Samuel Maldonado B.
Repercusiones
Otro paso más y Pemex, al Infierno
Martes 17 de Mayo de 2016
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¿Por qué no usar pues esa riqueza escondidas almacenadas en esos paraísos fiscales?
¿Por qué no usar pues esa riqueza escondidas almacenadas en esos paraísos fiscales?
(Foto: Cuartoscuro)

Las tan frecuente y malas noticias que suceden en nuestro país son una constante, de tal manera que hemos perdido el sentido y la peligrosidad de lo que significa la inoperancia y la ineptitud de los gobernantes, desde luego con sus excepciones rarísimas. Por eso ya no nos asombra, ni el constante deterioro de la vida y menos el incremento de crímenes, las desapariciones, asaltos que se suscitan de costa a costa y de frontera a frontera y tampoco los depósitos millonarios realizados por esa gente empresarial adoradores del becerro de oro, que si fuesen gente honesta, no necesitarían ocultar sus ahorros en ese (o esos) paraíso fiscal.

Si se trata de secuestros, desapariciones y muertos, las páginas de cualquier diario nacional nos informa de cómo son arrojadas, no en las callejuelas de los pueblos, sino enfrente de las mismas narices de las autoridades (muchas coaligadas con el crimen organizado) encargadas de combatir la delincuencia callejera, como una burla a las mismas encargadas de perseguir pero que se vuelven traficantes de las drogas, sin que sea raro que éstas, de repente se vean involucradas en actos teatrales, que como ejemplo, se tiene a un gobernador que trasladaba (el mismo) millones de pesos en avioneta particular, cuando de hacer una transferencia bancaria ahorraría tiempo y gastos.

Los factores esenciales que influyen en el empoderamiento del crimen organizado son diversos y van desde la falta de trabajo bien remunerado de núcleos importantes de la población y que viven vastos sectores populares, de tal manera que esa marginación los induce a enrolarse con las diversas organizaciones que ofrecen, en cambio, dinero fácil y rápido de obtener. En materia laboral no hay oportunidades; su poca educación impide su desarrollo y siempre, la marginación, la pobreza y la falta de oportunidades en la que se encuentran, los hace presa fácil de las diferentes organizaciones criminales.

Hay pues, en esas organizaciones, de todo: desde campesinos sin tierra, profesionistas sin chamba, militares de bajo y alto rango y muchos que prefieren morirse en algún enfrentamiento con militares o policías que padecer hambruna.

La gente perteneciente a estos sectores está dispuesta a colaborar con esas, las asociaciones traficantes de droga, y lo hacen porque no tienen otra alternativa, porque el gobierno ha sido incapaz de generar fuentes diversas de empleo, porque las mismas fuentes y los salarios devengados son insuficientes para satisfacer las necesidades primarias de una familia, o bien porque es el medio de obtener, aún a costa de perder la existencia, algunos satisfactores que de otra forma jamás alcanzarán.
La actitud que han tomado unas cuantas familias de depositar sus grandes y frecuentemente ilícitas riquezas en esos paraísos fiscales va en contra de los intereses nacionales que muchos de ellos han representado, e impulsa principalmente la desconfianza del pueblo en lo general, la pobreza nacional y todo junto influye gravemente en los conflictos de tipo social. Por otra parte, ¡nadie!, por su gusto, participa en marchas, plantones o grandes manifestaciones de inconformidad social que se producen en nuestro país y que ocasionan malestar a la población sin que las autoridades tomen nota, pero en cambio si registran a esos “malandrines latosos” para proceder y en lugar de atender y analizar la problemática y las cusas generadoras de la inconformidad, se sientan en sus sitiales para que la gente llegue hasta ellos.

¿Porqué no usar pues esa riqueza escondida o almacenada en esos paraísos fiscales, en la generación de mayores empleos, aplicarlos en incrementar los miserables salarios diarios, que permearía en mejores condiciones de millones de hogares y llevaría al gobierno a tener menos problemas de tipo social. ¿Por qué no usar pues, esa riqueza escondida para generar los beneficios sociales que tanto requieren, sobre todo los más desprotegidos? Aprovechar esos recursos para bien de México y evitar así la venta de garaje de las refinerías de Pemex.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
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