Francisco Lemus
La política y el heroísmo
Jueves 25 de Enero de 2018
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Sin lugar para los héroes, la política se encuentra en una crisis generalizada por el desprestigio al que ha estado sujeta esta actividad que, si es que existe una naturaleza humana, sería solamente explicada por lo que ella representa: las relaciones de poder entre los seres humanos.

Ante el fraude planeado por el gobierno en torno a los recursos para la reconstrucción nadie se moviliza
Ante el fraude planeado por el gobierno en torno a los recursos para la reconstrucción nadie se moviliza
(Foto: Cuartoscuro)

Mientras que en los primeros días que siguieron al terremoto del 19 de septiembre pasado la movilización de personas, sobre todo jóvenes, superó incluso lo que en términos de recursos humanos se necesitaba en ese momento, hoy vemos que ante el fraude planeado por el gobierno en torno a los recursos para la reconstrucción nadie se moviliza.

Y es que hacer un reclamo efectivo, movilizarse en torno a este “desastre político”, implica acción organizada, y a diferencia de cuando alguien “salva” a una persona, a un animal indefenso o ayuda a cargar mil botellas de agua, en la política nadie tiene la gloria garantizada; por el contrario, las sospechas y dudas están a la orden del día.

Los malos manejos del gobierno federal en los recursos para la reconstrucción han sido indignantes, sin embargo no han sido objeto de una verdadera respuesta por parte de la ciudadanía, algo que contrasta notablemente con la agitación que se generó en septiembre pasado.

Cuando parecía que la organización de las bases por sí mismas de la población podían poner a temblar a los gobiernos, la realidad nos demuestra que es sólo la acción inmediata, la que puede pintar de héroes a algunos, la que efectivamente moviliza. Pero arriesgarse a ir más allá, en torno a la acción política, es algo que todos prefieren evitar.

Esto no es casualidad, la acción política genera desconfianza, suspicacia y se asocia en todo momento con negras intenciones, pues el actuar de la mayoría de los políticos ha abonado a esto. Una ausencia real de compromiso con la sociedad, así como constantes incongruencias, han llevado a esta situación.

Pero también es ingenuo esperar que la política la hagan los ángeles, personas libres de todo pecado, con moral a toda prueba; pero esto es lo que se le exige a cualquier personaje que representa un liderazgo político por mínimo que sea.
Se ha generado una opinión pública que suele ser implacable con cualquier personaje que presenta una postura crítica, pero excesivamente tolerante con quienes desde la política ejercen algún poder.

Un joven estudiante que reclama sus derechos puede ser linchado mediáticamente por cualquier desliz, mientras que el gobernante que roba y defrauda a millones de personas simplemente es objeto de un escándalo semanal y después el asunto queda en el pasado como si ni siquiera hubiera sucedido.

En estas condiciones es mejor ser el “desinteresado” personaje que rescató a un perrito de entre las ruinas de un edificio que ser quien se une a las protestas y reclama que los gobernantes tengan un mínimo de decencia o dejen sus cargos y se les presente ante la justicia.

Desafortunadamente la mayor parte del tiempo lo que México requiere son personas que estén dispuestas a actuar políticamente, debatir, denunciar y colaborar en esfuerzos colectivos que vean más allá de las situaciones de corto plazo, pues es en el largo plazo, en los procesos políticos, en los que se puede, efectivamente, transformar a este país.

Sobre el autor
Francisco Javier Lemus Yáñez Es doctorante en Ciencias de la Sostenibilidad por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Estudios Políticos y Sociales por esta misma universidad, y Licenciado en Economía por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH). En 2010 inició sus labores como reportero de economía en Cambio de Michoacán, desde 2011 colabora con el segmento Visor en el cual trata temas de economía, política y sociedad. Es profesor de asignatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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