Samuel Maldonado B.
Repercusiones
La consigna, todos contra AMLO
Martes 3 de Abril de 2018
A- A A+

Andrés Manuel López Obrador.
Andrés Manuel López Obrador.
(Foto: TAVO)

Es el grito de guerra que sale desde Los Pinos y que es escuchado principalmente en los búnkeres de los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Involución Democrática y, desde luego, en otros bunkercitos controlados supuestamente por quienes aspiran y suspiran por llegar a sentarse en la silla presidencial, misma que por la indolencia de quien la ocupa está pa’tirarse a la basura, tal como sucedió, se dice, en Fuenteovejuna.

Los tres aspirantes coleros, quienes aun cuando no lo digan van como Fernán Gómez, comendador mayor de la Orden de Calatrava, sin escrúpulo alguno van contra el candidato que, en su tercer intento, va punteando con un margen de ventaja, misma que los estudiosos en materia de encuestas y loterías consideran que difícilmente lo puedan abatir.

En el teatro nacional viene desarrollándose esta dramática pero necesaria comedia, en la que se dilapidarán miles de millones de pesos que llegarán a las manos de los industriales de la comunicación, de grandes impresoras, que podrían ahorrarse y usarse en paliar algunas de las múltiples necesidades que tiene nuestra Fuenteovejuna.

En los tres meses siguientes, encabezado por quien no ha sabido arreglar la silla rota, el inquilino de Los Pinos la usa para emitir sus demenciales sueños de Ejecutivo y atacar al candidato de Morena, por lo que en respuesta, militantes de este partido comienzan tempranamente a analizar lo que se puede hacer con la residencia de Los Pinos, pues ya el candidato presidencial con mayor tendencia a ganar las elecciones, Andrés Manuel López Obrador, ha indicado que él no habitará esa residencia.

Por lo anterior, un grupo de “neomorenistas” encabezados por Tatiana Clouthier ha comenzado una campaña para buscar el mejor uso que se le pueda dar a esa lujosísima residencia, ubicada en una extensa área del Bosque de Chapultepec.

Cabe recordar que prácticamente dos siglos antes, el Imperio mexicano tuvo su sede en ese hermoso palacio, mismo que al triunfo de la República albergó a los cadetes del Heroico Colegio Militar. Fue mandado construir por el virrey Bernardo de Gálvez, entre los años de 1774 -1788 y, muchos años después de la invasión norteamericana, estando en desuso, se instaló el Observatorio Astronómico de México, mismo que duró en esas instalaciones poco más de cinco años, y nuevamente fue ocupado por el Heroico Colegio Militar. A partir de 1944 ha sido sede del Museo Nacional de Historia.

Como es del conocimiento público, en el año de 1934, el general de división Lázaro Cárdenas fue candidato presidencial y ya declarado presidente no quiso residir en el Castillo de Chapultepec, y tengo entendido que fue a vivir a una modesta residencia que el mismo denominara con el nombre de Los Pinos, en recuerdo de su relación amorosa con doña Amalia.

Andrés Manuel López Obrador ha dejado saber que de ganar la actual contienda a la Presidencia de la República “no habitará la residencia oficial”, sino que esta moderna y lujuriosa construcción será utilizada para mejores causas. Dio a conocer que posiblemente se transforme en un gran centro cultural, donde la gente pueda acceder y pueda recrearse con exposiciones varias y conciertos musicales, que ya lo dan los miles de pájaros de esa área de recreación de casi 50 hectáreas.

A Los Pinos se les habrá de encontrar un mejor uso recreativo para los mexicanos en lo general. En fin, para encontrar un mejor uso de esta gran residencia, Tatiana Clouthier será la responsable del proyecto general. ¡Así sea!

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

Los suspirantes y Porfirio Díaz

¡Mi voto para...!

¡Poderoso caballero...! Rico Mac Pato

¡Una jauría de lobos!

¡Soy una idea!, Lula, dixit

La consigna, todos contra AMLO

En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring

¡Lástima, Enrique!

Debatir o no debatir

¡Los mexicanos somos “mucha cosa”!

El gran dedo electoral

¡Ya huele a muerto!

El derbi presidencial

¡Huy que miedo... ahí vienen los rusos!

De sentimientos y sufrimientos, ¡ser o no ser!

Marichuy

¡Buscando una sombra que los cobije!

¡Sufragio efectivo, no reelección!

¡Feliz año, amor mío!

Andrés Manuel López Obrador, ¡el gallo a vencer!

Muchos para tan poca leche

Collares de flores para los elegidos

Los huachi...uleros del país

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!

De piratas o bucaneros

Don dinero rompe cadenas

Sin obstáculo alguno; en caída libre

Y en México, ¿cuándo?

La guerra de papel termina

¡Más dispendio mayor pobreza!

¡Más dispendio mayor pobreza!

¿Por quién no votar?

Réquiem por un partido

En Morelia, una victoria pírrica

Del patrón oro, a la miseria nacional

¡Hasta el color ha perdido!

Nada para nadie