Jerjes Aguirre Avellaneda
¡El grito desesperado de la ideología!
Viernes 19 de Enero de 2018
A- A A+

No hay un combate abierto a la ideología para destruirla, con argumentos en su naturaleza y función en el diseño de la sociedad, en su desarrollo y aplicación del principio de justicia. Por el contrario, a la ideología se le comparte con el olvido y con adjetivos de menosprecio, tratando de desacreditarla como forma de pensamiento para comprender la vanidad.

“Ideologizar” es un término que muestra posiciones contrarias a la “verdad pragmática”, que consiste en que todos busquen beneficios sin importar los medios, los costos sociales y los derechos básicos de los demás. “El rollo ideológico” se desprecia burlonamente por lo que tiene de moral y de búsqueda de opciones para la convivencia, con la consigna de “iguales y libres”.

Luciano Concheiro escribió en Nexos de noviembre de 2016 que hoy “el buen político es aquel que tiene ideas maleables…
Luciano Concheiro escribió en Nexos de noviembre de 2016 que hoy “el buen político es aquel que tiene ideas maleables…
(Foto: Especial)



Luciano Concheiro escribió en Nexos de noviembre de 2016 que hoy “el buen político es aquel que tiene ideas maleables… (puesto que) los principios rígidos son un lastre. El compromiso político corresponde a otra época, una en la cual se confiaba en el futuro. Para comprometerse, así sea para ser fieles, debe superarse el presente y pensar en el mañana. Esto se ha vuelto imposible: la única preocupación son los eventos cotidianos”.

Sin embargo habrá que insistir en que sin ideología no hay rumbo, convicción y entrega. Sólo la ideología es capaz de motivar a los ciudadanos, a la gente. El sacrificio y el egoísmo están asociados íntimamente con la firmeza ideológica de las personas, de los combatientes y de los luchadores sociales. Inclusive el sentido íntimo de la vida sólo se logra cuando hay convencimiento ideológico.

Por eso, a pesar de la ignorancia de quienes la consideran muerta, la ideología es un pensamiento político elaborado en la perspectiva de la posición social que ocupe quien capta la malidad, del papel que ocupe y de los intereses que defienda. Especialmente responde a las preguntas de a quién sirve y a quién perjudica el conocimiento objetivo de la realidad social, que es igual a decir a quién sirve y a quién perjudica la verdad o la mentira.

El fundamento de toda la ideología es una sociedad desigual en posesión y oportunidad no sólo de tener, sino de hacer. Porque hay desigualdad, no piensa igual un campesino que un empresario agroexportador, un trabajador de salario mínimo que un dueño de capital. A ello obedece la afirmación de que la ideología política es el pensamiento que corresponde a las clases sociales, los sectores de la población, los grupos y los individuos que los representan.

Sin sociedad desigual, sin ricos y pobres, sin opulencia y miseria, sin todas las oportunidades por un lado y el total desamparo por el otro, la ideología carecía de sentido y sólo podía hablarse de conocimiento de a malidad social para servir a la misma sociedad. Si este no es el caso, la ideología seguiría siendo el indicador seguro para definir la política y los políticos que la practican. En las sociedades divididas y desiguales, el abandono de la ideología es igual a quedarse en la nada política.

Por ejemplo, se afirma que el olvido y la memoria histórica son conceptos relacionados con las funciones diferentes que desempeñan las distintas fuerzas de la sociedad, y en efecto, para quienes han concentrado los privilegios conviene el olvido de la historia y aún su negación. Por el contrario, para quienes han sido excluidos y sometidos, mantenidos en la pobreza y la ignorancia, la memoria histórica y los procesos de cambio son motivo para el encuentro de identidad y fortaleza para la continuidad de sus luchas y realización de sus aspiraciones individuales colectivas.

