer día

A mi manera

El ocaso

La farsa

Aquí no hay quien piense distinto

La Luna de queso

¡Arriba Apatzingán!

Las fumarolas

Los “vurros”

El tesoro

El único camino

Los dioses vivientes

Compañeros nicolaitas

El día de la verdad

Nota de viaje

La vaca sin leche

Nosotros mismos

Nosotros mismos

¡Desde arriba, hasta abajo!

La locura