Aquiles Gaitán
Opinión
Carta Abierta
Jueves 10 de Mayo de 2018

Sr. Lic. Vicente Godínez Zapien Director de Cambio de Michoacán

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Te saludo con el afecto de siempre y con el optimismo con el que compartimos la visión de la vida. Esta es una solicitud para una tregua de mayo a octubre, inclusive, pasando el día de mi cumpleaños, el día de San Judas Tadeo, a quien seguramente me encomendó mi madre, una tregua para terminar un par de proyectos literarios que me demandan atención y cariño, lo quiero hacer y lo voy a hacer.

No pretendo alejarme de la toxicidad política del momento, de este surrealismo trágico fuera de la realidad, “la suerte está echada” para dos hombres que están dando la batalla de su vida, en la que llevan la consigna de vencer o morir, de dos hombres que cambiarán la historia de México y de Morelia, apuesto y doy a 60 para los que sean galleros, por el Pejelagarto y por Fausto Vallejo.

Se deben establecer plantas de tratamiento de aguas de drenaje.
Se deben establecer plantas de tratamiento de aguas de drenaje.
(Foto: Cuartoscuro)

No van juntos por mera circunstancia, pero son la única opción que se ve viable, todo lo demás es Cuahutitlán; cada pueblo tiene su propia circunstancia municipal, es decir, su propia tragedia, de los diputados locales y federales todo está como un puño de monedas al viento, Cristóbal Arias tiene asegurado su puesto en el Olimpo, ¡es la voz del pueblo!, con mi puño en alto ¡clamo! Por la preservación del medio ambiente, porque se vea con seriedad y compromiso el establecimiento de plantas de tratamiento de aguas de cada pueblo donde haya drenaje, de lo contrario se acabarán los lagos de Pátzcuaro, Cuitzeo y Zirahuen, se acabará la vida de los ríos que terminarán como el parque lineal del Río Chiquito en Morelia, un drenaje a cielo abierto con bellos andadores y esculturas caras. ¡Clamo! Por el control adecuado de los desechos solidos, separar los orgánicos, los inorgánicos, el plástico y el vidrio es un sueño, como lo es el control de los residuos peligrosos y los biológico-infecciosos. Se requiere mano dura contra la basura ¿Dónde he oído eso? Se requiere de acciones sin rapiña para que esto funcione; ya pagamos más por tirar la basura que por el Impuesto Predial. Los bosques ¡rueguen por ellos! Porque se vayan al cielo. Morelia sigue siendo “bachélia” y al gobierno municipal parece no importarle, como tampoco le importa si las constructoras contratadas para pavimentar pedazos de calles por todo el pueblo o si las terminan a tiempo o si las terminan completas o bien hechas, si ponen señalamientos de seguridad, o diseñan rutas alternas para el transito fluido ¿Cuántas mentadas de madre recibirán a diario, nada mas por la calle de J.J. Tablada en la subida para Altozano?

No quiero convertir esta carta Güero, en un rosario de señalamientos que ya he reiterado en muchas ocasiones, no voy a hablar de la seguridad y de la inseguridad, de los muertos nuestros de cada día, ni de políticas fallidas que no llegan a estrategias ¡Que Dios los perdone! Y que ¡viva la farsa! Quiero decirte que no he perdido la confianza en un medio de difusión como el tuyo, que es la única tribuna, el único camino que existe para decir las cosas por su nombre y proponer con total libertad alternativas de organización social, tengo contigo, como lo tengo con los lectores de tu periódico, una identificación ideológica, la tenemos como nicolaitas, comprometidos desde el colegio, con los ideales del nicolaicismo hoy perdidos en el mundanal ruido del sindicalismo y administraciones amateurs.

Dije líneas atrás que con mi puño en alto ¡clamaba! Y ¡clamo! Por la preservación de los ideales de todos los nicolaitas preclaros y honestos, que nos antecedieron, no digo nombres porque sería injusto, pongo como condición preclaros y honestos, antes de despedirme con la estrofa de Canto a Stalingrado de Neruda, podría haberlo hecho desde el odio, citando el final del testamento de Neruda, pero lo hago a pesar de que Stalingrado ya no existe y Stalin está en el basurero de la Historia, lo hago con los versos de Canto a Stalingrado con que despedí el discurso que pronuncié a nombre de los alumnos consejeros universitarios en la ceremonia en que se le otorgó el doctorado honoris causa post mortem al Dr. Salvador Allende en el Teatro Rubén Romero” “Aunque mueras no mueres, porque los hombres ya no tienen muerte y deben seguir luchando desde el sitio en que caen, hasta que la victoria no esté sino en sus manos, porque otras manos cuando las vuestras caigan, sembrarán por el mundo los huesos de los héroes para que su semilla cubra ¡toda la tierra!”

¡Nos vemos en noviembre!

Saludos Güero.

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