Igualmente, quienes están a favor del predominio de los intereses extranjeros carecen de interés en la independencia y la soberanía nacional y en sus principales protagonistas. Hablan del ocaso de las naciones y los nacionalismos con el argumento de que la interdependencia globalizadora establece la unioscuridad mundial en las formas de ser y hacer, en las ideas y en la cultura de las contradicciones, simplemente negando que haya contrapuestos, en tanto según la convivencia, lo que hoy es verdad, mañana será mentira.

Por su parte, las mayorías sociales encuentran en la independencia y soberanía nacionales la condición para afirmar que en los diferentes y su falta de conocimiento radica la pluralidad del mundo, con ideas y con culturas propias, con energía y capacidad para resistir las adversidades y la construcción deliberada de futuros alternativos, con el diseño y la alegría de cada pueblo.

La globalización ha privilegiado a las grandes corporaciones internacionales y de hecho, la globalización ha correspondido a los grandes negocios, profundizando la desigualdad entre países y entre pueblos. Es la globalización de los ricos y sus instrumentos de dominación y control. Es una globalización que cancela toda esperanza para los países pobres, que sólo pueden exportar migrantes, llevándose consigo los pedazos de sus propias naciones para perder identidad y quedarse sin alma.

Frente a todos estos hechos, ¿por qué tenerle miedo a la ignorancia? La ideología son principios y valores, son normas éticas y razones de valentía en unos casos y de cobardía en otros. ¿De qué tienen que avergonzarse las derechas o esconderse las izquierdas? Con vigor y resolución habría que promover debates ideológicos para saber quién es quién, debates ideológicos de a de veras, en torno de temas que son indispensables:

La importancia y la vigencia de la historia y la vigencia de las ideas que orientaron los grandes acontecimientos nacionales.

Fortalecer la cultura de la independencia, la soberanía y los cambios con justicia.

Mostrar que el presente y el futuro pueden ser distintos cuando se convierten en objetivos colectivos.

Habría que concluir afirmando, categóricamente, que con ideología puede y debe dignificarse la política. Con ideología puede y debe diseñarse un nuevo México.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Lo viejo y lo nuevo en la democracia mexicana

Recordando a Carlos Marx

Candidatos: entre lo pequeño y lo grande

La nueva realidad migratoria

¿Alguien recuerda a los jornaleros agrícolas?

Elecciones y necesidades de cambio

El futuro que queremos que suceda

Corrupción, discrecionalidad, gabinetes

Política: la convicción contra la creencia

Meade y los nuevos tiempos del PRI

Morena, “el peligro para México” y el proyecto de nación

¡El grito desesperado de la ideología!

En el año que comienza, tiempos para cambiar

Enajenación, ciudadanos y política

Fenómenos nuevos en la democracia mexicana

Clase política y elecciones

Diferencias sociales y elecciones

Las ideas y los intelectuales en la política

Hacia una tipología de candidatos

¿Todo para el mercado o todo para el Estado?

Los mexicanos: ¿por qué luchar?

Las Zonas Economicas Especiales y el desarrollo regional

En política: los jefes y los líderes

¿Por cuál camino: derecha o izquierda?

Pobreza estructural, el tener y el hacer

En marcha, Frente Amplio Democrático… ¿contra quién?

Cuando gana el PRI, ¿gana México?

La globalización en crisis

Reflexiones sobre México y el mundo

¡El Balsas se seca, la población también!

Democracia y cultura

¿Frente anti PRI o anti López Orador?

Resolver los problemas de fondo

Las ZEE y el corredor de pobreza Michoacán-Chiapas

La fuerza histórica de la comunidad indígena

Gobernadores ladrones

Efervescencia y preparativos políticos

Zapata, ¿individuo o comunidad?

Algunas referencias de la izquierda mexicana

¿Hay todavia izquierdas y derechas?

La lectura de las realidades políticas

México, el vacío de liderazgos

¿Oponer el sueño mexicano al sueño americano?

¡Para el debate por Michoacán!

