Martes 13 de Febrero de 2018
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El fin justifica los medios, dice el lugar común con que se explica el pensamiento de Nicolás Maquiavelo. Los hombres del poder y su comportamiento así lo determinan desde siempre: la lucha por el poder es descarnada. Antes se decía que el poder solamente se conquistaba por medio de las armas y así era, hoy es el sistema democrático el que determina la lucha por el poder, no hablo de la democracia porque esa no existe, hablo del sistema democrático, del juego electoral de partidos y ciudadanos que quieren ser representantes de sus pueblos.

Nadie habla del respeto a los Símbolos Patrios
Nadie habla del respeto a los Símbolos Patrios
(Foto: Especial)

“¿Con qué ojos, divina tuerta?”, ¿con que merecimientos se propone un aspirante?, tiempo, modo y circunstancia lo determinan y ¡claro!, los grupos de poder al interior de los partidos, que son determinantes al momento del dedazo, si es bueno o es malo, si es hombre de buena o mala fe, eso no importa, el quiere ser a toda costa y ya urgido, se somete al escrutinio y a la votación del pueblo, el problema ya sabemos es que los votos, es decir la voluntad de los votantes, se manipula con maicito, cemento, gorras, camisetas, dinerito o vía los medios masivos y el chisme caliente; las ideologías, la explotación del hombre por el hombre, la violencia policial y militar, los impuestos a los trabajadores, el robo de las pensiones y jubilaciones, el comercio informal, las invasiones de tierras, los asesinos sueltos, la drogadicción y el vicio, el cinismo de los moches, la venta y concesión de la patria al extranjero, la deuda externa e interna, todo eso les importa madre, votarán desde el rencor y la esperanza. Más de lo mismo, se irá una oligarquía y llegará otra más voraz, o el golpe de timón hacia lo desconocido, hacia una propuesta de honestidad y decoro. En un sistema controlado por las empresas extranjeras, el problema no es llegar al poder, sino controlar el poder, la gobernanza implica templanza, conocimiento y ausencia de pálpitos y temblores, además de la honestidad y el decoro. Todos traen cola que les pisen, nadie acaba de nacer ni ha sabido huir de los aduladores que buscan su provecho y hasta las ligas se llevan, ratas y cucarachas hay por todas partes, aquí y en China. Para rodease de hombres capaces y fieles, habrá que escuchar al ángel de la guarda porque no se puede gobernar solo, más aún si se aspira a vivir en la libertad y la justicia. ¿Quién anda pegado con los candidatos? ¿Quiénes mandan en los cuartos de guerra? La gerontocracia puede ser un reconocimiento a muchas vidas de congruencia, pero son modelitos pasados de moda que no aguantan los acelerones de la vida moderna. ¿Que sistema económico queremos? ¿Capitalismo privado? ¿Capitalismo de Estado? ¿Socialismo democrático? El primero subsiste sobre todas las cosas, hasta del Estado que no puede controlar las grandes empresas que saquean los recursos del país y se llevan las utilidades al extranjero, es el libre mercado, recuerden que no tenemos patentes ni de la pasta de dientes, ni del jabón de olor, ya no digamos de máquinas y herramientas, somos satélites del imperialismo; si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada, pero no seas servil ni lambiscón; el capitalismo de Estado está desmantelado con las políticas neoliberales que vendieron las empresas del Estado al mejor postor o al mejor amigo dentro de los postores hoy ricos entre los ricos.

El socialismo democrático es una vieja aspiración de los luchadores sociales de la izquierda, pero para llegar a él se requiere la organización de una base social amplia y decidida hoy igualmente desmantelada por el neoliberalismo de priistas y panistas, el ejido dejado a su suerte, los sindicatos aislados, las clases populares depauperadas, con salarios de hambre y lacradas por los males sociales de la desilusión, el desempleo, la drogadicción y el alcoholismo.

¡Legalizar la mariguana! A todos lo que así piensan ojalá les toque un hijo mariguano para ver si apoyan la iniciativa. Perdonar a los narcotraficantes es otro rebuzno, no podemos abrir la caja de Pandora para dejar salir las miserias humanas.

Nadie habla de la familia ni el respeto a los Símbolos Patrios, todos hablan del fraude de los gobernadores, de la bandera en manos de los sátrapas, de un Himno Nacional incomprendido, de una Constitución con 700 remiendos de tantas pisoteadas, este no es el país que nuestros padres nos dejaron, busquemos las oportunidades y los desafíos y actuemos, organicemos, en consecuencia; así como Georges Braque, el genial pintor y escultor francés, decía: “Un limón al lado de una naranja deja de ser un limón y la naranja una naranja para convertirse en frutas”, así, un campesino al lado de un obrero, de un carnicero o de un contador, deja de ser campesino, obrero, carnicero y contador y se vuelve pueblo, ciudadanos que viven y sienten y votarán el día de las elecciones.

Pero el sistema democrático llega hasta ahí donde termina lo electoral, al reconocer al triunfador de las elecciones termina la democracia mal entendida y comienza la autocracia, el autócrata reyezuelo sin corona, inicia su reinado rodeado de su corte aplaudidora, si es de izquierda o derecha o mas a la derecha, no importa, la oligarquía tiene sus raíces podridas. La democracia electoral es el circo de las oligarquías. El pan se lo quedan a deber.

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