Salvador Molina Navarro
Derecho a qué…
“La esperanza de México”
Martes 10 de Julio de 2018

“Quiero pasar a la historia como un buen Presidente de México” Andrés Manuel López Obrador.

A- A A+

El efecto “Morena” ha marcado la vida política del País, no se esperaba una victoria absoluta, André Manuel López Obrador tendrá una gran fuerza política, su gobierno estará acompañado de un importante número de Senadores, Diputados Federales y Diputados Locales en las diversas Entidades Federativas, asimismo arrasó en varios de los Municipios y cabildos, tiene la cama puesta, el reto es mayúsculo pues no podrá poner el pretexto de que no tienen eco sus propuestas o ideas en el Legislativo Federal y local y en los municipios.

Andrés Manuel López Obrador pretende establecer una nueva forma de gobernar la República, siempre ha sostenido un discurso de intolerancia a la corrupción, a lo suntuoso, a la injusticia, propone igualdad y desparecer el clasismo, señala que disminuirá la brecha entre los pobres y los más ricos.

Estos discursos lo han hecho blanco de calificativos como populista, demagogo, incluso han referido que México se convertirá en un Venezuela.

Todos estamos atentos a los actos que realiza el virtual Presidente, advertimos que llega a sus citas en un auto sencillo y sin guaruras, como cualquier hijo de vecino; sin embargo, lo importante, el reto mayúsculo iniciará el venidero 1° de Diciembre, al tomar posesión como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, ahí acabará cualquier acto intrascendente como verlo en un carro sencillo caminando en la calle sin protección, ahora será Presidente, ahora tendrá, por ley, guardias y protección, ahora tendrá el mando y tendrá de compañeros al Congreso de la Unión y varias legislaturas locales.

Pero qué esperamos de un Presidente tan sui generis?, no debemos depositar nuestra esperanza un una persona, cualquiera que sea, Andrés Manuel con todo el esquema y escaparate que le acompaña no logrará terminar con la pobreza, no podrá abatir la corrupción, no pondrá fin a la suntuosa vida de los políticos, aún de lo su partido, no dejará a la injusticia fuera de nuestra realidad diaria, no habrá la igualdad que propone, en fin, no podrá entregar finiquitado su compromiso, nada de esto depende solamente de él, todos éstos rubros tiene mucho que ver con nosotros en lo individual, hemos creado y hemos comprado la idea de que la corrupción impera en el País por que el Presidente es corrupto, porque los políticos son corruptos, porque los otros son corruptos, pero no aceptamos que la corrupción se mantiene viva gracias al ciudadano, la toleramos, la practicamos, la usamos y nos beneficiamos de ésta.

Lo suntuoso de los políticos es una realidad, no importa si viajan en auto compacto mientras la gente lo ve, lo suntuoso está en su forma de vida, en las propiedad que han adquirido gracias a sus cargos públicos, en sus cuentas bancarias, en todo lo que les converge y que los hace ilícitamente ricos, eso no terminará con Andrés Manuel, prueba de esto son sus candidatos, ahora muchos ya electos, gente con bastante poder adquisitivo, el que han obtenido al servirse de sus anteriores cargos públicos, ya sea en el PRD, en el PRI o hasta en PAN, la mayor parte de la gente que ahora compone el Partido MORENA, son políticos viejos, son los mismos que otrora el mismo López Obrador tachaba de corruptos y de pertenecer a la mafia del poder, a estos indicativos no les hemos dado la lectura que se merece, los hemos obviado con el fin de mantener viva “la esperanza de México”.

No!, no dejemos de entender que Andrés Manuel López Obrador no viene del exterior es un político de sepa, ha acordado en lo oscurito candidaturas y puestos, no es pulcro ni libre de manchas, no podemos dejar de ver lo que está frente a nuestros ojos, no podemos dormir el sueño de los justos y dejar de hacer nuestra parte.

“La esperanza de México”
“La esperanza de México”
(Foto: Especial)

En tres años seguiremos enojándonos con los políticos, aún de los de MORENA, que dejan sus cargos para buscar nuevos escaños, ya hemos escuchado a candidatos que apenas han sido electos y ya están pensando en buscar la gubernatura por Michoacán, toda vía ni toman protesta y ya se sienten y se dicen llamados por el pueblo para que nos gobiernen. Ningún político ni Obrador ni ningún otro pondrá sus intereses por encima del pueblo, si así fuera ya estaría legislada una Ley que impidiera saltar de un cargo a otro, contrario a éstos mejor establecieron la reelección, mejor perdurar en el puesto que ponerse trabas para tener que trabajar como cualquiera cuando se acabe el cargo.

Por eso debemos tener cautela y no esperar sentados que el País cambie porque ya llegó un Presidente que se dice puro y sin manchas, no debemos esperar que nuestra idiosincrasia cambie por decreto presidencial, si seguimos votando por los mismos, seguiremos sufriendo y viviendo las mismas decepciones, si no nos atrevemos a exigir no se nos dará, si no nos atrevemos a imponer no se nos escuchará, si no nos enseñamos a sancionar, nos seguirán gobernando los mismos sin importar en que partido estén militando.

Hoy tocó a México votar con enojo y con coraje, hoy nos tocó votar por un cambio prometido, votar pensando en que se nos dará un nuevo esquema.