Acelerando los tiempos políticos

En memoria del doctor Robles Garnica

Sin titubeos, la ZEE de Lázaro Cárdenas debe establecerse

En 2017: la difícil construcción del futuro

Corrupción y legitimidad política

Profesionistas: “Ciencia y tecnología para una patria libre”

En su aniversario: Revolución muerta, principios vivos

Ante el fenómeno Trump, lo necesario y a tiempo

¡Para el debate por Michoacán!

¿Todavía sirven los líderes?

Hacia el Centenario de la Constitución

Morelos: el pasado desde el presente

Presupuesto, austeridad y confianza

El Informe: lo dicho y lo no dicho

En la unidad de la izquierda, ¿cuál proyecto?

Violencia estructural, soluciones estructurales

Plan de Desarrollo, intenciones y realidad

CNC michoacana: renovación de liderazgos

En busca de la equidad

Migración michoacana, entre la forma y el fondo

¡Como son los candidatos es la democracia!

¿Se puede reformar la cultura?

(¿) Demostrar que el PRI está de pie (?)

La ZEE de Lázaro Cárdenas: enfoque regional y desarrollo territorial

En estos tiempos: ¿desarrollo o decadencia democrática?

La ZEE de Lázaro Cárdenas: el desarrollo compartido

Los modelos de análisis político y 2018

La ZEE de Lázaro Cárdenas: entre la idea y la realidad posible

Repensar la cultura y el desarrollo

Entre la demagogia, los medios y la insatisfacción democrática

Creencias y cambio de creencias

Lázaro Cárdenas: De Sicartsa a Zona Económica Especial

Relevos en la CNC michoacana

La clase empresarial michoacana

Aniversario: el modelo zapatista de lucha

Silva Tejeda: ¿Nuevo líder, nuevo PRI?

¡Para el Debate por Michoacán!

Desocupación y empleos emergentes

Remesas y problema migrante

Para entender la sociedad: ¿Sirve la teoría?

Absurdos sin corrección del campo michoacano

El Papa, los problemas y las soluciones

El ejido: Entre la ignorancia y la mala fe (Cuarta parte)

El ejido: el más grande despojo de la historia (Tercera parte)

El campo michoacano: Diez temas pendientes Segunda parte

Lo hecho y no hecho en el campo michoacano (primera parte)

Lo nuevo en el campo michoacano

Gobierno, presupuesto y política

Poder, plan, desarrollo y modelo

Foros de Consulta y Plan de Desarrollo

La costumbre de vivir con violencia

Revolución Mexicana hoy, frustraciones y hartazgos

Las Truchas, frustraciones y posibilidades

Belisario Domínguez ennobleció a la patria

Plan de Desarrollo, método y compromiso

Año difícil: presupuesto 2016

Zonas Económicas Especiales y regiones pobres de Michoacán

El nuevo comienzo, sólo con pueblo y gobierno

¿Es posible un gobierno sin mitos?

El reto de organizar al pequeño productor rural

Secretaría para la ciencia y la tecnología

Nueva administración para nuevo gobierno

Nuevas visiones para los nuevos ayuntamientos

Por un equipo de gobierno sin vicios y con rumbo

En el PRI, ¿sólo cambio de dirigentes?

La pobreza, organización y nueva cultura

La pobreza y sus retos, ¿es lo mismo explicar que medir la pobreza?

Cuba-Estados Unidos; una nueva historia

Los michoacanos, principio y fin del desarrollo

¿Es posible un programa del nuevo gobierno?

¿Organización política y candidaturas independientes?

¿Las mayorías nunca se equivocan?

La Tierra Caliente de Huetamo

Darle rumbo al campo

Replanteando estrategias: Michoacán y sus regiones

Los debates y la cultura política

Algunos de los muchos pendientes

Campañas: agotamiento de los viejos proselitismos

El vacío de liderazgos

Elecciones 2015: ¿para creer en la democracia?

¡Para el debate por Michoacán!