Samuel Ponce Morales
La Conspiración
El Mosh
Jueves 25 de Enero de 2018
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En abril de 1999, un grupo de estudiantes adheridos al Consejo General de Huelga estalló un paro que marcó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la institución académica por excelencia en el país, para exigir la eliminación o condonación de ciertos pagos que no estaban dispuestos a cubrir.

Alejandro Echavarría Zarco, apodado El Mosh, detenido tras la huelga en la UNAM
Alejandro Echavarría Zarco, apodado El Mosh, detenido tras la huelga en la UNAM
(Foto: Especial)

Esta medida paralizó las actividades de la casa de estudios durante diez meses, de abril de 1999 a febrero del 2000, en lo que constituye una de las peores crisis del plantel en la historia moderna, afectando a miles de alumnos de todas las licenciaturas.

Uno de los principales impulsores del movimiento estudiantil fue Alejandro Echavarría Zarco, apodado El Mosh y quien cursaba la carrera de Sociología; sin embargo, luego de arribar a un acuerdo continuó el dominio de los más radicales.
Ante lo anterior se provocó la incursión de la Policía Federal para recuperar las instalaciones y detener a los responsables, entre ellos El Mosh, quien estuvo aproximadamente seis meses preso por estos hechos que coronaron un negro episodio en la vida universitaria de México.

Desde entonces poco o nada se sabía del ex líder estudiantil, hasta que apareció en Michoacán, ahora encabezando otra toma: la de la Secretaría de Educación en el Estado, junto a otros integrantes de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

El Mosh fue detenido alrededor de las 20:00 horas del pasado martes en un operativo instrumentado por la Policía Michoacán para liberar las instalaciones educativas que la CNTE mantenía tomadas desde el pasado 8 de enero. En total fueron nueve las personas detenidas en esta acción operativa.

Ahora se sabe que al cobijo del ala más radical de la CNTE, El Mosh se convirtió en maestro del nivel básico en esta entidad. Su plaza la obtuvo 1º de febrero de 2011 bajo el gobierno de Leonel Godoy, ahora simpatizante del líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

El Mosh cuenta con la clave presupuestal 110071251E28100.0033553, adscrito a la Escuela José María Morelos del municipio de Álvaro Obregón, en un horario de 18:00 a 21:30 horas. Imparte, en teoría, clases a personas adultas.

Pero de acuerdo con las fuentes, en los hechos Echavarría no ejerce frente a grupo. Su función es generar desestabilización al amparo del ala más radical de la CNTE, la cual no solamente efectúa cierre de avenidas, calles y carreteras, también bloquea plazas comerciales y bancos.

Y últimamente, aliada con identificados integrantes y simpatizantes de Morena, sabotean actos proselitistas del precandidato del PRD a la Cámara Alta del Congreso de la Unión, Antonio García Conejo, como ya ha ocurrido en la región de Tierra Caliente.

Originario del Estado de México, el ahora integrante de la CNTE está identificado como cabeza de un grupo de choque al interior del sindicato magisterial denominado El Bloque.

Ayer, El Mosh y los demás centistas detenidos por la toma de las instalaciones de la SEE (donde además se detectaron diversos daños al mobiliario y la sustracción de equipos de cómputo) esperaban que el Ministerio Público les definiera su situación legal.

La reaparición de esta figura que saltó a la fama por la toma de la UNAM no debiera quedarse sólo con el tema de su detención. El asunto se debe investigar más allá y la CNTE también le debe una explicación a la sociedad, porque todo indica que El Mosh tenía otros objetivos muy distintos a la impartición de clases.

Nada es lo que parece



Pese a su austero discurso, una inadecuada organización y el acorralamiento de la prensa, todo indica que José Antonio Meade, aspirante presidencial, cumplió sus expectativas con el priismo michoacano, mucho más por sus reuniones en corto con figuras estatales de su partido político que por nada.

Conjuro



La CNTE se convirtió en un alfil partidista y sin más bandera que la anarquía arreció sus tambores de guerra en busca de convertirse de victimario en víctima…

Sobre el autor
Samuel Ponce Morales Michoacano por residencia, periodista empírico, posee dos premios estatales en crónica y en entrevista; ha sostenido charlas con la escritora Elena Poniatowska, el pintor Alfredo Zalce, el futbolista Diego Maradona, el fotógrafo cubano Alberto Korda, y el comandante sandinista Tomás Borge; ha transitado como reportero en Excelsior y El Universal, así como corresponsal de La Jornada; ha sido jefe de Información, de corresponsales y de multimedia, así como columnista de Cambio de Michoacán...
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