Lo importante no es que quien gobierne pase a la historia como un buen presidente, eso no abonará en mucho, por muy buen presidente que sea no tiene el poder de cambiarme, de cambiarte, de cambiar a la ciudadanía, eso sigue estando en nosotros, hoy tomemos el pretexto del cambio y en este sexenio pasemos a la historia como unos buenos ciudadanos, depositemos la “esperanza de México” en los mexicanos y no en una sola persona, hagámosle saber a los políticos que no lo votamos para que abandonen su encargo tan pronto inicie un nuevo proceso electoral, si los políticos no van a legislar para evitar el “Chapulinazo”, entonces nosotros, los ciudadanos, no los elijamos.

Al final del día, la esperanza de México no es, ni puede ser una persona o un esquema de gobierno, la esperanza de México es cambiar nuestra idiosincrasia, es poner un esfuerzo mayúsculo en nuestra vida diaria, es decidir no beneficiarte con la corrupción, es no chingar al otro, debemos de dejar de ver la vida como una posibilidad de chingar o ser chingado, tal cual lo escribió Octavio Paz en el “Laberinto de la Soledad”.

La esperanza de México es avanzar, crecer, generar, romper paradigmas, sin importar quien gobierne, sin tener que culpar a la política y a los políticos por nuestra falta de opciones, por nuestro nulo crecimiento, por nuestras deudas, por nuestra cultura, por nuestras costumbres, por nuestro actuar, No Más!, ahora en este sexenio pongamos de pretexto que término un ciclo político, para generar un nuevo ciclo ciudadanos, un nuevo prototipo de Mexicano que sea la esperanza de México.


Salvador Molina Navarro.

Por Salvador Molina Navarro.
FB. Salvador Molina
TW. @SalvadorMolina_

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La cultura del acceso a la información pública, una nueva ideología

En la opacidad de la transparencia

El salario, un derecho pisoteado

El Ramal Camelinas

"Hoy los mexicanos gritamos"

El silencio del Congreso

Hoy exigimos respeto a nuestros derechos

“Nuestro congreso preocupado”

“Una clase política preocupada”

“Los Ministros y la austeridad”

“La esperanza de México”

"Propuestas y más propuestas"

Aumentar las penas una propuesta en boca de todos

Arranque de campañas, promesas y realidades

El agua, un problema incipiente

La familia

Los beneficios de la Reforma Energética

Una batalla, un logro y un beneficio para todos

El derecho a recibir el salario en tiempo y forma

La cuesta de enero más larga

México en el banquillo de los acusados

¿Candidatos independientes o una nueva clase política?

La colegiación de la justicia

Competencia contra monopolio

La Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

La política es un interés de todos

Qué nombre le vamos a poner

Nuevo ciclo escolar y nuevo reto educativo

Un avance ciudadano sin tintes políticos

El derecho de las víctimas y la obligación del Estado

Gracias, pero no es una concesión, ¡es un derecho!

Prisión preventiva oficiosa, ampliarse o desaparecer

Justicia en obra negra

La moneda está en el aire

Todos contentos, tenemos reelección

Un andador con sabor a parque lineal

“En espera de una reacción”

El menosprecio al derecho a un medio ambiente sano

La percepción, un tema añejo en Michoacán

¿Procuración de Justicia?

Una evaluación sin convocatoria

En espera de un acto de congruencia política

Hay de prioridades a prioridades

Entre mensajes y la realidad

Una nueva oportunidad

Está Navidad me servirá para…

Lo siento, no hay dinero en las arcas

El feminicidio, entre la espada y el espíritu

El salario mínimo y el mínimo vital

Una ley necesaria

La razón y la política en la Ley Antimarchas

Maestro Cárdenas, un inmortal autor de recuerdos

Derecho a un medio ambiente sano

Las escuelas Normales y el derecho a la educación

El derecho de los reos

A dos años de aquella noche

Sociedad dividida

Un informe con esquema diferente

El verdadero reto de la justicia penal en la actualidad

¿Perdonar y olvidar o una justicia restaurativa?, una decisión ciudadana

Un caso más de un todólogo mexicano

El caótico caso de la educación

Supe de un país lleno de promesas y demagogia

Un perdón con sabor a mentira

Un futuro inmediato

Michoacán ante un nuevo reto

La Alerta de Violencia de Género, ¿necesidad o pretexto?

Independientes ante el desgaste y la pérdida de credibilidad

Foto infracciones, entre argumentos y falacias

El derecho a la vida y la ignorancia legislativa

Una evaluación docente… ¿confiable?

Las decisiones de una madre

¿Qué protege el derecho humano al trabajo?

Los políticos y sus iusmonólogos

Un pueblo sin tribuna

El Estado, la violencia y las políticas públicas

“Justicia o política… una decisión pendiente”

“Entre la cobardía y el deshonor”

“Día Internacional de la Mujer, festejar sin compromiso o comprometerse sin festejar”

Michoacán y su identidad

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? (Segunda parte)

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? Primera parte

Derecho a conocer nuestro sistema de justicia penal

El derecho a estar informado, de la letra a su realidad

Una recaptura de Estado

Caminos, acciones y otros vericuetos de un buen ciudadano

Compartiendo mi realidad

Nuestro salario, aguinaldo y otras prestaciones laborales son derechos humanos

Declaración Universal de los Derechos Humanos, concientizando a los ciudadanos

Ser mujer también es nuestra lucha

Una parte de nuestro México, historia vigente que se niega y se esconde

Terrorismo, una crítica distante y una indolencia cercana

Los derechos humanos, de un discurso glorioso a una realidad dolorosa