Samuel Maldonado B.
Repercusiones
En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring
Martes 27 de Marzo de 2018
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Enrique Peña Nieto, actual presidente de México con quien Andrés Manuel López Obrador contendió en las elecciones del 2012.
Enrique Peña Nieto, actual presidente de México con quien Andrés Manuel López Obrador contendió en las elecciones del 2012.
(Foto: Cuartoscuro)

El fin de la semana anterior los mexicanos presenciamos una fuerte cargada pero en contra de quien desde el inicio de las precampañas electorales hacia la Presidencia de la República ha venido sosteniéndose con gran ventaja sobre los dos secundarios candidatos, de tal manera que Andrés Manuel López Obrador, desde el inicio de las precampañas, prácticamene se mantiene como el preferido para conquistar el gobierno de la República.

AMLO no solamente es asediado por sus contrincantes (que es lo normal en cualquier campaña), sino que el propio Enrique Peña Nieto, quien se muestra sumamente preocupado no tanto porque se le termine el hueso, sino porque su candidato ex secretario de Estado, Meade, prácticamente no levanta, y desde su denominación como aspirante a ocupar Palacio Nacional se le ha colocado en el tercer lugar de las preferencias ciudadanas.

Tal vez sea esa la razón por la que el ex gobernador del Estado de México se siente sumamente nervioso, actitud que lo induce a descargar todo se verbo y su enojo en contra de quien en las múltiples exploraciones realizadas, principalmente por las encuestadoras GEA–ISA, IPSOS y las del periódico El Financiero, mismas que se encuentran a continuación:

AMLO Meade Anaya Zavala

EL Financiero 42% 24% 23% 7%

GEA-ISA 37% 32% 28% 2%

IPSOS 36% 15.1% 22.7 2.8%

Promedio 38.33% 23.7% 24.56% 5.8%

Todo México lo sabe, o al menos está consciente de que el oriundo de Macuspana, Tabasco, por tercera ocasión es candidato favorito para la Presidencia de la República; la ciudadanía no ignora que en la última elección presidencial que se realizó fue cometido otro gran fraude presidencial ordenado por “ya sabemos quién”, y como consecuencia del mismo, le arrebataron a la mayoría nacional la Presidencia de la República, tal como lo hicieron en 1988, cuando Cuauhtémoc Cárdenas, abanderado por el Partido de la Revolución Democrática (ahora de la involución democrática), fue candidato por una coalición de partidos de izquierda, que ahora la mayoría de esos partidos antagónicos al sistema se suman Morena.

Popularmente no había duda de que el ganador de la contienda en 1988 había sido el ingeniero Cárdenas. En todo el país se recolectaron boletas semiquemadas que demostraban el fraude, incluso las que se lograron llevar hasta la sede del Congreso nacional, llegó el Ejército no para cuidarlas, sino para terminar de quemarlas.

Casi al fin de la semana anterior, algunos de los voceros oficiales al gobierno, prácticamente incrustados en Milenio, no solamente cuestionaron fuertemente al candidato presidencial, sino que algunos se pasaron de la raya y al no poder batir al candidato, groseramente se condujeron, pero en fin, en la guerra electoral todo se vale, e incluso, incluso, subir al ring a Peña Nieto.

En la actual campaña presidencial los que permanentemente han vivido del presupuesto público y que ya saben bien que su candidato no prospera, brincan, se jalan los pelos por las propuestas que tiene el candidato presidencial de Morena, pero principalmente porque su candidato no levanta nada.

Por todo lo anterior, el “gran dedo” se sube al ring, se mete en la pelea, se vuelve agresivo, nervioso, como dice AMLO, sin que pueda encontrar a alguien que sea del peso de Andrés Manuel. Finamente meten a Marga para quitarle puntos a Anaya.

¡Lástima, Margarito!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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