Salvador Molina Navarro
Derecho a qué…
Una evaluación docente… ¿confiable?
Martes 10 de Mayo de 2016

El arte de hacer germinar las semillas interiores que se desarrollan no por incubación, sino cuando se estimulan con oportunas experiencias, suficientemente variadas y ricas y sentidas siempre como nuevas, incluso por quién la enseña. Definición de “educación”

de Juan Amos Comenius, padre de la pedagogía.

A- A A+

En esta semana se culminará un proceso de evaluación para los docentes del estado
En esta semana se culminará un proceso de evaluación para los docentes del estado
(Foto: Cuartoscuro)

En esta semana se culminará un proceso de evaluación para los docentes del estado, sin duda dará nota de qué hablar ya que por un lado existen inconformes con el tema y por el otro hay presiones para que los convocados, tanto en primera ocasión como en segunda oportunidad, asistan y cumplan con su evaluación.

Los docentes michoacanos seguramente se verán afectados en sus derechos humanos ya que, por una parte, les obligan a asistir y cumplir con la evaluación so pena de perder su trabajo, pues ya han indicado las autoridades de educación que maestro que no asista será despedido en consecuencia de la aplicación de la nueva ley educativa de reciente creación, y por otra parte, los sindicatos han señalado que quienes asistan a evaluarse serán sancionados por este gremio y convocan a movilizaciones para reventar el evento, los maestros pondrán en riesgo sus derechos sindicales y laborales con cualquier decisión que tomen.

Ahora bien, se ha manejado el discurso de que es necesaria la evaluación docente, que la educación debe ser con mayor calidad y se debe profesionalizar el servicio docente, deben estar frente a grupo los maestros con mayores capacidades y calidad, debe brindarse una calidad con las exigencias universales impuestas. Eso es lo ideal, ante este discurso difícilmente habrá quién se oponga, sin duda que estas características deben incluirse en el derecho a la educación de nuestros hijos, de nuestros estudiantes, de nuestra nación.

Sin embargo, hay un vacío que el gobierno no ha querido señalar en sus discursos y mucho menos garantizar a los docentes evaluados. El tema es la certeza jurídica, no hay ninguna medida del gobierno para que los resultados de los exámenes aplicados a los docentes no sean manipulados; ¿cómo puede un docente estar seguro de sus resultados si no se prevé la revisión del examen, si el proceso de evaluación y su consecuente calificación están de forma unilateral al cuidado y manejo de la autoridad, donde no existen garantías para brindar seguridad de que los resultados correspondan al desempeño de cada docente sin que sean manipulados o sin que exista la posibilidad de ser manipulados?

Aquí estriba la inconformidad de varios maestros, la mayor parte de los inconformes no están contrapuestos a ser evaluados y capacitados, están temerosos de ser afectados sin tener un derecho defensa efectivo, sin tener la certeza jurídica de que su evaluación fue revisada y calificada con congruencia y bajo los principios de la ética y la lealtad, que este proceso no será un arma para disminuir los derechos humanos de los docentes y que el único fin que se persigue es dotar de calidad a la educación, tanto pública como privada.

Si esto es así, debemos, como ciudadanos, urgir al gobierno para que exponga cómo va a brindar seguridad jurídica a los evaluados y cómo va a garantizar que nuestros maestros se desempeñen con calidad y profesionalismo, y más aún, cómo va a mejorar la educación en México y quitar esa idea en todos los ciudadanos de que este programa y Reforma Educativa no serán un rotundo fracaso como está pasando con su similar en materia energética.

Concluyo entonces que es deber de todo ciudadano vigilar la evaluación docente, pedir y exigir al gobierno que evalúe a nuestros maestros y que sólo los que se desempeñen con eficacia, responsabilidad, ética, calidad y vocación de servicio sean quienes deban estar frente a grupo; pero también debemos estar atentos y exigir que los resultados no sean manipulados y se dé en un campo de transparencia y seguridad jurídica, porque es así como estaremos seguros de que la calificación otorgada corresponde al maestro evaluado y así no habrá duda de que los mejores maestros estarán frente a nuestros hijos dotándoles de una educación con calidad y contenidos.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

¿Candidatos independientes o una nueva clase política?

La colegiación de la justicia

Competencia contra monopolio

La Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

La política es un interés de todos

Qué nombre le vamos a poner

Nuevo ciclo escolar y nuevo reto educativo

Un avance ciudadano sin tintes políticos

El derecho de las víctimas y la obligación del Estado

Gracias, pero no es una concesión, ¡es un derecho!

Prisión preventiva oficiosa, ampliarse o desaparecer

Justicia en obra negra

La moneda está en el aire

Todos contentos, tenemos reelección

Un andador con sabor a parque lineal

“En espera de una reacción”

El menosprecio al derecho a un medio ambiente sano

La percepción, un tema añejo en Michoacán

¿Procuración de Justicia?

Una evaluación sin convocatoria

En espera de un acto de congruencia política

Hay de prioridades a prioridades

Entre mensajes y la realidad

Una nueva oportunidad

Está Navidad me servirá para…

Lo siento, no hay dinero en las arcas

El feminicidio, entre la espada y el espíritu

El salario mínimo y el mínimo vital

Una ley necesaria

La razón y la política en la Ley Antimarchas

Maestro Cárdenas, un inmortal autor de recuerdos

Derecho a un medio ambiente sano

Las escuelas Normales y el derecho a la educación

El derecho de los reos

A dos años de aquella noche

Sociedad dividida

Un informe con esquema diferente

El verdadero reto de la justicia penal en la actualidad

¿Perdonar y olvidar o una justicia restaurativa?, una decisión ciudadana

Un caso más de un todólogo mexicano

El caótico caso de la educación

Supe de un país lleno de promesas y demagogia

Un perdón con sabor a mentira

Un futuro inmediato

Michoacán ante un nuevo reto

La Alerta de Violencia de Género, ¿necesidad o pretexto?

Independientes ante el desgaste y la pérdida de credibilidad

Foto infracciones, entre argumentos y falacias

El derecho a la vida y la ignorancia legislativa

Una evaluación docente… ¿confiable?

Las decisiones de una madre

¿Qué protege el derecho humano al trabajo?

Los políticos y sus iusmonólogos

Un pueblo sin tribuna

El Estado, la violencia y las políticas públicas

“Justicia o política… una decisión pendiente”

“Entre la cobardía y el deshonor”

“Día Internacional de la Mujer, festejar sin compromiso o comprometerse sin festejar”

Michoacán y su identidad

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? (Segunda parte)

Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ¿sirviendo a la ciudadanía? Primera parte

Derecho a conocer nuestro sistema de justicia penal

El derecho a estar informado, de la letra a su realidad

Una recaptura de Estado

Caminos, acciones y otros vericuetos de un buen ciudadano

Compartiendo mi realidad

Nuestro salario, aguinaldo y otras prestaciones laborales son derechos humanos

Declaración Universal de los Derechos Humanos, concientizando a los ciudadanos

Ser mujer también es nuestra lucha

Una parte de nuestro México, historia vigente que se niega y se esconde

Terrorismo, una crítica distante y una indolencia cercana

Los derechos humanos, de un discurso glorioso a una realidad dolorosa