Salvador Molina Navarro
Derecho a qué...
¿Qué protege el derecho humano al trabajo?
Martes 3 de Mayo de 2016
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Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado.
Alberto Pincherle.


El pasado 1º de mayo se celebró, de nueva cuenta, el Día del Trabajo, fecha en la que en varios países del mundo salieron los obreros a las calles para exponer sus inquietudes. Ante este panorama es importante fijar una postura real acerca de lo que el trabajo significa para los mexicanos, qué es el trabajo como derecho humano, qué función tiene el trabajo en el progreso social. En fin, hablar de trabajo en términos llanos, el trabajo como forma de subsistir, lo que es real y lo que debe ser.

El gobierno presume medidas o indices para señalar el aumento del trabajo y la disminución del desempleo, para esto se acuñan nuevos términos como el trabajo informal, o el trabajo indirecto.
El gobierno presume medidas o indices para señalar el aumento del trabajo y la disminución del desempleo, para esto se acuñan nuevos términos como el trabajo informal, o el trabajo indirecto.
(Foto: Cuartoscuro)

Sin duda, a lo largo de los periodos de gobierno vemos cómo se presumen medidas o índices para señalar el aumento del trabajo y la disminución del desempleo, para esto se acuñan nuevos términos como el trabajo informal, o el trabajo indirecto que, en ambos casos, no pueden sostener una cifra cierta, sino que es un cálculo y como tal, descansa en apreciaciones subjetivas e irreales, así se ven mejorados los niveles de acceso a empleos y la baja del desempleo.

Pero el trabajo como derecho humano debe garantizar una capacidad adquisitiva con exigencias mínimas, como el acceso del trabajador y su familia a una alimentación balanceada y adecuada, a una educación de calidad, a un transporte, a la diversión y esparcimiento adecuado, a garantizar la salud y la atención médica necesaria, a acceder a una vida con calidad en la vejez, al vestido, a un hogar digno, a lo que se denomina un mínimo vital, donde se garanticen, por parte del Estado, el desarrollo individual, familiar y social, donde el estado dote de herramientas mínimas para que todos podamos acceder al progreso continuo y permanente, el trabajo debe dignificar al hombre y dignificar al hombre es dotarlo de calidad humana y de una vida lejos de la miseria.

Ahora bien, el trabajo que actualmente impera en nuestra sociedad mexicana, ese que está en aumento, ese que combate al desempleo, no nos da el acceso al mínimo vital, ni siquiera permite en pensar en el progreso constante, no es el trabajo que reza la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 123, no es el trabajo de las convenciones internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, no ayuda a combatir el trabajo infantil, no ayuda a combatir la desigualdad social, sólo permite la subsistencia y sus consecuencias, como permitir abusos de los empleadores para no perder el paupérrimo empleo, como permitir una paga que no cubre las necesidades indispensables de la persona, como permitir que nuestros hijos, aun siendo niños trabajen jornadas de adultos; como renunciar a una educación para poder acceder a un empleo, como saberse y sentirse esclavo, tal cual lo narra el libro México bárbaro , como renunciar a los sueños y a una vida digna.

Esta es la importancia de una trabajo digno, impulsar el sueño de las personas, alimentar el hambre de crecimiento, saberse dotado de herramientas para el progreso, gozar, conocer y vivir la garantía del mínimo vital; tener tiempo para disfrutar de la familia, tener energía para la diversión y esparcimiento, poder acceder a una mejor calidad de vida, a una estructura o plan de vida adecuado, tendiente a la mejoría personal, familiar y social; ver en la preparación una forma para acceder al progreso mediante un mejor trabajo. Todas estas expectativas de derecho deben ser impulsadas por los gobernantes, por el sistema, por la justicia y el derecho, y así como es de importante impulsar estos derechos también es así de trascedente la responsabilidad de nosotros, los ciudadanos, que con nuestros votos elegimos siempre a los mismos, que votamos inconscientemente sin reflexionar en el pasado, sin siquiera indagar en el pasado de aquellos que pretenden ser votados. Por eso es responsabilidad de todos el fracaso del gobierno, por eso somos los promotores del futuro propio, de nuestra familia y de nuestra sociedad. Así pues, debemos caer en cuenta qué tenemos por trabajo y qué debemos tener por trabajo, ese cambio lo obtendremos con el solo hecho de votar con conciencia y conocimiento de causa, ese cambio lo aseguraremos cuando nos hagamos cargo de nuestra responsabilidad… mientras seguiremos siendo actores del papel de víctimas que ya tenemos tan ensayado.

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